Un grave incidente de tráfico sacudió la mañana de este martes el barrio sevillano de Nervión cuando un autobús de la empresa municipal Tussam perdió el control y provocó un accidente múltiple en una de las arterias principales de la zona. El suceso ocurrió pasadas las once y cuarto de la mañana en el cruce entre la avenida Luis Montoto y la calle José María Moreno Galván, generando una situación de emergencia que movilizó a numerosos efectivos de rescate y paralizó la circulación durante varias horas.
El vehículo de transporte público, que prestaba servicio en la línea 21 con ruta Plaza de Armas-Polígono San Pablo, invadió el sentido contrario de la marcha tras sufrir la conductora un repentino desvanecimiento. Este hecho desencadenó una reacción en cadena que involucró hasta doce turismos que circulaban por la vía, además de un camión de distribución de bebidas que terminó con su mercancía esparcida por la calzada.
La magnitud del siniestro requirió la intervención inmediata del Servicio Coordinado de Emergencias 112 de Andalucía, que desplazó al lugar una importante dotación de medios. Bomberos, Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil y varias unidades sanitarias trabajaron de forma coordinada para atender a los afectados y restablecer la normalidad. También participaron técnicos de Tussam y operarios de Emasesa para la limpieza de la vía.
Según las primeras informaciones facilitadas por las autoridades, el balance de heridos superó la decena, si bien la mayoría correspondían a lesiones leves por crisis de ansiedad entre los usuarios del autobús. No obstante, varias personas requirieron asistencia médica más específica, aunque no se reportaron heridas de gravedad en el primer parte oficial.
El rescate de ocupantes resultó particularmente complejo. Los bomberos tuvieron que actuar con precisión para extraer a los viajeros atrapados en el interior del autobús, mientras que simultáneamente evacuaban a empleadas y clientas de un establecimiento de peluquería contra el que el vehículo municipal impactó directamente, bloqueando sus accesos. La rápida intervención evitó que la situación derivara en consecuencias más graves.
La conductora, que permaneció consciente tras el impacto, fue trasladada de urgencia al Hospital Virgen Macarena para ser sometida a las pertinentes pruebas médicas. Las investigaciones preliminares apuntan a que el desvanecimiento que experimentó fue la causa directa del accidente, aunque se aguardan los resultados de los análisis para determinar las circunstancias exactas del episodio.
El incidente generó un caos circulatorio significativo en la zona de La Florida. La Policía Local procedió al corte total del tráfico en la calle José María Moreno Galván, mientras que en la avenida Luis Montoto se establecieron desvíos en ambos sentidos. La empresa municipal de transportes se vio obligada a modificar los recorridos de las líneas 21, 24 y 27, afectando a miles de usuarios durante las horas punta de la mañana.
El operativo de limpieza y retirada de vehículos siniestrados se prolongó durante varias horas. Operarios especializados trabajaron en la remoción de restos metálicos, cristales rotos y la mercancía del camión de bebidas que quedó dispersa por la calzada. La colaboración entre servicios municipales permitió agilizar el proceso, aunque la complejidad del accidente requirió una intervención minuciosa.
Poco antes de las dos de la tarde, la Policía Local confirmaba el restablecimiento progresivo de la circulación en la avenida Luis Montoto, aunque la calle José María Moreno Galván permaneció restringida durante más tiempo para completar las labores de seguridad vial. La normalidad en el transporte público se recuperó de forma gradual, con la reanudación de las líneas afectadas una vez finalizadas las tareas de retirada de vehículos.
Este suceso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la salud de los conductores profesionales y los protocolos de seguridad en el transporte público urbano. La hipótesis del desvanecimiento como causa del accidente ha generado debate sobre los controles médicos periódicos y las medidas preventivas que deben implementarse para evitar situaciones similares en el futuro.
La zona de Nervión, una de las más transitadas de Sevilla, experimentó durante horas una situación excepcional que puso a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia. La coordinación entre cuerpos de seguridad, servicios sanitarios y empresas municipales demostró la efectividad del protocolo de actuación ante incidentes de esta magnitud.
El Ayuntamiento de Sevilla, a través de Tussam, ha manifestado su compromiso con la investigación exhaustiva de los hechos y ha ofrecido apoyo a todas las personas afectadas. La empresa municipal ha activado sus canales de atención para gestionar las reclamaciones derivadas del accidente y ha reforzado temporalmente la supervisión en su flota.
Los testigos presenciales describieron una escena de pánico y confusión en los instantes posteriores al impacto. El ruido del choque, según relataron vecinos de la zona, fue ensordecedor y provocó la inmediata reacción de comerciantes y transeúntes que alertaron a los servicios de emergencia. La rápida movilización ciudadana facilitó la pronta llegada de los primeros efectivos.
El balance final del incidente, según datos facilitados por Emergencias Sevilla, confirma que no hubo víctimas mortales ni heridos graves, un dato que atenúa la gravedad de un accidente que podría haber tenido consecuencias mucho más dramáticas dada la densidad de tráfico y peatones en la zona. La mayoría de los afectados recibieron el alta en el mismo lugar o fueron derivados a centros sanitarios por precaución.
La investigación continúa abierta para determinar con exactitud las causas que provocaron el desvanecimiento de la conductora. Se analizarán tanto los factores médicos como las condiciones del vehículo y la situación del entorno en el momento exacto del siniestro. Los resultados servirán para implementar, si fuera necesario, nuevas medidas de seguridad en la flota municipal.
Mientras tanto, la circulación en la zona ha vuelto a la normalidad completa y los servicios de transporte público operan con su regularidad habitual. El incidente, aunque grave, queda como un episodio aislado que ha puesto a prueba la eficiencia de los servicios de emergencia sevillanos y ha generado reflexión sobre la seguridad vial en el entorno urbano.