Betis a octavos de Europa League y Celta a playoffs tras última jornada

El conjunto sevillano vence 2-1 al Feyenoord y se mete en el top 8 directo, mientras el Celta empata en Belgrado y deberá jugar la eliminatoria previa

La última jornada de la fase regular de la Europa League dejó buenas noticias para el fútbol español, aunque con diferentes destinos. El Betis consumó su gran campaña europea con una victoria épica ante el Feyenoord (2-1) que le permite acceder directamente a los octavos de final como uno de los ocho mejores equipos de la competición. Por su parte, el Celta de Vigo no pudo materializar la hazaña en su visita al Estrella Rojo de Belgrado, donde cosechó un empate (1-1) que le obligará a disputar la ronda de playoffs para seguir con vida en el torneo continental.

El conjunto andaluz afrontaba el duelo decisivo en el estadio de La Cartuja con la moral por las nubes y la certeza de que dependía de sí mismo para cerrar la fase de grupos entre los privilegiados que evitan la eliminatoria intermedia. Los hombres de Manuel Pellegrini no defraudaron a su afición y desplegaron un fútbol vibrante que sentenció el encuentro en la primera mitad, dejando atrás los fantasmas de las últimas jornadas ligueras.

Desde el pitido inicial, el Super Betis mostró su mejor versión. A los seis minutos ya avisó Abde Ezzalzouli con un tanto que finalmente fue anulado por una falta previa de Antony sobre su marcador. El aviso, lejos de desanimar a los verdiblancos, sirvió para confirmar que la noche podía ser mágica. Y así fue. A los dieciséis minutos, el brasileño Antony, con la confianza que le caracteriza, recibió el balón en la frontal del área y descargó un misil imparable que se coló por la escuadra derecha de la portería neerlandesa. Un golazo que desató la euforia en las gradas y que ponía al Betis en la senda correcta.

La alegría no duraría mucho sin compañía. Antes de llegar al descanso, el mismo Antony se convirtió en protagonista absoluto al asistir de manera magistral al mencionado Abde, quien se resarcía de su tanto anulado con una volea de plancha que batió de nuevo al meta del Feyenoord. La jugada, una combinación de velocidad, precisión y definición, dejó claro que el Betis estaba en otra dimensión. Incluso Chimy Ávila tuvo tiempo de ver anulado otro gol por una posible infracción, demostrando el dominio total de los locales.

En la portería contraria, Pau López se erigió como figura cuando su equipo más lo necesitaba. El guardameta catalán desbarató varias ocasiones clarísimas de los atacantes holandeses, incluyendo un mano a mano a bocajarro que hubiera cambiado el rumbo del encuentro. Su intervención fue clave para mantener la ventaja hasta el final, cuando el Feyenoord logró maquillar el resultado con un tanto en los minutos finales que no impidió la fiesta verdiblanca.

Con esta victoria, el Betis finaliza la fase regular en cuarta posición con 17 puntos, un registro excepcional que le convierte en uno de los favoritos para llegar lejos en la competición. El acceso directo a octavos supone un respiro importante en un calendario apretado, además de la ventaja moral de haber superado con nota una fase muy complicada.

La situación del Celta, sin embargo, era diametralmente opuesta. Los gallegos viajaban a Serbia con la necesidad de ganar y esperar una combinación de resultados que les catapultase al top 8. La misión era casi imposible, pero el equipo de Claudio Giráldez salió a por todas en busca del milagro.

El Estrella Rojo de Belgrado se presentaba como un rival temible, especialmente en su feudo, donde el ambiente es uno de los más intimidantes de Europa. La primera mitad fue un calvario para los celestes, que sufrieron el asedio constante del conjunto serbio y apenas pudieron crear peligro. La presión local era insoportable y el Celta tuvo que apretar los dientes para no encajar antes del descanso.

La segunda parte trajo aires de esperanza. El conjunto vigués logró sacar su mejor cara, equilibrar el duelo y generar ocasiones. La nota positiva de la noche fue el regreso de Fer López a los terrenos de juego con la camiseta del Celta tras su experiencia en el fútbol inglés. Su presencia aportó frescura y calidad al centro del campo, aunque no fue suficiente para doblegar a los serbios.

El empate a uno final dejó a los gallegos en décima posición con 11 puntos, lejos de los puestos directos pero con la consolación de ser cabeza de serie en el sorteo de playoffs que se celebrará este viernes en Nyon. Esta condición garantiza que el Celta jugará el partido de vuelta en Balaídos, una ventaja considerable en una eliminatoria a doble partido.

Los posibles rivales del conjunto vigués serán el PAOK griego o el Lille francés, dos equipos de entidad pero asequibles. La ventaja de cerrar la eliminatoria en casa puede ser decisiva para las aspiraciones del Celta, que sueña con seguir viva en Europa y prolongar una aventura que ya es histórica para el club.

El sorteo determinará el camino a seguir, pero lo cierto es que el Celta ha demostrado en esta fase regular que puede competir de tú a tú con cualquier rival. Su capacidad para superar adversidades y sacar resultados en campos complicados será su mejor aval de cara a la eliminatoria.

Para el Betis, el futuro inmediato pasa por esperar rival en los octavos mientras sigue compitiendo en LaLiga con la moral por las nubes. La clasificación directa permite planificar con más tranquilidad los próximos meses, algo crucial en una temporada con tantos frentes abiertos. La afición verdiblanca ya sueña con una nueva noche europea memorable, quizás la que les lleve a los cuartos de final o más allá.

La Europa League vuelve a demostrar que es una competición especial para los equipos españoles. Mientras el Betis ya está entre los grandes, el Celta tendrá que ganarse su puesto en la mesa de los mejores. La suerte está echada y el fútbol, como siempre, tendrá la última palabra.

Referencias