El Jueves Lardero 2026 celebra en Zaragoza una de las tradiciones gastronómicas y culturales más arraigadas de Aragón. Este año, la cita tendrá lugar el 12 de febrero, convirtiéndose nuevamente en el epicentro de la celebración previa a la Cuaresma. La festividad, que carece de fecha fija pero siempre se ubica en el jueves anterior al Miércoles de Ceniza, representa para los aragoneses una despedida ritual de la carne antes de los sacrificios culinarios que implica el periodo cuaresmal.
La esencia del Jueves Lardero radica en su componente gastronómico: la longaniza. Este embutido se convierte en el protagonista indiscutible de una jornada donde el formato más tradicional—la longaniza frita acompañada de pan—sigue siendo el preferido por la mayoría de los asistentes. La preparación simple pero sabrosa simboliza la última oportunidad para disfrutar de la "chicha" antes de que Doña Cuaresma imponga sus restricciones alimenticias, que incluyen no abusar del buen comer, ayunar e incluso privarse de carne los viernes durante la abstinencia.
El punto neurálgico de la celebración se sitúa en la explanada adyacente a la entrada de la sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, en la plaza Miguel Merino. Desde hace años, este espacio acoge a miles de ciudadanos que forman largas filas para recibir su bocadillo gratuito de longaniza. La organización del evento corre a cargo del Ayuntamiento de Zaragoza, que mantiene viva esta tradición secular que une a la comunidad en torno a un producto tan identitario como la longaniza aragonesa.
El reparto de bocadillos comenzará puntualmente a las 18:30 horas. Durante tres horas, los voluntarios y personal municipal distribuirán los sándwiches a todos los asistentes, creando un ambiente festivo y de convivencia que trasciende las generaciones. Es común ver familias completas, grupos de amigos y turistas que se suman a esta experiencia única, captando con sus dispositivos móviles el momento de recibir el ansiado bocadillo.
Tras la distribución de longaniza, la jornada culminará con un concierto en directo a cargo de la Orquesta Venus. El espectáculo musical, que dará comienzo a las 21:30 horas en la Sala Multiusos del Auditorio, pondrá el broche de oro a una celebración que combina gastronomía y entretenimiento. La presencia de esta orquesta consagrada garantiza un cierre lleno de ritmo y energía, invitando a los asistentes a disfrutar de la música tras la degustación del tradicional embutido.
El Jueves Lardero no es solo una celebración gastronómica, sino que funciona como el punto de inflexión del Carnaval en Zaragoza. Desde este momento, la ciudad se sumerge de lleno en los festejos carnavalescos, que alcanzan su máxima expresión durante el fin de semana siguiente. La conexión entre ambas celebraciones es evidente: mientras el Jueves Lardero representa la despedida de la carne, el Carnaval representa la última oportunidad para el desenfreno antes de la solemnidad de la Cuaresma.
El programa carnavalesco del sábado está repleto de actividades que involucran a toda la ciudadanía. A las 18:00 horas, todas las comparsas se reunirán en la plaza de San Miguel, creando un colorido mosaico de disfraces, música y alegría. Media hora más tarde, a las 18:30, tendrá lugar la Liberación del Rey de Gallos, uno de los momentos más esperados y simbólicos del Carnaval zaragozano. Esta ceremonia marca la autorización oficial para que los festejos alcancen su máximo apogeo.
El gran desfile de Carnaval comenzará a las 19:00 horas, recorriendo un itinerario cuidadosamente planificado que incluye la plaza Salamero, la avenida Cesaraugusto, el Coso, la calle Alfonso y finalizará en la emblemática plaza del Pilar. Este recorrido permite que miles de espectadores disfruten del desfile desde diferentes puntos de la ciudad, facilitando la participación masiva en uno de los eventos más multitudinarios del año.
El domingo, la jornada se centra en el público infantil, convirtiéndose en un día familiar por excelencia. El Tocapasacalles, que comenzará a las 12:00 horas, recorrerá la calle Alfonso hasta llegar a la plaza del Pilar, donde los más pequeños podrán disfrutar de la música y el ambiente festivo. A continuación, se celebrará un pregón especial de Carnaval dirigido exclusivamente al público infantil, a cargo del Conde de Salchichón.
El Conde de Salchichón, personaje entrañable y emblemático de estas fiestas, estará acompañado de sus fieles compañeros: Don Carnal, Doña Cuaresma, el Caballero de la Hornilla y la Mojiganga. Esta troupe de personajes tradicionales representa las dualidades y valores del Carnaval, creando un espectáculo teatral que entretiene tanto a niños como a adultos. El discurso del Conde de Salchichón, lleno de humor y sátira local, constituye uno de los momentos más divertidos y esperados del programa dominical.
Una vez finalizado el pregón, la plaza del Pilar acogerá la Comparsa de Gigantes y el Tragachicos, dos elementos tradicionales que aparecen tanto en las Fiestas del Pilar como en el Carnaval. La presencia de estos gigantes de cartón piedra, con sus imponentes figuras y movimientos coreografiados, añade un componente visual espectacular a la celebración. El Tragachicos, por su parte, con su característica boca abierta, sigue siendo uno de los personajes más fotografiados y queridos por la infancia zaragozana.
La tradición del Jueves Lardero ha demostrado una resiliencia notable, habiendo sobrevivido incluso a los desafíos más recientes. Durante los años de pandemia, la actividad se vio obligada a suspenderse por razones sanitarias, generando un vacío en el calendario festivo de la ciudad. Sin embargo, el regreso de la celebración ha sido recibido con entusiasmo por la población, que valora este tipo de eventos que fortalecen la identidad local y el sentido de comunidad.
Desde una perspectiva cultural, el Jueves Lardero representa mucho más que una simple distribución de comida gratuita. Es un acto de memoria colectiva que conecta a los zaragozanos con sus raíces, con sus antepasados que también celebraban esta festividad como preludio a la Cuaresma. La continuidad de esta tradición demuestra el compromiso del Ayuntamiento con la preservación del patrimonio inmaterial de la ciudad, reconociendo que estas celebraciones son fundamentales para el tejido social.
La organización del evento requiere una logística compleja que implica la coordinación de múltiples departamentos municipales. Desde la adquisición de la longaniza—que debe cumplir con los estándares de calidad y ser de origen aragonés—hasta la preparación de los bocadillos, la gestión de las filas, la seguridad del evento y la programación del concierto posterior, cada detalle está cuidadosamente planificado para garantizar una experiencia segura y satisfactoria para todos los asistentes.
En conclusión, el Jueves Lardero 2026 en Zaragoza representa mucho más que una simple distribución de longaniza gratuita. Es una celebración de identidad, un acto de cohesión social y el preludio de uno de los períodos festivos más importantes de la ciudad. La combinación de gastronomía tradicional, música en directo y la posterior programación carnavalesca crea un fin de semana intenso que reafirma el carácter festivo y acogedor de Zaragoza. Para los residentes, es una cita ineludible; para los visitantes, una oportunidad única de inmersión cultural; y para la ciudad, un testimonio vivo de su rica tradición festiva.