La jornada futbolística del fin de semana ha dejado un balance más que positivo para el fútbol cartagenero en la Tercera RFEF. Tanto la SFC Minerva como el FC Cartagena B consiguieron importantes victorias que refuerzan sus objetivos en la competición. Los dos equipos de la ciudad demostraron su solidez en desplazamientos complicados, sumando los tres puntos en sus respectivos encuentros y consolidando así sus buenas dinámicas en el campeonato.
El conjunto de la Minerva visitaba el feudo del filial aguileño en un partido que además de los tres puntos en juego, servía para dejar atrás una semana marcada por rumores infundados sobre la continuidad de su entrenador, José David García. La directiva del club salió al paso de estas especulaciones, mostrando su total apoyo y confianza en el cuerpo técnico y desmintiendo categóricamente cualquier posibilidad de cambio. Esta contundente respuesta sirvió como catalizador para que el equipo saltara al terreno de juego con la máxima concentración y determinación.
El encuentro en el estadio aguileño comenzó de forma fulgurante para los visitantes. Apenas habían transcurrido cinco minutos de juego cuando Aitor abría el marcador, estableciendo un 0-1 que sentaba las bases de lo que sería una primera mitad espectacular. La Minerva no se conformó con la ventaja inicial y continuó presionando, buscando ampliar su renta. A los 33 minutos, el mismo Aitor volvía a encontrar el camino del gol, anotando el segundo tanto para los cartageneros y demostrando su olfato goleador.
No obstante, la goleada no quedó ahí. En el minuto 35, Rensto añadía su nombre a la lista de goleadores, estableciendo un contundente 0-3 que parecía sentenciar el encuentro de forma definitiva. La guinda de la primera parte llegó poco después, cuando Fran Cortés transformaba un penalti con la máxima tranquilidad, dejando el marcador en un abrumador 0-4 al descanso. La superioridad de la Minerva era evidente, y todo apuntaba a una segunda mitad de mero trámite.
Sin embargo, el fútbol siempre guarda sorpresas. La segunda parte presentó un guion completamente diferente. En el minuto 55, el conjunto local se quedaba con un jugador menos por expulsión, circunstancia que debería haber facilitado aún más el control del partido para los cartageneros. Pero el deporte rey es impredecible, y los aguileños encontraron la motivación necesaria para intentar una remontada épica.
Entre los minutos 80 y 83, el marcador se estrechaba de forma preocupante para los intereses de la Minerva. Alex Pérez y Fran conseguían dos tantos consecutivos que ponían el 2-3 en el luminoso y devolvían la emoción a un encuentro que parecía decidido. La tensión se palpaba en el ambiente, y los visitantes necesitaban reaccionar rápidamente para evitar el empate.
Fue entonces cuando Mario apareció para dar la tranquilidad definitiva a su equipo. Su gol estableció el 2-4 final, un resultado que reflejaba la superioridad mostrada durante la mayor parte del encuentro. No obstante, la alegría quedó matizada por la expulsión del entrenador Adrián Radu, que vio la tarjeta roja en los momentos finales del partido y tendrá que cumplir un partido de sanción.
Con esta victoria, la Minerva alcanza su quinta victoria consecutiva, una racha espectacular que le ha permitido escalar hasta la octava posición en la clasificación. El equipo cartagenero ha conseguido darle la vuelta a una situación que semanas atrás parecía complicada, y ahora mira hacia arriba con la intención de seguir sumando puntos para acercarse a los puestos de privilegio.
El próximo domingo, la Minerva disputará un encuentro de máxima importancia en el Estadio Secante, donde recibirá la visita del Pulpiteño. Se trata de un partido que se presenta como una auténtica final, ya que el rival también se encuentra en la zona alta de la tabla. La ilusión y las ganas de seguir creciendo son evidentes en el seno del club, que no esconde su deseo de soñar con objetivos cada vez más ambiciosos.
Por su parte, el FC Cartagena B también tuvo motivos para la celebración. El filial cartagenero consiguió una victoria trabajada y valiosa en la difícil cancha de El Palmar, donde se impuso por 0-1 gracias a un solitario gol de Gabri. Este triunfo permite al conjunto joven de la ciudad consolidar su décima posición en la tabla y, lo que es más importante, mantener una racha de siete jornadas sin conocer la derrota.
El gol de Gabri, anotado en un momento clave del encuentro, demostró la efectividad de un equipo que ha sabido conjugar la juventud de sus jugadores con la experiencia necesaria para competir en esta categoría. El Cartagena B ha encontrado su equilibrio y cada partido que pasa refuerza su confianza en las posibilidades del proyecto.
El rival de turno, El Palmar, vive una situación completamente opuesta. El conjunto local, que se configuró con la intención de estar en la parte alta de la tabla, únicamente ha conseguido dos puntos de los últimos veintiuno posibles, una estadística que refleja la crisis deportiva que atraviesa. La presión y la necesidad de puntos son evidentes en un equipo que no ha podido cumplir las expectativas generadas al inicio de la temporada.
La próxima jornada presenta un atractivo duelo para el Cartagena B, que recibirá en casa al Mazarrón, dirigido por Arturo, un técnico con pasado cartagenerista que nunca ha ocultado su cariño por la ciudad. El Mazarrón de Arturo se encuentra en puestos de promoción de ascenso, lo que convierte este encuentro en un auténtico test para el filial cartagenero. Será una oportunidad perfecta para medir el crecimiento real del equipo ante uno de los gallitos de la categoría.
En definitiva, la jornada ha sido histórica para el fútbol cartagenero. Dos victorias, seis puntos sumados y dos equipos en clara progresión ascendente. La Minerva demuestra que está en forma y que los rumores externos no afectan a su rendimiento, mientras que el Cartagena B confirma que su proyecto de formación está dando sus frutos en la categoría. La afición cartagenera tiene motivos de sobra para sentirse orgullosa y para ilusionarse con lo que resta de temporada.
Los dos conjuntos han demostrado que el trabajo bien hecho acaba teniendo su recompensa. La regularidad del Cartagena B y la racha ganadora de la Minerva son el reflejo de la buena salud del fútbol base y del fútbol senior en la ciudad. Con la ilusión intacta y los objetivos claros, los equipos cartageneros afrontan las próximas jornadas con la máxima ambición, conscientes de que cada punto sumado es un paso más hacia el cumplimiento de sus metas.