Fallece Juan Ramón Ferreira, concejal de Cultura de Granada, en Nochevieja

El político del PP, de 69 años, era impulsor de la candidatura de Granada como Capital Europea de la Cultura 2031

Granada amanece con una profunda pérdida en su vida institucional. Juan Ramón Ferreira, edil de Cultura y cuarto teniente de alcalde del consistorio granadino, falleció de forma repentina la pasada Nochevieja a los 69 años. La noticia, confirmada por fuentes municipales, ha conmocionado tanto al equipo de gobierno del Partido Popular como a toda la comunidad política andaluza.

La trayectoria de Ferreira en la política local y regional se extiende durante más de dos décadas. Originario de Alcalá la Real (Jaén), inició su andadura en el Ayuntamiento de Granada entre 1995 y 2003, una primera etapa que le sirvió para consolidar su compromiso con la ciudad. Tras un periodo fuera del consistorio, regresó con renovado impulso como candidato en la lista que encabezaba Marifrán Carazo, actual alcaldesa de la ciudad.

Desde su regreso, Ferreira acumuló responsabilidades clave. Además de la concejalía de Cultura, ostentaba la cartera de Turismo y presidía la Junta Municipal de Distrito Centro, una de las áreas con mayor complejidad y peso histórico de Granada. Su labor se caracterizó por una visión integral que entendía la cultura como motor de desarrollo urbano y atractivo turístico.

Uno de los proyectos que más le apasionaba y para el que dedicó sus últimos esfuerzos era la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura 2031. Como principal valedor de esta iniciativa, trabajó incansablemente en tejer alianzas, diseñar estrategias y promocionar los valores patrimoniales y creativos de la ciudad a nivel internacional. Este proyecto, considerado ambicioso y transformador, queda ahora en una encrucijada tras su pérdida.

La doble vertiente de su carrera, tanto local como autonómica, le convirtió en una figura de referencia dentro del PP andaluz. Desde 2012, compatibilizó su labor municipal con el escaño de diputado por Granada en el Parlamento de Andalucía, donde participó en debates clave sobre políticas culturales y territoriales.

Las reacciones institucionales no se han hecho esperar. La alcaldesa Marifrán Carazo ha utilizado sus perfiles en redes sociales para despedir a quien considera un hombre "especial". En su mensaje, ha destacado las cualidades humanas de Ferreira, describiéndolo como "buen compañero, padre y amigo", pero también ha subrayado su "empeño y voluntad" en la vida pública. El agradecimiento de Carazo refleja el impacto personal y político que su figura tenía dentro del equipo de gobierno.

Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP-A, Juanma Moreno, ha expresado sus condolencias a través de las mismas vías. En su mensaje, califica a Ferreira de "buen compañero" y lamenta que se haya ido "demasiado pronto", un sentimiento compartido por muchos en el ámbito político regional.

El fallecimiento de un edil de su experiencia y peso específico deja un vacío difícil de cubrir. Su conocimiento profundo de la maquinaria institucional, combinado con su pasión por la cultura y el patrimonio, le hacían imprescindible en proyectos de largo recorrido como la Capitalidad Cultural Europea. La ciudad de Granada no solo pierde a un político, sino a un defensor convencido de su potencial creativo y artístico.

La Nochevieja, tradicionalmente asociada a nuevos comienzos, se convirtió este año en un momento de despedida para quien dedicó gran parte de su vida al servicio público. Los granadinos se despiertan con la noticia de que uno de sus representantes más comprometidos con la proyección cultural de la ciudad ha desaparecido de forma inesperada.

En los próximos días, el Ayuntamiento deberá reorganizar sus áreas de gobierno y decidir quién asume las competencias de Cultura, Turismo y la presidencia del Distrito Centro. Pero más allá de la reorganización administrativa, el verdadero reto será mantener vivo el impulso de proyectos como la candidatura a Capital Europea de la Cultura, que tanto le importaban a Ferreira.

Su legado, sin embargo, queda patente en la infraestructura cultural que ha ayudado a consolidar durante estos años, en las redes de colaboración que tejió entre instituciones y agentes creativos, y en el modelo de ciudad que defendía: una Granada que mira al futuro sin perder sus raíces históricas.

El duelo institucional se extiende más allá de las fronteras municipales. En el Parlamento andaluz, donde ocupó su escaño desde hace más de una década, también se ha sentido su ausencia. Compañeros de todos los grupos políticos han reconocido su labor constructiva y su capacidad de diálogo, cualidades cada vez más escasas en el panorama político actual.

La vida de Juan Ramón Ferreira ejemplifica la dedicación a la política de proximidad, esa que entiende el servicio público como una vocación constante. Desde sus inicios en Alcalá la Real hasta su último día como concejal granadino, su trayectoria refleja el compromiso con el territorio y con las personas.

Granada, una ciudad que vive de su patrimonio y su creatividad, pierde hoy a uno de sus principales artífices. La noticia de su fallecimiento en Nochevieja quedará como uno de esos momentos que marcan un antes y un después en la vida institucional de una ciudad. Los proyectos que deja pendientes, especialmente la candidatura a Capital Europea de la Cultura, necesitarán ahora de nuevos impulsores que recojan el testigo con el mismo entusiasmo y determinación que él mostró.

En estos momentos de duelo, el consistorio granadino y la familia política del PP andaluz se unen en el recuerdo de una figura que, con sus luces y sombras, dedicó su vida profesional a la construcción de una ciudad mejor. El vacío que deja será difícil de llenar, pero su trabajo permanecerá como base para quienes continúen la tarea de poner a Granada en el lugar que merece en el mapa cultural europeo.

Referencias