La UME despliega 80 efectivos para frenar el brote de peste porcina en Collserola

Cataluña activa el protocolo de emergencia ante la detección de dos jabalíes positivos y ocho casos sospechosos en la sierra de Collserola

La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha puesto en marcha un operativo especial en la sierra de Collserola para contener la propagación de la peste porcina africana tras confirmarse los primeros casos en jabalíes de la zona. El despliegue inicial cuenta con 80 efectivos procedentes de la base de Torrejón de Ardoz en Madrid, quienes se suman a los más de 300 agentes ya desplegados en la zona.

El dispositivo militar llega a petición de la Generalitat de Cataluña, que este domingo activó todos los mecanismos de emergencia disponibles. Según confirmó el conseller de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Òscar Ordeig, la UME asumirá labores de coordinación y refuerzo en las tareas de vigilancia y control del foco de infección.

En un comunicado difundido a través de la red social X, la UME compartió imágenes del desplazamiento de su personal hacia Barcelona con el objetivo declarado de "colaborar frente al brote de peste porcina africana". La unidad especializada en emergencias tecnológicas y medioambientales prevé enviar más efectivos durante este lunes si la situación lo requiere.

La alerta sanitaria se activó tras los resultados preliminares del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA), que ha analizado cerca de 40 jabalíes encontrados dentro del perímetro de seguridad establecido en el entorno de Cerdanyola del Vallès. Los análisis confirmaron dos casos positivos y detectaron ocho animales con resultados sospechosos que podrían ampliar el foco de contagio.

En las últimas horas se han localizado ocho nuevos cadáveres de jabalíes en la misma área, que se suman a los seis hallados previamente. Este incremento en el número de animales afectados ha llevado a las autoridades a reforzar drásticamente las medidas de contención, incluyendo la restricción de acceso al medio natural y la limitación de actividades en la zona.

El dispositivo de seguridad y control actual moviliza a unos 300 profesionales entre Mossos d'Esquadra, Agentes Rurales, Guardia Urbana de Barcelona, Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF), Protección Civil y policías locales de los municipios afectados. Con la llegada de los 80 efectivos de la UME, el operativo alcanza una capacidad sin precedentes en esta zona natural.

Ordeig explicó en una entrevista en RAC1 que la necesidad de más efectivos dependerá directamente de los resultados de los análisis. "Veremos si se necesitan más o no. Esto dependerá de si vamos encontrando animales positivos y tenemos que ampliar los focos", señaló el conseller, quien no descarta una expansión del perímetro de seguridad.

Las medidas restrictivas afectan actualmente a 76 municipios barceloneses en diferentes grados, desde limitaciones de acceso a espacios naturales hasta recomendaciones específicas para ganaderos y agricultores de la zona. La Generalitat ha establecido un protocolo de actuación que incluye el control de movimientos de animales y la vigilancia intensiva de la población de jabalíes.

El conseller hizo un llamamiento directo a la colaboración ciudadana para evitar la propagación del virus. Entre las medidas solicitadas destacan no proporcionar alimentos a los jabalíes, asegurar el correcto cierre de las bolsas de basura doméstica y comunicar de inmediato la presencia de cualquier jabalí observado en zonas urbanas o periurbanas.

Ordeig mostró su preocupación por los ciudadanos que este fin de semana ignoraron las restricciones de acceso a Collserola para realizar deporte o paseos. "Cambiar la ruta para hacer actividad física un día puede evitar un impacto mayor al conjunto de la economía catalana", advirtió, subrayando la gravedad de la situación.

La amenaza de la peste porcina africana representa un riesgo extremo para el sector ganadero catalán. El conseller advirtió que "de aquí al viernes nos jugamos el 90 por ciento del" futuro de la industria porcina en la comunidad, dado que la expansión del virus podría comprometer seriamente la producción y el comercio de productos porcinos.

El virus de la peste porcina africana, aunque no afecta a humanos, es altamente contagioso entre los cerdos y jabalíes, con una tasa de mortalidad cercana al 100 por ciento. Su presencia en Cataluña podría provocar el cierre de exportaciones de productos porcinos, generando pérdidas económicas millonarias y afectando a miles de puestos de trabajo.

La coordinación entre administraciones se ha establecido como prioridad máxima. La Generalitat mantiene contacto constante con el Gobierno central, a través del Ministerio de Agricultura y la UME, para garantizar una respuesta rápida y efectiva. La colaboración interinstitucional se considera fundamental para evitar la expansión del foco más allá de los límites actuales.

Los técnicos del CReSA continúan con los análisis de muestras recogidas en el campo, mientras los equipos de campo intensifican la búsqueda de animales enfermos o muertos. La rapidez en la detección y eliminación de cadáveres es crucial para evitar que otros jabalíes entren en contacto con el virus.

La población de jabalíes en Collserola ha crecido de forma descontrolada en los últimos años, lo que complica las tareas de control. La falta de depredadores naturales y la disponibilidad de alimentos en zonas urbanas han convertido a esta especie en un problema de convivencia y, ahora, en un vector de riesgo sanitario.

Los expertos en sanidad animal advierten que la clave para erradicar el brote está en la contención rápida y la colaboración ciudadana. Cada animal no detectado a tiempo puede convertirse en un nuevo foco de contagio, extendiendo el problema a áreas mucho más amplias.

La situación en Collserola está siendo monitorizada por las autoridades europeas, dado que España es uno de los principales productores de carne de cerdo de la Unión Europea. Un brote incontrolado podría tener repercusiones en todo el sector a nivel continental.

Los próximos días serán decisivos para determinar si el foco se mantiene bajo control o si es necesario declarar una emergencia de mayor magnitud. La UME ha garantizado su disponibilidad para escalar el despliegue si las autoridades sanitarias así lo requieren.

Mientras tanto, los agentes en el terreno continúan con las labores de vigilancia, control de accesos y concienciación de la población. La combinación de recursos humanos, tecnología y participación ciudadana constituye la mejor herramienta para superar esta crisis sanitaria sin precedentes en la zona metropolitana de Barcelona.

Referencias