Cataluña solicita la UME para controlar el brote de peste porcina en Collserola

La Generalitat activa un dispositivo especial con más de 250 agentes para contener la enfermedad en jabalíes y proteger el sector porcino

La peste porcina africana ha desatado una alerta sanitaria sin precedentes en la sierra de Collserola, donde las autoridades catalanas han detectado varios casos positivos en la población de jabalíes. Ante la gravedad de la situación, la Generalitat ha solicitado de forma urgente el despliegue de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) especializados en control cinegético, sumándose a un amplio operativo que ya cuenta con la participación del Seprona, la Guardia Civil y los Agents Rurals.

El dispositivo de emergencia en marcha

El conseller de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Òscar Ordeig, ha confirmado la detección de dos casos positivos y cuatro resultados preliminares, todos ellos concentrados en un radio de seis kilómetros en el entorno natural de Collserola, próximo a Barcelona. Esta concentración geográfica ha permitido establecer un perímetro de vigilancia intensiva que, de momento, ha logrado contener el foco exclusivamente dentro de la fauna silvestre.

El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha sometido a análisis las 39 granjas de cría de cerdo existentes dentro de esta zona de riesgo, y los resultados han sido alentadores: ninguna explotación porcina ha resultado afectada por el virus. Este dato resulta crucial, ya que permite mantener el brote en el ámbito de la fauna salvaje sin que haya saltado a la ganadería industrial, lo que multiplicaría el impacto económico y sanitario.

Los cuatro pilares de la estrategia de Illa

Desde Ciudad de México, donde se encuentra de visita oficial, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha definido con claridad la hoja de ruta para hacer frente a esta crisis. La estrategia se asienta sobre cuatro principios fundamentales que guiarán todas las actuaciones en los próximos días y semanas.

El primer pilar es la evidencia científica, lo que implica que todas las decisiones se tomarán basándose en los datos técnicos y las recomendaciones de los expertos veterinarios y epidemiólogos. En segundo lugar, la transparencia en la comunicación garantizará que la ciudadanía reciba información actualizada y veraz sobre la evolución del brote.

El tercer principio se centra en la colaboración institucional tanto con el Gobierno central como con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, reconociendo que la gestión de una crisis de estas características requiere una respuesta coordinada entre administraciones. Por último, la urgencia en la actuación refleja la conciencia sobre la relevancia económica del sector porcino para Cataluña y para España en su conjunto.

Impacto económico y comercial

La preocupación por las consecuencias económicas no es infundada. El sector porcino representa un pilar fundamental de la economía agroalimentaria catalana y española, con China como principal destino de las exportaciones de carne de cerdo. Cualquier amenaza a la sanidad porcina podría tener repercusiones devastadoras en el comercio exterior y en la estabilidad de miles de explotaciones familiares e industriales.

Por este motivo, los productores han recibido con cierto alivio las primeras valoraciones del brote, especialmente el hecho de que las granjas comerciales permanezcan libres de la enfermedad. La rapidez en la detección y la contención inicial son factores clave para evitar que la crisis escale y afecte a la cadena de valor del porcino.

Colaboración ciudadana y restricciones de acceso

La consellera de Interior, Núria Parlon, ha destacado mediante sus canales oficiales el intenso trabajo que están desarrollando los Agents Rurals dentro del Plan de Contingencia activado por el Departamento de Agricultura. Su labor de campo es esencial para el control cinegético, la captura de ejemplares infectados y el análisis de la población de jabalíes en la zona afectada.

Además de los más de 250 agentes desplegados, el operativo incluye representantes de las asociaciones de protección civil de los municipios afectados, creando una red de vigilancia que abarca tanto el medio natural como las zonas de interfaz urbano-forestal. Las autoridades han establecido restricciones estrictas de acceso a las áreas del radio de influencia y han hecho un llamamiento a la ciudadanía para que cumpla con las medidas de bioseguridad y evite desplazamientos innecesarios por el entorno de Collserola.

Situación actual y perspectivas

El brote permanece activo pero perimetrado y bajo control, según las fuentes oficiales. La prioridad absoluta es evitar que el virus traspase la barrera entre la fauna silvestre y la ganadería, lo que supondría una crisis de magnitud mucho mayor. Mientras tanto, los equipos técnicos continúan con el peinado sistemático de la zona, capturando jabalíes para su análisis y sacrificando los ejemplares positivos para reducir la carga viral en el medio ambiente.

La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), cuyo campus se encuentra en las inmediaciones de Collserola, ha quedado excluida de las medidas de suspensión de actividades por el momento, ya que el riesgo se considera contenido dentro del espacio natural. No obstante, la situación se revisa de forma continua y las autoridades no descartan nuevas medidas si la evolución del brote lo requiere.

La experiencia adquirida en otros países europeos que han enfrentado esta enfermedad indica que la detección precoz y la respuesta rápida son los factores más efectivos para erradicar el foco. Con este objetivo, Cataluña ha movilizado todos los recursos disponibles y mantiene una comunicación constante con las instituciones europeas y los socios comerciales para minimizar el impacto en la reputación sanitaria del sector porcino español.

El éxito del dispositivo dependerá de la capacidad para mantener la coordinación entre todas las partes implicadas y de la responsabilidad ciudadana a la hora de respetar las restricciones y colaborar en la prevención. Por ahora, el mensaje de las autoridades es claro: el brote está contenido, pero la vigilancia debe ser máxima y la respuesta, inmediata.

Referencias