El Athletic Club ha puesto punto final a una de las operaciones más singulares de este mercado invernal con el traspaso definitivo de Ekain Azkune al Racing Ferrol. La entidad rojiblanca, que ha mantenido una política de absoluta quietud en su primera plantilla durante este periodo de fichajes, ha decidido cerrar una nueva salida en su estructura de cantera con el delantero guipuzcoano de 25 años, quien llega al conjunto gallego tras una experiencia poco fructífera en la Bundesliga austriaca.
El conjunto vizcaíno, presidido por Jon Uriarte y con José María Amorrortu al frente de la dirección deportiva, ha priorizado la estabilidad del equipo de Ernesto Valverde, descartando cualquier incorporación que pudiera alterar el equilibrio de un vestuario que ocupa posiciones de Liga de Campeones. Esta filosofía ha derivado en un foco exclusivo en los movimientos de la cantera, donde el Athletic ha tenido que gestionar las salidas de varios futbolistas en busca de minutos.
El jugador, que aterrizó en Lezama en el verano de 2024 procedente del filial de la Real Sociedad, no ha logrado consolidarse en el plano internacional después de su paso previo por el Bilbao Athletic. Durante la temporada 2023/24 en el filial rojiblanco, Azkune registró tres tantos en 31 encuentros de Primera RFEF, registros que le abrieron las puertas de una aventura en el SV Ried austriaco el pasado mes de julio.
La operación con el club centroeuropeo incluía una cláusula de opción de compra obligatoria que se activaría automáticamente si el equipo lograba la permanencia en la máxima categoría del fútbol austriaco. Este tipo de acuerdos suele incluir una cantidad simbólica que se convierte en un ingreso seguro para el club cedente si se cumplen los objetivos deportivos. Sin embargo, la participación del atacante ha sido prácticamente testimonial durante su estancia en tierras alpines, lo que ha frustrado cualquier posibilidad de activar esa vía de negocio.
Los números hablan por sí solos y reflejan una situación insostenible: apenas cuatro comparecencias oficiales, dos de ellas como titular, repartidas entre el campeonato doméstico y la Copa de Austria. En total, 145 minutos de juego sin ver portería, además de quedarse fuera de numerosas convocatorias por decisión técnica. Una situación que ha forzado a la dirección deportiva del Athletic a reconducir su situación de forma inmediata para evitar una pérdida total de valor del activo.
Desde la cúpula de Ibaigane han optado por rescindir anticipadamente el acuerdo de cesión y negociar un traspaso directo con el Racing Ferrol, escuadra que milita en Primera RFEF y que se ha convertido en uno de los equipos más competitivos de la categoría. La transacción contempla una serie de bonus por rendimiento, además de reservar un porcentaje de futura venta para las arcas rojiblancas, asegurando así una potencial vía de ingresos a largo plazo.
La decisión presenta un matiz curioso desde el punto de vista competitivo que no ha pasado desapercibido en los foros rojiblancos. El conjunto ferrolano ocupa la sexta plaza en la tabla de Primera RFEF, a solo dos puntos del Bilbao Athletic, que se sitúa cuarto en la clasificación. De esta manera, Azkune se convierte en refuerzo de un rival directo en la carrera por el ascenso a Segunda División, una circunstancia que podría complicar los intereses del filial rojiblanco en la recta final del campeonato.
El delantero de Errentería afronta así una nueva oportunidad para relanzar su carrera en el fútbol español. Su etapa en el Athletic no ha cumplido las expectativas generadas cuando llegó de la Real Sociedad B, donde desplegó su mejor versión con 16 goles en 52 partidos oficiales en Segunda B. Ahora, en tierras gallegas, tendrá la ocasión de demostrar su potencial y recuperar la confianza perdida en un entorno más cercano y con una competición que conoce perfectamente.
El club vizcaíno ha emitido un comunicado oficial en el que desea "toda la suerte en su futura trayectoria profesional" al futbolista, a la vez que agradece "profundamente su entrega y dedicación mostrada en la defensa de los intereses de la entidad". Unas palabras protocolarias que ponen fin a una etapa de seis meses en la disciplina rojiblanca, período en el que apenas ha tenido oportunidad de demostrar su valía sobre el terreno de juego.
Para el Racing Ferrol, la incorporación de Azkune representa una apuesta de futuro con un delantero que necesita minutos y confianza para volver a ser el goleador que despuntó en las filas txuri-urdin. El reto para el atacante es claro: demostrar que su paso por Austria fue una mera anécdota y que tiene nivel para brillar en la categoría de bronce del fútbol nacional. El técnico del Ferrol, Cristóbal Parralo, confía en que el guipuzcoano pueda adaptarse rápidamente a su sistema de juego y convertirse en una pieza importante para la segunda vuelta del campeonato.
La operación también deja un aspecto económico interesante para el Athletic. Cuando el club rojiblanco fichó a Azkune del filial de la Real Sociedad, incluyó en el acuerdo una cláusula que le otorgaba un porcentaje de los derechos económicos del jugador. Esta decisión, que entonces podía parecer secundaria, ahora se convierte en una fuente de ingresos potencial si el delantero logra revalorizarse en el Ferrol y genera un traspaso futuro. De esta manera, el Athletic no solo se asegura una cantidad simbólica por el traspaso actual, sino que mantiene vivo el interés económico en el desarrollo profesional del futbolista.
El mercado de invierno del Athletic, por tanto, se cierra sin novedades en el equipo de Primera División pero con movimientos estratégicos en la cantera. La salida de Azkune se suma a las de otros futbolistas que han buscado minutos lejos de Lezama, consolidando una política de cuidado de los activos jóvenes que no encuentran espacio en el filial. La entidad rojiblanca demuestra así su compromiso con la proyección de sus futbolistas, incluso cuando las apuestas internacionales no salen como se esperaba.
En definitiva, Ekain Azkune inicia una nueva etapa en su carrera con el objetivo de recuperar la senda del gol y la regularidad que le convirtieron en una de las promesas del fútbol guipuzcoano. El Racing Ferrol recibe a un delantero con hambre de demostrar su valía, mientras que el Athletic cierra un capítulo que no ha sido fructífero pero del que extrae una lección valiosa sobre la gestión de sus cedidos. La suerte, como desea el club rojiblanco, estará del lado del futbolista en esta nueva aventura en Primera RFEF.