La llegada de Wesley a Donostia ha sido una de las noticias más destacadas del mercado invernal para la Real Sociedad. El futbolista brasileño aterrizó el viernes con la determinación de comenzar una nueva etapa en su carrera profesional y, en menos de 72 horas, ya ha dejado claro su compromiso con la entidad txuri-urdin. Desde su presentación hasta su debut en el terreno de juego, el extremo no ha parado de demostrar su ilusión por formar parte de uno de los proyectos más atractivos de LaLiga.
La agenda del nuevo jugador ha sido intensa desde el primer momento. Tras firmar su cesión el viernes, el sábado ya se ejercitaba en las instalaciones de Zubieta junto a sus nuevos compañeros. El domingo saltó al césped para disputar sus primeros minutos con la elástica realista, y este lunes ha tenido un encuentro directo con la afición en la tienda oficial del club situada en la calle Elkano de la capital guipuzcoana. Allí, decenas de seguidores se acercaron para obtener su autógrafo y una fotografía con su nuevo ídolo.
Durante este acto, Wesley mostró una sonrisa constante y una disposición ejemplar. «Mañana pide descanso al entrenador», le comentaba bromeando uno de los aficionados mientras recogía su firma, en alusión al frenético ritmo de actividad que ha marcado los primeros días del brasileño en la ciudad. La respuesta del jugador no se hizo esperar, agradeciendo el cariño recibido y reafirmando su compromiso de trabajar al máximo nivel.
En declaraciones a los medios de comunicación, el extremo no ha ocultado su satisfacción por la oportunidad que se le presenta. «Estoy muy feliz de estar aquí, agradecido por la oportunidad de seguir creciendo en una de las ligas más importantes de Europa. Quiero trabajar y espero poder seguir evolucionando, seguir mejorando mi condición física», manifestó con un español fluido que ha facilitado su adaptación inicial. Su objetivo es claro: consolidarse en uno de los campeonatos más competitivos del mundo y demostrar su valía en cada partido.
El debut de Wesley tuvo lugar en el ansiado derbi vasco contra el Athletic Club, un escenario de máxima exigencia para cualquier jugador. Aunque el resultado no acompañó a los intereses realistas, el brasileño analizó el encuentro con madurez. «Estábamos muy bien y merecimos ganar», valoró, reconociendo el buen juego desplegado por su equipo durante buena parte del choque. No obstante, asumió su responsabilidad en la jugada que acabó en gol rival: «Podría haber ayudado un poco más en el gol que encajamos», señaló con honestidad.
Uno de los momentos más polémicos del partido fue la expulsión de Brais Méndez, decisión que el nuevo fichaje cuestionó abiertamente. «No estoy de acuerdo. No fue para tarjeta roja. Fue una acción normal del fútbol, de contacto entre dos jugadores. Lo máximo era tarjeta amarilla para los dos, pero nos perjudicó», argumentó con contundencia. Esta declaración refleja la confianza que ya tiene para expresar su opinión dentro del vestuario, a pesar de haber llegado hace apenas unos días. «Ahora tenemos que mirar hacia delante», añadió, dejando claro que el foco ya está puesto en los próximos compromisos.
El proceso de llegada de Wesley a la Real Sociedad no ha sido improvisado. El propio jugador ha reconocido que sus representantes mantenían conversaciones con el club desde hace tiempo. «Hace algún tiempo que mis agentes venían hablando conmigo sobre la posibilidad de venir a la Real. Estoy muy feliz porque es un gran equipo en Europa. Es un sueño estar aquí y espero poder contribuir con goles, asistencias y victorias», confesó. La cesión con opción de compra le da la oportunidad de demostrar su potencial con la intención de establecerse a largo plazo en la entidad donostiarra.
La influencia de antiguos compañeros ha resultado fundamental en su decisión. Wesley reveló que mantuvo conversaciones con Iñigo Martínez, defensa central que compartió vestuario con él en el Al-Nassr de Arabia Saudita. «Sí, tenía buena relación con él. Siempre estábamos jugando a las cartas y me habló muy bien del club, de las instalaciones, del estadio y de la gran afición que hay aquí», relató. Estas referencias directas han facilitado enormemente su adaptación, proporcionándole una visión realista y positiva de lo que le esperaba en su nueva casa.
Además, el brasileño también contactó con Joao Félix, quien le habló de Gonçalo Guedes, otro de los refuerzos del equipo. «Me ha acogido muy bien», aseguró sobre el portugués, demostrando que la integración en el grupo está siendo más rápida de lo esperado gracias a estas conexiones previas.
Sobre su perfil futbolístico, Wesley se define como un extremo versátil y ofensivo. «Un jugador que siempre está sonriendo. Me gusta encarar al rival, el uno contra uno, soy un extremo, puedo jugar en las dos bandas, aunque prefiero jugar por la izquierda», se describió. Esta capacidad para adaptarse a diferentes posiciones en el ataque resulta valiosa para el esquema de Imanol Alguacil, quien valora la polivalencia de sus efectivos.
La adaptación al ritmo de LaLiga es su principal reto inmediato. «Ya he realizado dos entrenamientos y espero estar pronto al nivel de mis compañeros», reconoció con ambición. La diferencia de intensidad respecto a otras competiciones requiere un proceso de ajuste, pero el brasileño confía en su capacidad de respuesta. Su condición física y técnica son sus principales argumentos para ganarse un lugar en los onces iniciales.
Wesley también ha quedado «impresionado» con la estructura y ambición del club. «Tenemos grandes objetivos por conquistar, la Copa, clasificar para la Europa League... Hay distancia, pero vamos a continuar en busca de las victorias», analizó sobre las metas del equipo. La Real Sociedad se encuentra en una posición privilegiada para luchar por títulos y competiciones europeas, y el nuevo extremo quiere ser parte activa de esta trayectoria ascendente.
Su despedida en la entrevista fue con un «Poliki, poliki», expresión vasca que significa «poco a poco». Este gesto simbólico demuestra su voluntad de integrarse no solo en el equipo, sino también en la cultura de la región. El respeto por las tradiciones locales y el aprendizaje del idioma son señales de un compromiso que va más allá de lo puramente deportivo.
El futuro inmediato de Wesley pasa por seguir sumando minutos en los próximos encuentros de LaLiga y la Copa del Rey. Cada partido será una oportunidad para demostrar su valor y consolidar la confianza del cuerpo técnico. La afición realista, conocedora de su pasión por el fútbol bien jugado, espera con ilusión los regates y desbordes del nuevo extremo.
La operación de mercado que llevó a Wesley a Donostia refleja la estrategia de la Real Sociedad de incorporar talento joven con proyección y hambre de éxito. La cesión con opción de compra permite evaluar su rendimiento sin un compromiso económico inmediato, pero las primeras impresiones son más que positivas. Su actitud, profesionalidad y calidad técnica son los ingredientes perfectos para triunfar en el proyecto txuri-urdin.
En resumen, la llegada de Wesley representa un nuevo capítulo en la apuesta de la Real Sociedad por consolidarse entre los grandes del fútbol español. Con buenas referencias de excompañeros, una adaptación acelerada y una mentalidad ganadora, el brasileño tiene todas las herramientas para convertirse en una pieza clave del equipo. El camino será exigente, pero su filosofía de «poliki, poliki» le permitirá crecer sin prisas, asentándose en un club que le brinda la plataforma perfecta para desarrollar todo su potencial. La afición ya ha recibido con los brazos abiertos a su nuevo ídolo, y el tiempo dirá si esta apuesta se convierte en uno de los grandes aciertos de la temporada.