Borrasca Oriana obliga a suspender rúas de Carnaval en Cataluña

Más de 200 municipios evalúan la situación ante vientos de hasta 150 km/h. Protección Civil envía alertas masivas y recomienda aplazar las celebraciones.

Este sábado, Cataluña se ha visto sacudida por un intenso temporal de viento originado por la borrasca Oriana, que ha generado ráfagas de hasta 150 kilómetros por hora en diversos puntos del territorio. Este fenómeno meteorológico ha puesto en jaque las tradicionales celebraciones de Carnaval previstas para el fin de semana, obligando a las autoridades a tomar medidas drásticas para garantizar la seguridad ciudadana.

Los datos registrados durante la madrugada revelan la virulencia del evento. En Mas de Barberans, las ráfagas alcanzaron los 146,5 km/h, mientras que en Portbou-Coll dels Belitres se midieron 140 km/h y en L'Hospitalet de l'Infant, 134 km/h. Estas cifras, registradas principalmente en el extremo norte del Empordà y el Ebro, superan ampliamente los umbrales de seguridad para eventos masivos al aire libre.

Ante esta situación, el sistema de alertas ES-Alert se ha activado de manera masiva en numerosas comarcas catalanas. Los dispositivos móviles de residentes y visitantes en la Val d'Aran, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, Alta Ribagorça, Alt Urgell, Solsonès, Cerdanya, Berguedà, Ripollès y Alt Empordá han recibido la notificación de emergencia. La alerta también ha alcanzado zonas del sur como el Montsià, Baix Ebre, Baix Camp, Terra Alta y Ribera d'Ebre.

El objetivo de estas alertas es claro: evitar desplazamientos y actividades al aire libre en las zonas más afectadas. La medida responde a una prioridad absoluta: la protección de las personas ante un fenómeno que puede generar situaciones de riesgo por caída de árboles, estructuras o cualquier elemento susceptible de ser arrastrado por vientos de tal intensidad.

El impacto en el Carnaval 2025 ha sido inmediato y significativo. Más de doscientos municipios catalanes habían programado actividades para este fin de semana, culminando meses de preparativos que involucran a comparsas, asociaciones culturales y servicios municipales. La responsable de Protecció Civil ha confirmado que la mayoría de estos consistorios han activado sus protocolos de emergencia municipal para evaluar las afectaciones y adoptar decisiones consensuadas.

"Muchos están anulando y muchos están haciendo modificaciones, y lo agradecemos", ha manifestado la autoridad de Protecció Civil, reconociendo el esfuerzo de los organizadores por priorizar la seguridad. La institución mantiene activada no solo la alerta por vendaval, sino también una prealerta por nevada que podría afectar en las próximas horas a la Vall d'Aran, el Pallars Sobirà y la Alta Ribagorça.

La subdirectora general de Coordinació i Gestió d'Emergències, Imma Solé, ha sido tajante en sus recomendaciones: suspender las rúas en las zonas donde se ha emitido la alerta roja. La directriz es inequívoca y busca evitar cualquier riesgo innecesario para participantes y espectadores. En aquellas comarcas donde no se ha activado la alerta máxima, Solé ha instado a realizar una evaluación local exhaustiva para determinar si los recorridos programados son seguros o requieren modificaciones.

La previsión meteorológica indica que las rachas más intensas se concentrarán durante las próximas horas en el Pirineo y el Empordà, lo que ha llevado a los técnicos a recomendar extrema precaución. La situación es dinámica y las decisiones se están tomando de forma progresiva, en función de cómo evolucionen las condiciones climáticas.

Entre los municipios que ya han tomado decisiones firmes destaca Llançà, que el viernes anunció el aplazamiento de sus celebraciones. La decisión, tomada por motivos meteorológicos y con el consenso de todas las comparsas participantes, busca garantizar que la fiesta se pueda disfrutar "como se merece" en unas condiciones de total seguridad. Las nuevas fechas establecidas son el sábado 28 de febrero y domingo 1 de marzo de 2026, ganando así un margen temporal que permite organizar el evento con las garantías necesarias.

Otra localidad que ha modificado su programación es Sant Feliu de Guíxols, donde la organización decidió trasladar la celebración al viernes 20 de febrero. El comunicado oficial cita el "mal tiempo continuado" y las "malas previsiones" como motivos fundamentales. La persistencia de la lluvia y el viento está dificultando no solo los preparativos artísticos, sino también la logística esencial: movimiento de carrozas, coordinación de ambulancias, despliegue de seguridad y traslado de comparsas.

La complejidad de organizar una rúa de Carnaval en condiciones adversas supera lo meramente festivo. Implica garantizar la integridad de estructuras que pueden alcanzar varios metros de altura, asegurar la visibilidad para los servicios de emergencia, y proteger a miles de personas que participan o asisten como público. Un vendaval inesperado durante el desfile podría convertir elementos decorativos en proyectiles peligrosos.

Desde Protecció Civil se insiste en que la recomendación de evitar desplazamientos no es una medida excesiva, sino una precaución necesaria. La experiencia acumulada en episodios similares demuestra que la prevención es la herramienta más efectiva para evitar incidentes. Las autoridades locales están manteniendo comunicación constante con los servicios meteorológicos para adoptar decisiones basadas en datos actualizados.

El sector de las comparsas y asociaciones carnavalescas, pese a la frustración lógica por el aplazamiento, ha mostrado comprensión. Los meses de trabajo en la confección de disfraces, ensayos y preparativos logísticos quedan temporalmente en suspenso, pero la prioridad es el bienestar de la comunidad. Muchas entidades ya están reprogramando sus actividades internas y manteniendo el contacto con los ayuntamientos para definir nuevas fechas.

La situación actual pone de manifiesto la importancia de los sistemas de alerta temprana y la coordinación interinstitucional. La capacidad de emitir mensajes masivos a través de ES-Alert permite que la población esté informada en tiempo real, mientras que la colaboración entre Protecció Civil, ayuntamientos y entidades organizadoras facilita una respuesta ágil y consensuada.

Para los próximos días, se espera que las condiciones meteorológicas mejoren progresivamente, aunque las autoridades mantendrán la vigilancia activa. La posibilidad de nevadas en zonas de montaña añade una capa adicional de complejidad a la gestión del riesgo, especialmente en aquellas comarcas donde el Carnaval incluye actividades nocturnas o en altitud.

Los ciudadanos interesados en participar en las celebraciones deben consultar los canales oficiales de sus municipios para conocer el estado de las programaciones. La información está siendo actualizada de forma continua a medida que las previsiones evolucionan y se toman decisiones definitivas.

Este episodio sirve como recordatorio de cómo los fenómenos meteorológicos extremos pueden alterar tradiciones centenarias, y de la necesidad de contar con planes de contingencia robustos. La capacidad de adaptación de las entidades culturales y la prudencia de las autoridades constituyen el mejor activo para superar esta situación sin incidentes y garantizar que el Carnaval, cuando finalmente se celebre, sea una fiesta segura y memorable para todos.

Referencias