Isabel Preysler defiende a Julio Iglesias ante las acusaciones

La socialité rompe su silencio en una entrevista exclusiva con ¡Hola! y asegura que su exmarido es 'incapaz' de los actos que se le imputan

Isabel Preysler, una de las figuras más reconocidas del panorama social español, ha decidido pronunciarse por primera vez sobre las graves acusaciones que pesan sobre su exmarido, el cantante Julio Iglesias. En una entrevista exclusiva concedida a la revista ¡Hola! con motivo de su 76 cumpleaños, la socialité ha roto deliberadamente su silencio para mostrar públicamente su apoyo al padre de tres de sus hijos.

Las palabras de Preysler llegan en un momento de intensa turbulencia mediática para la familia Iglesias. Las denuncias presentadas por dos exempleadas del artista han generado una oleada de especulaciones y comentarios que han alcanzado a todos los miembros del clan. Ante este panorama, la matriarca ha optado por alzar la voz con contundencia, basándose en el profundo conocimiento que dice tener del carácter de su exesposo.

La defensa contundente de Preysler

En declaraciones a la publicación, Isabel Preysler no ha dudado en calificar las acusaciones como una "infamia" que está causando "daños irreparables" en la reputación de Julio Iglesias. Su postura resulta especialmente significativa dado su histórico compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres. "Siempre he defendido a la mujer por encima de todo, pero, en esta ocasión, tengo que decir que conozco muy bien a Julio y es totalmente incapaz de cometer las cosas tan horribles de las que le están acusando de manera tan llena de maldad", afirma rotunda.

Esta declaración pone de manifiesto el dilema personal al que se enfrenta Preysler: conciliar su firme apoyo al movimiento feminista con su lealtad hacia alguien a quien conoce desde hace décadas. La socialité ha preferido basarse en su experiencia personal y en la convicción de que el artista no es capaz de los actos que se le imputan.

El dolor que estas acusaciones han generado en el entorno familiar es evidente en sus palabras. "Me duele enormemente que, tanto él como sus hijos, estén sufriendo por una infamia", confiesa Preysler, quien también expresa su deseo de que este estrés no afecte negativamente a la salud de ninguno de los implicados.

El contexto de las denuncias

Las acusaciones salieron a la luz el pasado 13 de enero, cuando dos mujeres que prestaron servicios domésticos en las residencias de Julio Iglesias en la República Dominicana y las Bahamas decidieron presentar sus testimonios. Según sus declaraciones, los hechos habrían ocurrido en enero y octubre de 2021, cuando el intérprete contaba con 77 años de edad.

La denunciante más joven, de apenas 22 años en ese momento, describió un ambiente de control y acoso en el que presuntamente se produjeron penetraciones no consentidas tanto anal como vaginalmente. Estas graves imputaciones han puesto en jaque la imagen pública del artista, quien hasta ahora había mantenido un perfil relativamente discreto respecto a controversias de este tipo.

Un deseo de claridad

Ante la gravedad de las acusaciones, Isabel Preysler ha expresado su único deseo para este año: que se esclarezca la verdad. "El regalo que más ilusión me haría sería, sin ninguna duda, que se aclare cuanto antes la verdadera intención que hay detrás de las acusaciones", señala la socialité, insinuando que existiría un motivo oculto detrás de las denuncias.

Esta petición de transparencia refleja la necesidad de la familia de poner fin a la especulación mediática y judicial que ha rodeado el caso desde su inicio. La esperanza de Preysler es que el proceso legal permita desvelar las circunstancias reales de lo ocurrido y, en su opinión, demostrar la inocencia de su exmarido.

Una relación basada en el cariño mutuo

La revista ¡Hola! contextualiza la defensa de Preysler dentro de una relación que, aunque terminó hace décadas, mantiene vigente un vínculo de afecto y respeto. Los medios recuerdan que hace tres años, cuando se cuestionó la ruptura de Isabel con el escritor Mario Vargas Llosa, fue precisamente Julio Iglesias quien salió en su defensa pública.

En su libro "Mi verdadera historia", Preysler ya describía esta conexión duradera: "Julio fue mi primer marido. A su lado viví momentos muy felices e inolvidables y salí, para siempre, de la adolescencia y la inmadurez. Ese amor, con el paso de los años, se ha ido transformando en admiración y cariño mutuo. Si algún día nos necesitamos, nos tendremos el uno al otro".

Estas palabras cobran ahora especial relevancia, demostrando que el compromiso entre ambos trasciende el matrimonio y se basa en una lealtad que se ha mantenido intacta durante más de cuatro décadas. La defensa actual de Preysler es, por tanto, una muestra de coherencia con lo que ya había expresado anteriormente sobre su relación con el cantante.

El impacto en la familia

Uno de los aspectos que más preocupa a Isabel Preysler es el efecto que esta situación está teniendo en sus hijos. Tanto Chábeli, Julio José y Enrique Iglesias, fruto de su matrimonio con el cantante, como el resto de su descendencia, están viendo cómo su padre es objeto de una de las acusaciones más graves que puede enfrentar un público.

"Mis hijos también están sufriendo por el mediático caso, y espero que no repercuta en su salud", manifiesta Preysler, mostrando su preocupación maternal ante un escándalo que ha trascendido las fronteras españolas y ha generado titulares en todo el mundo.

La familia Iglesias-Preysler ha demostrado históricamente una unión sólida ante las adversidades, y esta crisis no parece ser una excepción. Aunque cada miembro ha mantenido su propio perfil, el apoyo mutuo en momentos difíciles ha sido una constante en su dinámica familiar.

Un cumpleaños en paz

A pesar de la tormenta mediática, Isabel Preysler asegura encontrarse en un momento "de paz, tranquilidad y felicidad". La socialité celebrará su 76 cumpleaños rodeada de sus seres queridos, dedicando tiempo a sus hijos y nietos, y tratando de mantenerse al margen del circo mediático que ha generado el caso.

En la extensa entrevista, Preysler también dedica unas palabras emotivas a otros dos grandes amores de su vida: el marqués de Griñón, Carlos Falcó, fallecido en 2020, y el premio Nobel Mario Vargas Llosa. Sobre ellos, la socialité mantiene un recuerdo respetuoso y cariñoso, integrando todas sus experiencias vitales en un relato coherente de superación y crecimiento personal.

La celebración de su cumpleaños sirve como pretexto para esta reflexión pública, demostrando que, pese a los años, Preysler sigue siendo una figura relevante capaz de generar titulares y de influir en la opinión pública sobre asuntos de gran sensibilidad.

El peso de las palabras

La intervención de Isabel Preysler en este caso no pasa desapercibida. Su posicionamiento a favor de Julio Iglesias aporta una perspectiva de alguien que compartió su vida íntima y conoce su forma de ser desde hace más de 40 años. Aunque las acusaciones deben ser investigadas por la justicia correspondiente, el testimonio de Preysler se presenta como un elemento significativo en el terreno de la opinión pública.

La socialité ha logrado expresar su apoyo sin menoscabar su compromiso con la defensa de las mujeres, enfatizando que esta es una situación excepcional basada en su conocimiento personal del acusado. Esta delicada equilibrio refleja la complejidad de abordar casos de acusaciones de abuso cuando existen vínculos familiares y afectivos de por medio.

Mientras el proceso judicial sigue su curso, la familia Iglesias-Preysler se prepara para afrontar los desafíos que vendrán, confiando en que la verdad salga a la luz y se restablezca la reputación del artista. Por ahora, la voz de Isabel Preysler ha dejado claro que, desde su perspectiva, Julio Iglesias es inocente de las graves imputaciones que se le hacen.

Referencias