El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha lanzado duras críticas contra el Partido Popular tras la concentración celebrada este martes en Madrid. Durante sus declaraciones, el líder de IU ha calificado de "indecencia" la postura del PP sobre la corrupción, acusando a la formación de Alberto Núñez Feijóo de practicar una corrupción selectiva.
Maíllo, que se expresó en Sevilla donde participaba en una movilización paralela, no ha dudado en señalar que el PP "considera corrupción todo lo de los demás mientras tapa la suya". Esta afirmación llega en un momento en el que el partido conservador enfrenta múltiples procesos judiciales por casos de corrupción, algunos aún pendientes de juicio o sentencia definitiva.
La concentración del PP en Madrid, celebrada en el reducido espacio del templo de Debod y con escasa distancia de otra convocatoria de Vox, ha servido a Maíllo para evidenciar lo que considera una doble moral en la estrategia del partido conservador. Según el coordinador de IU, esta actitud demuestra que el PP "sigue en la suya de deslegitimar al Gobierno" sin otra aspiración que "intentar adelantar las elecciones, subvirtiendo la voluntad de las Cortes de cuatro años de legislatura".
El líder de Izquierda Unida ha sido tajante al afirmar que "nosotros sí tenemos una posición" clara y contundente frente a la corrupción, independientemente de donde provenga. Esta declaración contrasta, según su perspectiva, con la actitud del PP, que habría convertido la lucha contra la corrupción en un instrumento político selectivo.
Durante su intervención, Maíllo ha puesto el foco en casos concretos que, a su juicio, el PP intenta ocultar. Entre ellos, ha mencionado específicamente la situación en Almería, sin entrar en detalles adicionales sobre las imputaciones o investigaciones que puedan existir en esa provincia. La referencia a Almería se suma a la larga lista de casos de corrupción que han salpicado al partido conservador en los últimos años.
El coordinador federal de IU ha recordado que el PP es el único partido político en España que ha sido condenado como tal por corrupción, un hecho histórico que, según su opinión, debería hacer reflexionar a sus dirigentes antes de lanzar acusaciones contra otros.
La estrategia del PP, según Maíllo, no solo se limita a la gestión de sus propios casos de corrupción, sino que también busca generar una agitación social que beneficie a formaciones de ultraderecha. En este sentido, ha utilizado una metáfora contundente: "la inversión que está haciendo Feijóo para que Vox recoja las nueces del árbol que agita".
Esta alusión a Vox como los "cachorros de la ultraderecha" refleja la preocupación de IU por lo que considera una radicalización del discurso político en España, con el PP abriendo espacios a formaciones más extremistas.
El contexto de estas declaraciones no es casual. Maíllo se encontraba en Sevilla apoyando la manifestación convocada por la Plataforma 4D, que reivindica la soberanía, la defensa de los servicios públicos y la paz. Esta plataforma ha organizado movilizaciones en toda España contra los recortes en sanidad y educación implementados por el Gobierno andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla, del PP.
La crítica de Maíllo se extiende así desde la corrupción hasta las políticas de recortes, creando un discurso integral contra la gestión del PP tanto a nivel nacional como autonómico. Según el líder de IU, tanto la derecha del PP como la ultraderecha de Vox "se van a agotar en el intento" de derribar al Gobierno de coalición, y "a la derecha se le va a hacer muy largo que se agote la legislatura en 2027".
Esta última afirmación refleja la confianza de IU en la estabilidad del actual Gobierno de coalición, pese a las presiones que, según ellos, recibe desde la oposición. Maíllo ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a sus bases, asegurando que las maniobras del PP no conseguirán su objetivo de adelantar elecciones.
La polémica sobre la corrupción selectiva no es nueva en el debate político español, pero la formulación de Maíllo la sitúa en el centro del debate actual. El concepto implica que el PP estaría utilizando la corrupción como arma arrojadiza contra sus adversarios políticos mientras ejerce una defensa inquebrantable de sus propios imputados y procesados.
Esta postura, según IU, menoscaba la credibilidad de las instituciones y genera un clima de desconfianza ciudadana. El hecho de que el PP haya sido condenado como partido político por corrupción en el caso Gürtel, entre otros, hace que, para Maíllo, sus críticas actuales carezcan de legitimidad.
El líder de IU ha insistido en que la lucha contra la corrupción debe ser "con todas sus consecuencias", sin excepciones ni privilegios. Este principio, que según él guía la acción de su formación, contrastaría con la práctica del PP, que habría creado "una especie de corrupción selectiva" donde solo se castiga la ajena.
La manifestación de Madrid, a la que se refería Maíllo, ha sido convocada por el PP en un contexto de creciente tensión política. La proximidad física con una convocatoria de Vox ha generado debates sobre las alianzas tácticas entre derecha y ultraderecha, algo que IU ha aprovechado para reforzar su discurso crítico.
Para Maíllo, esta cercanía no es casual sino una evidencia más de la deriva que, según su opinión, está tomando el PP. La metáfora de "los cachorros de la ultraderecha" para referirse a Vox y la imagen de Feijóo agitando el árbol para que otros recojan los frutos, reflejan una estrategia comunicativa dirigida a movilizar al electorado progresista.
La Plataforma 4D, que ha servido de marco para las declaraciones de Maíllo en Sevilla, representa un frente amplio contra las políticas de recortes. Su presencia en múltiples ciudades españolas indica una voluntad de crear un movimiento de resistencia social contra las políticas del PP.
El enfoque de Maíllo combina así la denuncia de la corrupción con la defensa de los servicios públicos, creando un discurso que une ambas temáticas bajo el concepto de "indecencia" política. Para IU, la corrupción y los recortes son dos caras de la misma moneda: una forma de gestión política que perjudica a la ciudadanía.
La previsión de Maíllo sobre que la legislatura se agotará en 2027 responde a su deseo de proyectar estabilidad y confianza en el Gobierno actual. Esta afirmación busca contrarrestar las expectativas de la oposición sobre una posible caída del Ejecutivo.
En definitiva, las declaraciones de Antonio Maíllo representan un ataque frontal al PP en uno de sus puntos más vulnerables: su historial de corrupción. El concepto de "corrupción selectiva" busca desmontar la credibilidad del partido conservador cuando denuncia casos de corrupción en otras formaciones.
El líder de IU ha conseguido así situar el debate en el terreno de la legitimidad moral, donde el PP, a su juicio, parte con una desventaja considerable por su propio historial judicial. La estrategia comunicativa de Maíllo busca reforzar la imagen de IU como formación coherente en su lucha contra la corrupción, mientras cuestiona la legitimidad de sus adversarios.
El resultado es un discurso que combina denuncia, previsión política y llamada a la movilización, todo ello enmarcado en una crítica contundente a lo que considera la hipocresía del PP en materia de corrupción.