La UD Ibiza continúa con su escalada en la clasificación de Primera RFEF tras imponerse por 2-0 al Atlético de Madrid B en un encuentro vibrante celebrado en el Palladium Can Misses. El conjunto dirigido por Miguel Álvarez demostró una vez más su solidez competitiva ante uno de los rivales más fuertes de la categoría, gracias a una actuación estelar de Fran Castillo, autor del tanto que abrió el marcador, y a la sentencia final de Davo en el último suspiro del duelo.
El técnico local optó por introducir variaciones en su alineación inicial, dando entrada a Nsukula en lugar de Iván del Olmo y otorgando a Svensson su primera titularidad como referente ofensivo. Estos cambios buscaban aportar mayor dinamismo y profundidad al ataque celeste, elementos que resultaron fundamentales para desequilibrar a un rival bien estructurado tácticamente.
Desde el pitido inicial, ambos equipos mostraron un respeto mutuo evidente, priorizando la seguridad defensiva y evitando exposiciones temerarias. La primera ocasión clara del compromiso llegó de las botas de Bebé, quien sorprendió al portero visitante De Luis con un potente disparo desde la frontal que impactó contra el larguero, dejando entrever las intenciones ofensivas de los locales.
El filial colchonero, bajo la tutela de Fernando Torres, desplegó su habitual esquema: bloque compacto, líneas cercanas y transiciones rápidas. Este planteamiento generó un equilibrio notable en el terreno de juego, con fases de dominio alterno que mantuvieron en vilo a la parroquia presente en las gradas. Fue precisamente en uno de estos intercambios cuando Fran Castillo empezó a brillar con luz propia, regalando un pase magistral a Svensson, aunque el delantero no logró concretar la oportunidad.
La jugada decisiva llegó a la media hora de juego. La UD Ibiza orquestó una transición impecable desde su propio campo. Valls conectó con Bebé por la banda izquierda, el extremo progresó hasta la línea de fondo y, tras un control extenso, el balón llegó a los pies de Castillo, quien con un remate preciso batió a De Luis, estableciendo el 1-0. El tanto reflejaba la superioridad momentánea de los ibicencos, quienes habían mostrado su mejor versión en los minutos previos.
Tras recibir el golpe, el Atlético de Madrid B reaccionó con contundencia. El conjunto madrileño intensificó su presión, obligando a los locales a replegarse en su campo y a defender con mayor profundidad. El juego se desplazó constantemente hacia las bandas, pero la zaga celeste, liderada por Monju y Pedre, mostró una solidez aérea impecable que neutralizó las aproximaciones visitantes. El guardameta Ramón Juan apenas vio amenazada su portería durante este período de asedio.
Un momento polémico se vivió justo antes del descanso cuando el cuerpo técnico local solicitó al árbitro que revisara una posible acción de Puric sobre Svensson, que impedía una clara ocasión de gol. El colegiado, tras valorar la jugada, decidió mantener la tarjeta amarilla mostrada al defensor, dejando el marcador inalterado al término de la primera mitad.
La reanudación del encuentro trajo consigo una nueva oportunidad clarísima para la UD Ibiza. Svensson filtró un pase excepcional que dejó a Bebé mano a mano con De Luis, pero el cancerbero rojiblanco respondió con una intervención salvadora que mantenía vivas las esperanzas de su equipo. La respuesta del Atlético no se hizo esperar. Iker Luque, quien se convirtió en el jugador más activo de su escuadra tras el paso por vestuarios, asistió a Arnau Ortiz, cuyo remate fue rechazado por Valls en una acción providencial que evitaba la igualada.
A partir de este momento, el dominio territorial perteneció claramente al filial colchonero. Los visitantes monopolizaron el esférico durante largos tramos y cercaron a la UD Ibiza en su propio área. Kembo tuvo que realizar un esfuerzo extraordinario en su carril para contener las embestidas rivales, mientras que el conjunto local empezaba a evidenciar el desgaste físico acumulado.
Ante esta situación, Miguel Álvarez decidió refrescar su once con los ingresos de Izan y Del Olmo, sustituyendo a Bebé y Svensson respectivamente, y reubicando a Nsukula como referente ofensivo. Estos cambios resultaron revitalizadores, permitiendo que el equipo recuperara oxígeno y encontrara espacios para salir al contraataque. La dinámica del encuentro se equilibró nuevamente, con ambos conjuntos buscando el gol que definiría el destino de los tres puntos.
En los compases finales, el Atlético de Madrid B arriesgó todo en busca del empate, presionando con mayor intensidad y encerrando a los locales en su área. Sin embargo, esta estrategia dejó espacios atrás que la UD Ibiza supo explotar a la perfección. En el último minuto del choque, una contra letal protagonizada por Iván del Olmo culminó con el balón en los pies de Davo, quien no perdonó y sentenció el 2-0 definitivo.
El golpe final dejó sin opciones al segundo clasificado de la categoría, que vio cómo se le escapaban puntos valiosos en su lucha por los puestos de privilegio. Por su parte, la UD Ibiza celebró una victoria de gran mérito que refuerza su confianza y le permite soñar con objetivos más ambiciosos en la presente temporada.
Con este triunfo, los celestes suman su segunda victoria consecutiva, una racha positiva que les permite escalar posiciones en la tabla y consolidar su proyecto deportivo. La combinación entre la solidez defensiva, el liderazgo ofensivo de Fran Castillo y la efectividad en los momentos clave dibuja un panorama esperanzador para la entidad ibicenca. El equipo ha demostrado que puede competir de tú a tú con los grandes favoritos, y esta victoria ante el Atlético de Madrid B sirve como carta de presentación de sus aspiraciones en la Primera RFEF.