Este domingo 11 de enero de 2026 cierra el segundo fin de semana del año con una tendencia alcista en el mercado eléctrico español. Los datos publicados por el OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía) confirman un nuevo incremento en el coste medio de la electricidad, que se sitúa en 80,63 euros por megavatio hora (MWh). Esta cifra representa un aumento significativo respecto al fin de semana anterior, marcando la segunda subida consecutiva desde el pasado viernes 9 de enero.
La evolución de los precios durante estos primeros días del año muestra un comportamiento volátil, característico del mercado energético invernal. Si durante el primer fin de semana de 2026 se registró un notable descenso, con una media de 66,78 euros/MWh, la tendencia se ha revertido rápidamente. Este cambio de dirección sitúa a los consumidores ante un escenario de mayor gasto en su factura eléctrica, especialmente si no optimizan sus hábitos de consumo.
Análisis detallado por franjas horarias
El domingo presenta una curva de precios con claras diferencias según el momento del día. Durante la mañana, específicamente desde las 11:00 hasta las 16:00 horas, se produce el tramo más económico de la jornada. En estas cinco horas consecutivas, el coste se mantiene estable por debajo de los 60 euros/MWh, ofreciendo una ventana de oportunidad para realizar las tareas domésticas que requieran mayor consumo energético.
Contrasta este periodo de bonanza con las horas punta de la tarde-noche, donde los precios experimentan una escalada pronunciada. El tramo más caro se concentra entre las 18:00 y las 20:00 horas, superándose la barrera psicológica de los 100 euros/MWh durante dos horas consecutivas. Justo después, de 20:00 a 21:00 horas, el precio roza esa cifra sin llegar a superarla, alcanzando los 99,02 euros/MWh.
Además de estas franjas críticas, existen otros periodos que conviene evitar para un consumo responsable. La primera hora de la mañana, de 8:00 a 9:00, ya muestra precios elevados por encima de los 90 euros/MWh. Esta situación se repite en un bloque más amplio, desde las 17:00 hasta las 23:00 horas, donde la tarifa se mantiene en niveles altos, aunque sin alcanzar el pico máximo de la tarde.
Contexto y tendencias del mercado
El comportamiento de este domingo no es aislado, sino que forma parte de una dinámica mayor del mercado ibérico. La segunda subida consecutiva desde el viernes indica una presión alcista que podría prolongarse durante los próximos días. Los expertos en el sector energético apuntan a múltiples factores que influyen en esta tendencia, como la demanda por calefacción durante las horas más frías, la menor producción de energías renovables en horario nocturno y las condiciones meteorológicas.
Resulta especialmente relevante comparar esta jornada con el arranque de año. El descenso experimentado durante el primer fin de semana, con precios por debajo de los 70 euros/MWh, parece haber sido una situación puntual. El lunes posterior a ese fin de semana ya registró un fuerte repunte, superando los 90 euros/MWh, y desde entonces el mercado no ha dejado de presionar al alza.
Para el consumidor medio, estas oscilaciones tienen un impacto directo en la factura mensual. Aunque el precio medio del domingo (80,63 euros/MWh) no parece excesivamente alto en comparación con picos históricos, la concentración de horas caras en momentos de mayor uso doméstico (tarde y noche) dificulta el ahorro. La clave está en adaptar los hábitos de consumo a las franjas más económicas, algo que requiere planificación pero que puede traducirse en ahorros significativos.
Recomendaciones para optimizar el consumo
Ante este escenario, resulta fundamental aplicar estrategias de ahorro energético inteligente. Durante el domingo 11 de enero, la ventana de oportunidad más clara se presenta a mediodía. Programar el funcionamiento de electrodomésticos de alta potencia, como lavadoras, lavavajillas o termos eléctricos, entre las 11:00 y las 16:00 horas permitirá aprovechar los precios más bajos del día.
Es igualmente importante identificar las horas a evitar. El periodo comprendido entre las 17:00 y las 23:00 horas, salvo excepciones imprescindibles, debería destinarse a un consumo mínimo. Durante estas seis horas, el precio se mantiene por encima de los 90 euros/MWh, lo que encarece significativamente cualquier actividad. La excepción dentro de este bloque sería, paradójicamente, la hora punta de 18:00 a 20:00, donde el precio supera incluso los 100 euros/MWh.
Para aquellos usuarios que disponen de almacenamiento energético o sistemas de gestión inteligente, estos datos son especialmente valiosos. Cargar baterías durante la franja de 11:00 a 16:00 horas y utilizar esa energía almacenada durante las horas caras de la tarde-noche puede reducir la factura hasta en un 40% durante esas horas.
Además de la planificación horaria, conviene recordar otras medidas de eficiencia. Mantener una temperatura moderada en la calefacción, usar iluminación LED, desconectar dispositivos en standby y aprovechar la luz natural son prácticas que, combinadas con la selección de horarios, maximizan el ahorro.
Perspectivas para los próximos días
La tendencia alcista registrada desde el viernes 9 de enero podría mantenerse durante la primera semana completa del año. Los mercados de futuros energéticos y las previsiones meteorológicas son indicadores a seguir de cerca. Una ola de frío persistente o una disminución en la generación eólica y solar mantendrán la presión sobre los precios.
El OMIE publica diariamente los precios del día siguiente, lo que permite a los consumidores planificar con antelación. Esta transparencia en el mercado es una herramienta fundamental para la gestión activa del consumo. Revisar cada tarde los precios para el día siguiente debería convertirse en una rutina para aquellos que busquen optimizar su gasto eléctrico.
En el contexto más amplio, España continúa adaptándose a un mercado eléctrico cada vez más volátil, donde las energías renovables intermitentes juegan un papel creciente. Mientras se desarrollan soluciones de almacenamiento a gran escala, el consumidor debe adaptarse a esta nueva realidad, donde la hora del día determina el coste de la energía de forma más acusada que nunca.
El domingo 11 de enero representa, en definitiva, un día de precios moderados en promedio pero con picos significativos en horario de mayor demanda doméstica. La capacidad de adaptación del consumidor será, una vez más, la clave para mitigar el impacto de estas oscilaciones en la factura final.