La tranquilidad del barrio de Gamonal en Burgos se vio sacudida la noche del jueves por un incidente violento que ha conmocionado a la ciudad. Poco antes de las nueve de la noche, la calle Vitoria se convirtió en escenario de un ataque armado que dejó a un hombre en estado grave y a una mujer con lesiones derivadas del pánico colectivo.
El suceso se produjo minutos antes de las 20:45 horas, cuando un individuo sacó una pistola y disparó en repetidas ocasiones contra otro varón en plena vía pública, concretamente a la altura del número 163 de la calle Vitoria. La víctima, un hombre de 47 años de nacionalidad sudamericana, resultó herida de gravedad con múltiples impactos de bala en su cuerpo.
A pesar de la gravedad de las lesiones, la víctima mostró una notable capacidad de reacción. Tras recibir los disparos, consiguió avanzar varios metros por la acera en estado de shock, dejando un rastro de sangre que alertó a los transeúntes. El desenlace más dramático ocurrió cuando el herido, ya desvanecido, perdió el equilibrio cerca del paso de peatones que conecta con la calle Francisco Grandmontagne.
Fue en ese momento cuando la solidaridad ciudadana emergió con fuerza. Testigos presenciales relataron cómo el hombre, con últimos alientos de energía, se incorporó y se refugió en el Bar Ni Contigo, establecimiento ubicado en la esquina con la calle Doña Constanza. Los clientes que se encontraban en el interior del local no dudaron en auxiliarle mientras esperaban la llegada de los servicios de emergencia.
La respuesta de las autoridades fue inmediata y contundente. En cuestión de minutos, numerosas dotaciones de la Policía Local de Burgos y de la Policía Nacional se desplegaron por toda la zona, estableciendo un amplio cordón de seguridad que aisló el área del crimen. El dispositivo policial no solo buscaba preservar la escena, sino también iniciar la cacería del autor de los disparos.
El agresor, también de origen sudamericano según las primeras investigaciones, huyó a pie del lugar del ataque antes de la llegada de las fuerzas de seguridad. A estas horas, continúa prófugo y su paradero es desconocido, lo que ha generado una intensa operación de búsqueda en toda la ciudad y sus alrededores.
Paralelamente al despliegue policial, los servicios sanitarios del Sacyl movilizaron una ambulancia medicalizada hasta el bar donde se había refugiado el herido. Los profesionales encontraron a la víctima consciente, pero en estado grave y con riesgo vital. Tras estabilizarle en el interior del establecimiento, procedieron a su traslado urgente al Hospital Universitario de Burgos (HUBU), donde ingresó en la unidad de cuidados intensivos.
El incidente no solo dejó a la víctima directa del ataque. En el caos y el tumulto generado por los disparos, una mujer de 50 años resultó herida de manera indirecta. Durante la estampida, recibió un fuerte empujón que la hizo caer al suelo, golpeándose la cabeza contra el asfalto. Los mismos servicios de emergencia que atendieron al herido de bala también se hicieron cargo de esta segunda víctima, que fue trasladada al mismo hospital para ser observada.
El barrio de Gamonal, conocido por su carácter residencial y comercial, amaneció este viernes con un ambiente de consternación. Vecinos y comerciantes expresaron su preocupación por la violencia cada vez más presente en las calles y reclamaron una mayor presencia policial. "Nunca habíamos visto algo así aquí, es un barrio tranquilo donde todo el mundo se conoce", comentaba una residente que prefería no dar su nombre.
La investigación, liderada por la Policía Nacional, se centra ahora en varios frentes. Los agentes especializados en criminalística pasaron la noche recogiendo pruebas balísticas y de ADN en la escena del crimen. Cámaras de videovigilancia de establecimientos cercanos están siendo analizadas para reconstruir la huida del atacante y establecer su identidad con certeza.
Las hipótesis sobre el móvil del ataque apuntan a un posible ajuste de cuentas relacionado con conflictos personales o de otro tipo, aunque las autoridades se muestran cautas y no descartan ninguna línea de investigación. El hecho de que tanto víctima como agresor compartan origen sudamericano ha llevado a los investigadores a explorar conexiones previas entre ambos.
El subdelegado del Gobierno en Burgos compareció ante los medios para transmitir un mensaje de tranquilidad a la población, asegurando que se trata de un hecho aislado y que no existe riesgo para la ciudadanía. No obstante, reconoció la gravedad del suceso y anunció el refuerzo de patrullas en zonas de mayor afluencia.
Mientras tanto, la vida en el bar Ni Contigo intenta volver a la normalidad. El propietario del establecimiento, visiblemente afectado, recibió el apoyo de clientes habituales que destacaron su rápida acción y la de los presentes. "Lo importante es que el hombre pudiera tener un lugar seguro mientras llegaba la ayuda", señalaba uno de los parroquianos.
La comunidad sudamericana de Burgos, numerosa en la ciudad, ha mostrado su preocupación por el incidente. Representantes de asociaciones culturales han pedido colaboración ciudadana para esclarecer los hechos y evitar que este caso genere estigmatización contra el colectivo.
El Hospital Universitario de Burgos mantiene este viernes un parte médico reservado sobre el estado del herido, aunque fuentes cercanas confirman que continúa en estado grave pero estable. Su evolución se considera favorable aunque los próximos días serán críticos para descartar complicaciones.
La Policía Nacional ha habilitado varios canales para recibir información que pueda conducir a la detención del fugitivo. El dispositivo de búsqueda se ha extendido a estaciones de autobuses y tren, así como a posibles viviendas de familiares o conocidos del autor.
Este suceso se suma a una preocupante tendencia de violencia urbana con armas de fuego que, aunque minoritaria en Burgos, ha aumentado en los últimos años. Los datos oficiales señalan un incremento del 15% en delitos con armas en la provincia, lo que ha llevado a las autoridades a revisar protocolos de seguridad ciudadana.
El ayuntamiento de Burgos ha convocado una reunión urgente con responsables de seguridad para evaluar la situación y estudiar medidas preventivas. Entre las propuestas, se baraja la instalación de más cámaras de vigilancia en puntos estratégicos y la creación de una unidad especializada en delitos violentos.
Mientras la investigación continúa su curso, los vecinos de Gamonal intentan recuperar la normalidad. La calle Vitoria, escenario del drama, ya no muestra rastros visibles del suceso, pero la sensación de inseguridad persiste. Muchos residentes esperan que la rápida actuación policial dé resultados y que el autor de este violento ataque sea detenido cuanto antes.
La Policía Nacional mantiene el caso bajo secreto de sumario para no comprometer la investigación, pero ha confirmado que existen líneas de investigación sólidas que podrían conducir a una pronta resolución. Hasta entonces, la ciudad de Burgos permanece expectante y con la esperanza de que hechos como este no se repitan en sus calles.