La borrasca Leonor ha impactado con fuerza la provincia de Málaga, dejando consecuencias significativas en varios municipios. Patricia Navarro, delegada del Gobierno andaluz en la zona, ha ofrecido un balance detallado de la situación actual, destacando los efectos más graves registrados hasta el momento.
Situación crítica en Cortes de la Frontera y Almargen
Entre los daños más destacados, Navarro ha señalado que la localidad de Cortes de la Frontera se encuentra completamente incomunicada por carretera debido a los cortes en las vías de acceso. Esta situación ha obligado a las autoridades a tomar medidas urgentes para garantizar la seguridad de sus habitantes.
Por otro lado, el municipio de Almargen presenta una situación igualmente preocupante. Según la delegada, su término municipal está "absolutamente anegado", lo que ha requerido la movilización inmediata de operativos de emergencia. Las autoridades mantienen una vigilancia constante sobre esta zona para atender cualquier necesidad que surja.
Incidencias en otros municipios
En Arriate, el río se ha llevado un puente, aunque afortunadamente no se han registrado daños personales. Este hecho pone de manifiesto la potencia del caudal de los ríos durante el paso de la borrasca.
La delegada también ha informado sobre los desalojos realizados en diferentes localidades. En Cortes de la Frontera se procedió al desalojo preventivo de 24 personas durante la noche. En Ronda, unas diez familias tuvieron que abandonar sus hogares. En Cañete la Real, una persona dependiente fue evacuada, mientras que en Jimera de Líbar fueron desalojadas una veintena de personas que vivían cerca del cauce del río.
En todos estos casos, los afectados han podido ser realojados en casas de familiares o en hoteles habilitados para tal fin, evitando así el uso de pabellones deportivos como refugio temporal.
Niveles de alerta en los ríos
La situación hidrológica es extremadamente delicada. El río Guadiaro y el río Guadalteba se encuentran en nivel rojo, el máximo de alerta. En nivel naranja están el río Genal, el río Grande en la zona de Las Millanas, y el río Guadalhorce, que se ha desbordado en su paso por Villanueva del Trabuco y Villanueva del Rosario, causando cortes de carretera en ambos municipios.
El río Campanillas permanece en nivel amarillo, mientras que las autoridades mantienen una especial vigilancia sobre Teba, donde ya se ha producido un desalojo.
Gestión de embalses
Respecto a la gestión de embalses, Navarro ha tranquilizado a la población al señalar que la situación está "absolutamente controlada" gracias a los desembalses preventivos realizados durante los últimos días. Los embalses cuentan con un margen de seguridad que permite mantener la calma.
El embalse de la Concepción se encuentra al 77% de su capacidad, mientras que el de Conde del Guadalhorce está al 83,7%. Aunque estos porcentajes son elevados, la delegada ha insistido en que existe un margen de seguridad importante y que se continuará con los desembalses de manera controlada y progresiva durante las próximas horas.
Más de 30 incidencias en el 112
Desde la activación de los avisos meteorológicos y la intensificación de las lluvias, el centro de emergencias 112 ha recibido más de una treintena de incidencias a través de la vía telefónica. Esta cifra refleja la magnitud del impacto del temporal en la provincia.
Medidas y vigilancia continua
Las autoridades mantienen un despliegue operativo constante para hacer frente a las consecuencias de la borrasca. La coordinación entre diferentes cuerpos de emergencia permite una respuesta rápida y eficaz a las situaciones críticas que se presentan.
La delegada ha enfatizado la importancia de mantenerse informado a través de los canales oficiales y de seguir las recomendaciones de las autoridades ante la evolución del temporal. La situación requiere precaución máxima, especialmente en zonas cercanas a cauces fluviales y en carreteras que puedan resultar afectadas por desbordamientos o deslizamientos de tierra.
Conclusiones
La borrasca Leonor ha dejado un panorama complejo en la provincia de Málaga, con municipios incomunicados, zonas anegadas y ríos desbordados. Sin embargo, la respuesta de las autoridades ha sido inmediata, con desalojos preventivos que han evitado daños personales y una gestión cuidadosa de los embalses que garantiza la seguridad de la infraestructura hidráulica.
La clave en estos momentos es mantener la vigilancia y la coordinación entre todos los organismos implicados, así como la colaboración ciudadana para minimizar los riesgos y afrontar con éxito las consecuencias de este fenómeno meteorológico.