El Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) de Cádiz 2026 ha completado su fase de cuartos de final, dejando tras de sí una estela de emociones, sorpresas y, como es tradición, la publicación de las puntuaciones de las agrupaciones que no han logrado acceder a la semifinal. El Gran Teatro Falla ya prepara su próxima entrega con 30 agrupaciones que sí han conseguido su plaza —tres cuartetos, siete coros, diez chirigotas y diez comparsas—, pero la atención de la madrugada del último día de cuartos se centró en los números que el jurado oficial hizo públicos con su característica discreción.
La normativa del COAC establece que el jurado oficial únicamente revela las puntuaciones de las agrupaciones eliminadas al concluir cada fase, manteniendo en secreto los resultados de las que continúan en competición. Este sistema, aunque controvertido para algunos, genera una expectación constante y permite a los jurados alternativos mantener sus propios baremos sesión tras sesión, ofreciendo una visión paralela que muchas veces coincide, pero otras diverge significativamente con el veredicto final.
Chirigotas: El corte más ajustado
En la modalidad de chirigotas, la emoción llegó con un margen mínimo. Los Cadisapiens (la involución) se convirtieron en la agrupación más cercana a lograr el pase, al alcanzar los 436,64 puntos, una cifra que finalmente marcó el umbral entre la continuidad y la eliminación. Su ausencia en semifinal resulta llamativa, especialmente si se considera el criterio de los jurados alternativos, quienes habían situado a este grupo entre los favoritos de la edición.
El jurado alternativo del Bahía de Cádiz y el del Diario de Cádiz coincidieron en valorar especialmente a Los Cadisapiens, incluyéndolos dentro de sus respectivas listas de las diez mejores chirigotas del año. La misma fortuna tuvo Seguimos cayendo mal, otra agrupación que los dos medios consideraron merecedora de un puesto en semifinal, pero que finalmente no superó el corte establecido por el jurado oficial.
La precisión del Diario de Cádiz resultó notable en esta ocasión, ya que únicamente se desvió del veredicto final en estas dos chirigotas. Por su parte, el Bahía de Cádiz mostró una visión más generosa al considerar que además deberían haber pasado de fase Nos hemos venío' arriba y Los Muerting Planner, una chirigota pa' to' tus muertos, demostrando que el criterio artístico puede variar significativamente entre diferentes paneles de jueces.
Comparsas: Sorpresas en el palmaré alternativo
El terreno de las comparsas presentó una de las mayores discordancias entre el jurado oficial y los alternativos. Los hijos de Cádiz y El desguace se quedaron fuera de la semifinal pese a haber obtenido excelentes valoraciones en los rankings paralelos. Los hijos de Cádiz ocupaba la tercera posición para el jurado del Bahía de Cádiz y la novena para el del Diario de Cádiz, mientras que El desguace se situó en séptimo lugar en ambos listados alternativos.
La comparsa que marcó el límite de acceso a semifinal fue Las muñecas, que aunque superó la barrera de los 400 puntos, no consiguió el pase definitivo. Este caso ilustra perfectamente cómo la competencia en el COAC no se limita a superar una puntuación mínima, sino a estar entre las mejores plazas disponibles en cada modalidad.
Entre las eliminadas también destaca la comparsa de los hermanos Pastrana, El hombre de hojalata, que este año abordó en su repertorio las acusaciones de tendencias políticas extremas con unas letras que, según los analistas, generaron el mismo impacto controvertido que en ediciones anteriores. Su eliminación en cuartos confirma que el público y el jurado oficial mantienen un criterio estricto con las propuestas que rozan la polémica política.
En contraste, la comparsa DSAS3 de Jesús Bienvenido logró superar un obstáculo significativo. En la fase preliminar había recibido una sanción de cinco puntos por excederse en menos de un minuto del tiempo máximo de actuación, pero consiguió redimirse en cuartos de final y asegurar su presencia en la semifinal, demostrando que los errores puntuales no tienen por qué marcar el destino de una agrupación en el concurso.
Cuartetos: Reducción drástica de la competencia
La modalidad de cuartetos experimentó la mayor reducción de participantes. Solo El despertar de la fuerza. Abre el ojete no alcanzó la puntuación mínima requerida, lo que dejó la lista de semifinalistas en únicamente tres agrupaciones. Esta drástica selección convierte la semifinal de cuartetos en una de las fases más exclusivas y difíciles del concurso, donde cada actuación será escrutada con lupa por un jurado que ha demostrado ser implacable con la calidad exigida.
El sistema de puntuación: Transparencia parcial y debate constante
La política del COAC de publicar únicamente las puntuaciones de las agrupaciones eliminadas genera un debate anual sobre la transparencia del concurso. Por un lado, protege a las agrupaciones clasificadas de presiones externas y permite que el jurado trabaje con mayor libertad. Por otro, crea un vacío de información que los jurados alternativos —como los de Bahía de Cádiz y Diario de Cádiz— llenan con sus propias valoraciones, a menudo muy ajustadas a la realidad final.
La existencia de estos jurados alternativos ha demostrado ser fundamental para el ecosistema del carnaval, ofreciendo una visión más continua y detallada del concurso. Su capacidad para acertar en la mayoría de sus predicciones, salvo en los casos más ajustados, valida su metodología y su conocimiento del género. Sin embargo, también pone de manifiesto la subjetividad inherente a cualquier proceso de evaluación artística, donde el criterio de cinco expertos oficiales puede diverger del de otros profesionales igualmente cualificados.
Perspectivas para la semifinal
Con las 30 agrupaciones confirmadas, la semifinal del COAC 2026 promete ser una de las más competitivas de los últimos años. La selección tan estricta en cuartos de final garantiza que solo han llegado a esta fase las propuestas con mayor nivel artístico y técnico. Las chirigotas, con diez representantes, presentarán una batalla particularmente reñida, mientras que las comparsas tendrán que demostrar por qué superaron a otras que los jurados alternativos consideraban favoritas.
Los cuartetos, reducidos a tres únicos grupos, ofrecerán una competencia de élite donde el mínimo error puede significar la eliminación. Los coros, con siete agrupaciones, mantienen la tradición de ser la modalidad más estable y con mayor arraigo en el concurso oficial.
La ciudad de Cádiz vive estos días con una intensidad especial, donde cada pasillo, cada taberna y cada rincón del centro histórico debate sobre los merecimientos de unas y otras agrupaciones. Las redes sociales arden con comentarios sobre las decisiones del jurado, mientras que los propios componentes de las agrupaciones eliminadas ya piensan en la próxima edición, analizando qué pudo fallar en su propuesta.
El COAC 2026 continúa así su particular ritual, donde las matemáticas del jurado oficial conviven con las apreciaciones de los expertos alternativos, creando un diálogo constante sobre la evolución del carnaval gaditano. La semifinal, que comienza el domingo, será el próximo capítulo de esta historia que, año tras año, redefine los límites de la sátira, la música y la poesía en la ciudad de la bahía.