El Deportivo Alavés ha dado un golpe de efecto en el último día del mercado invernal con la incorporación de Ibrahim Diabate, un delantero marfileño que se ha convertido en la gran sensación goleadora de la liga sueca. El acuerdo, cerrado en la noche del lunes, convierte al conjunto vitoriano en el nuevo destino del máximo anotador de la Allsvenskan 2025, quien llega cedido desde el GAIS Gotemburgo con una opción de compra que podría hacer permanente su estancia en LaLiga.
La operación, que se ha gestionado con notable celeridad por parte de la dirección deportiva albiazul, permite al club incorporar un atacante en plena madurez futbolística. Con 26 años, Diabate aterriza en Vitoria en el momento óptimo de su carrera, tras una temporada espectacular donde demostró una capacidad goleadora difícil de ignorar. Su registro de 18 tantos y 5 asistencias en 29 encuentros no solo le valió el título de pichichi, sino que también despertó el interés de varios clubes de prestigio en toda Europa.
La competencia por su firma ha sido intensa durante las últimas semanas. El Leicester City de la Premier League, el Augsburgo de la Bundesliga y el Sharjah FC de los Emiratos Árabes Unidos habían situado al marfileño en su radar. Sin embargo, la determinación del Alavés y la posibilidad de regresar a una liga que ya conoce han inclinado la balanza a favor del club vasco. La negociación se ha resuelto favorablemente para los intereses albiazules, que han conseguido cerrar la cesión antes de que el mercado invernal echara el cerrojo.
Trayectoria española previa
Lo que hace especialmente interesante este fichaje es que Diabate no llega como un desconocido a las costas españolas. Su formación futbolística pasó precisamente por las categorías inferiores de tres históricos del fútbol nacional. El delantero formado en la cantera del ASEC Mimosas de Costa de Marfil decidió cruzar el Mediterráneo para continuar su desarrollo en las academias del Atlético de Madrid, el Mallorca y el Sevilla. Esta experiencia previa le proporciona una ventaja significativa: conoce el idioma, la cultura futbolística y las exigencias de una competición tan exigente como LaLiga.
Aunque no debutó con el primer equipo en ninguno de estos clubes, su paso por sus filiales le dio una base técnica y táctica sólida que posteriormente ha sabido explotar en el fútbol escandinavo. Este bagaje español ha sido un factor determinante en la decisión del Alavés, que valora positivamente que el jugador no necesite un período de adaptación cultural prolongado.
Explosión goleadora en Suecia
La carrera de Diabate experimentó un salto cualitativo cuando decidió probar suerte en el fútbol sueco. Su primera parada fue el Vasteras SK durante la temporada 2023-24, donde anotó 3 goles en 24 partidos. Fue un período de adaptación necesario que le sirvió para asentarse en una nueva realidad futbolística y demostrar su potencial de forma más consistente.
El verdadero despegue llegó con su traspaso al GAIS Gotemburgo. En su primera campaña con el club, el marfileño se convirtió en el referente ofensivo del equipo, anotando 20 goles en 33 encuentros oficiales. Sin embargo, fue en la competición doméstica donde alcanzó su máximo nivel: 18 dianas en 29 jornadas que le coronaron como máximo goleador de la Allsvenskan, superando a atacantes con mayor trayectoria en el continente.
Su estilo de juego se caracteriza por una combinación de potencia física y velocidad. Con 1,85 metros de altura, Diabate posee un perfil de delantero moderno capaz de generar espacios, proteger el balón y finalizar con eficacia dentro del área. Su capacidad para el desmarque y su olfato goleador son cualidades que el cuerpo técnico albiazul espera aprovechar de inmediato.
Necesidad imperiosa en el ataque albiazul
La llegada del marfileño responde a una necesidad evidente en la plantilla de Eduardo Coudet. La marcha de Mariano Díaz, apartado por decisión técnica, dejó un vacío en la delantera que debía ser cubierto con urgencia. Las opciones disponibles, Lucas Boyé y Toni Martínez, han asumido la responsabilidad goleadora, pero la exigencia de una temporada larga en LaLiga requería una pieza adicional de calidad.
El técnico argentino ha experimentado recientemente con un sistema de dos delanteros, formación que ha utilizado en los compromisos contra el Betis y el Espanyol. Esta táctica necesita de una rotación efectiva y de variantes que mantengan el nivel competitivo. Diabate llega precisamente para ofrecer esas alternativas, para dar descanso a los titulares y para aportar su particular arsenal goleador en los momentos decisivos.
Adaptación inmediata
Uno de los aspectos más favorables de esta incorporación es que el jugador se encuentra en plena forma física. A pesar de que no disputa un encuentro oficial desde noviembre, cuando concluyó la temporada sueca, Diabate ha mantenido un ritmo de trabajo activo con su club. De hecho, el pasado fin de semana participó en un amistoso en El Albir (Alicante) donde el GAIS se enfrentó al KÍ Klaksvik de las Islas Feroe.
Esta pretemporada anticipada en territorio español le ha permitido mantenerse en forma y, de paso, acercarse geográficamente a su nuevo destino. Su llegada a Vitoria está prevista para las próximas horas, lo que le dará tiempo para integrarse de inmediato en la dinámica del grupo y ponerse a las órdenes de Coudet.
Detalles del acuerdo
La operación se ha estructurado como una cesión temporal con opción de compra, una fórmula que beneficia a ambas partes. El Alavés puede valorar al jugador en contexto competitivo durante los próximos meses, mientras que el GAIS mantiene los derechos del futbolista, que tiene contrato vigente hasta diciembre de 2028. Esta cláusula de compra, cuyos detalles económicos no han trascendido, podría ejecutarse si el rendimiento del marfileño convence a la dirección deportiva vitoriana.
El club albiazul inscribió al jugador pasadas las 22 horas del lunes, justo antes de que finalizara el plazo de inscripción. La operación se hizo oficial poco después, confirmando así el interés que el club había mantenido en secreto durante las últimas jornadas del mercado.
Expectativas y proyección
Con esta incorporación, el Alavés refuerza una posición crítica y apuesta por un perfil de jugador contrastado. No se trata de una promesa sin demostrar, sino de un goleador en forma que ha demostrado su eficacia en una liga profesional. La Allsvenskan, aunque no goza de la misma proyección mediática que las grandes ligas europeas, ha demostrado ser un caldo de cultivo para talentos ofensivos que posteriormente han triunfado en competiciones más exigentes.
El desafío para Diabate será trasladar esa efectividad a LaLiga, una competición más táctica y físicamente exigente. Su conocimiento previo del fútbol español debería facilitar esta transición, pero la presión de marcar en una liga de primer nivel es un escenario completamente diferente. La confianza del cuerpo técnico y la oportunidad de demostrar su valía desde el primer día serán clave para su adaptación.
Competencia sana en la delantera
La plantilla albiazul cuenta ahora con tres delanteros de perfil claramente diferenciado. Lucas Boyé aporta experiencia y corpulencia, Toni Martínez ofrece movilidad y trabajo sin balón, y Diabate incorpora velocidad, potencia y un olfato goleador recientemente confirmado. Esta variedad de recursos permite a Coudet adaptar su esquema según el rival y las circunstancias del partido.
La rotación será inevitable en un calendario tan apretado como el actual. La posibilidad de mantener frescos a sus atacantes y de contar con alternativas de garantías en el banquillo es un activo de gran valor para un club que lucha por consolidarse en la máxima categoría del fútbol español.
Un salto de calidad en el mercado invernal
El Alavés ha demostrado una vez más su capacidad para moverse con astucia en el mercado de fichajes. La incorporación de Diabate no es una operación rutinaria, sino una apuesta calculada por un talento emergente que ha llamado la atención de clubes con mayor poder económico. La velocidad en la negociación y la capacidad de convencer al jugador han sido factores determinantes para cerrar una operación que, en principio, satisface una necesidad deportiva inmediata.
El delantero marfileño aterriza en Vitoria con la ilusión de demostrar que su éxito en Suecia no fue fruto de la casualidad, sino el reflejo de una calidad que puede trascender fronteras. Con 26 años, se encuentra en el momento idóneo para dar el salto definitivo a una liga de primer nivel y consolidarse como referente ofensivo. El Alavés, por su parte, obtiene una pieza con hambre de gloria y con ganas de demostrar su valía en el escenario más competitivo de su carrera.
La temporada entrará ahora en una fase decisiva y la contribución de Diabate podría resultar fundamental para las aspiraciones del club. Su debut está a la vuelta de la esquina y los aficionados albiazules ya esperan con expectación los primeros destellos de su capacidad goleadora. El reto es ambicioso, pero las condiciones están dadas para que esta incorporación se convierta en uno de los aciertos del curso.