Juan José Hidalgo: el control absoluto de Air Europa y su visión de futuro

El presidente de la aerolínea defiende su gestión, rechaza la intervención externa y anuncia una nueva etapa de crecimiento tras superar la crisis pandémica.

El presidente de Air Europa, Juan José Hidalgo, ha dejado claro quién manda en la aerolínea que fundó hace más de tres décadas. En un foro empresarial celebrado en Madrid, el empresario ha lanzado un mensaje contundente: mientras viva, nadie más que él gobernará la compañía. Esta declaración resume su filosofía de negocio y su determinación por mantener el timón de una empresa que ha sobrevivido a la peor crisis de su historia.

Los últimos años no han sido sencillos para el grupo Globalia. La parálisis del sector aéreo durante la pandemia supuso un golpe demoledor para todas las aerolíneas del mundo, pero Hidalgo recuerda con especial crudeza el impacto en su conglomerado. La cuenta de resultados de Air Europa registró pérdidas de 1.400 millones de euros, una cifra que hubiera hundido a cualquier empresa sin la solidez y el respaldo de su propietario. En aquel momento, Travelplan, Halcón Viajes, los hoteles y la propia aerolínea empleaban a unas 20.000 personas que se vieron afectadas por las restricciones políticas globales.

Frente al colapso, el empresario tuvo que buscar soluciones urgentes. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) le concedió en 2020 un préstamo por valor de 475 millones de euros a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE). Hidalgo insiste en que no fue un rescate, sino un instrumento de supervivencia temporal que ya ha devuelto con creces. Entre 2024 y 2025 hemos pagado al Gobierno 1.000 millones de euros, afirma con rotundidad, subrayando que no recibió ningún trato especial del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

La devolución anticipada del crédito público ha sido posible gracias a la explosión del tráfico aéreo postpandemia y a la entrada de nuevos socios estratégicos. Turkish Airlines e IAG se han convertido en aliados clave para la consolidación de Air Europa. Esta inyección de capital y confianza ha permitido a la aerolínea no solo sanear sus cuentas, sino también planificar un ambicioso plan de expansión. Hidalgo ha anunciado la apertura de siete u ocho nuevas rutas durante el presente año, un movimiento que demuestra la solvencia actual de la compañía.

La polémica en torno a los dividendos ha marcado los últimos meses. El empresario reconoció que hace seis años se distribuyeron beneficios entre los accionistas y que ahora podría repetirse esta práctica debido al exceso de caja. Sin embargo, fuentes cercanas a la compañía matizan que aún no se ha producido ningún reparto y que las reservas no son tan abundantes como se sugirió inicialmente. El debate recuerda a la polémica anterior a la pandemia, cuando la distribución de dividendos fue cuestionada tras la posterior necesidad de ayuda pública.

Uno de los aspectos más duros para Hidalgo ha sido la intervención en la gestión impuesta por la SEPI. Hasta finales de 2025, la aerolínea ha estado bajo la supervisión de un consejero delegado y dos consejeros designados por el organismo público. Lo más difícil ha sido afrontar la paralización total de nuestras operaciones, reconoce el empresario, quien también tuvo que avalar la financiación con todo el patrimonio de Globalia. Esta vigilancia extrema, sin embargo, no ha mermado su determinación de mantener el control.

La negativa a vender a Lufthansa revela la prioridad de Hidalgo: la independencia. El empresario reconoció que rechazó una oferta del grupo alemán porque quería seguir mandando en su aerolínea. Esta decisión, tomada en plena crisis, demuestra su apego a la autonomía empresarial y su confianza en la viabilidad a largo plazo de Air Europa. No buscaba un salvador externo, sino socios que respetaran su visión y le permitieran seguir al mando.

El futuro de Air Europa pinta con colores de crecimiento. La aerolínea ha vuelto a los beneficios y planifica su expansión internacional con cautela pero optimismo. Hidalgo se muestra satisfecho con el momento actual y agradece el respaldo de sus nuevos socios, que le han dado un descanso total en cuanto a la viabilidad financiera. La deuda con bancos e instituciones ha desaparecido, lo que permite a la compañía volar sin las ataduras del pasado.

La trayectoria de Juan José Hidalgo en el sector turístico y aéreo español es un ejemplo de resiliencia empresarial. Desde la creación de Air Europa en 1986 hasta convertirla en una de las aerolíneas de referencia del país, su historia está marcada por decisiones arriesgadas pero firmes. La crisis del Covid-19 puso a prueba su liderazgo como nunca antes, pero también demostró su capacidad para negociar, resistir y resurgir.

En el foro madrileño, el empresario ha querido dejar claro que su éxito no depende de favores políticos, sino de esfuerzo, sudor e intuición. Esta afirmación responde a las críticas sobre su presunta relación privilegiada con el Gobierno. Hidalgo insiste en que todo lo que ha construido proviene de su visión empresarial y de la dedicación de miles de empleados que han confiado en su proyecto.

La consolidación de Air Europa como actor relevante en el cielo europeo e internacional parece asegurada bajo su mando. Con nuevas rutas en el horizonte, una estructura financiera saneada y el respaldo de socios internacionales de peso, la aerolínea afronta su próxima etapa con garantías. Lo que no cambiará, eso sí, es quién toma las decisiones finales. Juan José Hidalgo ha dejado claro que su compromiso con la compañía es vitalicio y que no cederá el control a nadie que no comparta su pasión y su visión para Air Europa.

El sector aéreo español observa con interés esta nueva fase. La competencia es feroz, con gigantes como Iberia, Vueling o las low cost presionando los precios y las rutas. Sin embargo, Air Europa ha encontrado su nicho en el mercado y cuenta con una flota moderna y una red de destinos que le permite competir con garantías. La clave, según Hidalgo, está en mantener la identidad propia y no dejarse absorber por grandes grupos que priorizan sinergias sobre la excelencia en el servicio.

La historia de Air Europa es también la historia del turismo español. Desde sus inicios, la aerolínea ha conectado España con el mundo, facilitando el flujo de millones de turistas y contribuyendo al desarrollo económico del país. La crisis de la pandemia interrumpió bruscamente este flujo, pero la recuperación ha sido igual de intensa. Los datos de pasajeros y ocupación superan ya los niveles prepandemia en muchas rutas, lo que valida la estrategia de expansión anunciada por Hidalgo.

En definitiva, Juan José Hidalgo ha demostrado que su modelo empresarial, basado en el control familiar y la gestión independiente, puede sobrevivir incluso a la peor crisis del sector. Su determinación por mantener las riendas de Air Europa no es un capricho, sino la convicción de que solo desde su visión estratégica la compañía puede seguir creciendo y compitiendo. Con la deuda saldada, nuevos socios de peso y un plan de expansión ambicioso, el futuro de la aerolínea se presenta prometedor bajo el mando de quien la creó y la ha llevado hasta aquí.

Referencias