Boris Izaguirre: 60 años de autenticidad y pluma indomable

El comunicador venezolano repasa su trayectoria en Late Xou, defiende su identidad y desvela los secretos de su eterna juventud

El icónico comunicador venezolano Boris Izaguirre ha decidido celebrar su reciente cumpleaños número 60 de la mejor manera que sabe: con humor, ironía y esa elegancia inconfundible que le caracteriza. En una reciente entrevista en el programa 'Late Xou' de Marc Giró, Izaguirre ha ofrecido un repaso por los momentos más significativos de su vida personal y profesional, sin filtros y con la naturalidad que le ha convertido en una figura referente para el colectivo LGTBI+ en España.

Durante la conversación, el escritor ha reflexionado sobre esta nueva etapa vital marcada por la madurez y la libertad personal, permitiéndose mirar atrás para analizar su impacto en la televisión española y su particular forma de entender el mundo. Con su estilo inconfundible, Izaguirre ha demostrado que los 60 años son solo un número cuando la actitud sigue siendo joven y la pluma, como él mismo afirma, permanece intacta.

Una figura pionera del colectivo LGTBI+

Boris Izaguirre se ha consolidado como una de las figuras más visibles e influyentes del movimiento LGTBI+ en nuestro país. Desde su llegada a los medios de comunicación españoles en los años noventa, su presencia ha sido fundamental para normalizar la homosexualidad en la televisión sin complejos ni concesiones. A través de décadas de trabajo incansable, se ha convertido en un referente de libertad y expresión para múltiples generaciones que encontraron en él una voz que representaba sus propias experiencias.

Su participación en eventos de Orgullo, especialmente en Madrid, donde ha estado presente desde 1994 y del que ha sido pregonero en varias ocasiones, ha reforzado su compromiso con la causa. Con un discurso abierto, sentido del humor y un estilo personal inimitable, Izaguirre ha roto barreras y desafiado estereotipos, convirtiéndose en uno de los rostros homosexuales más reconocidos de España. Su labor no se ha limitado a la presencia mediática, sino que ha extendido su influencia a través de artículos, libros y conferencias donde siempre ha abogado por la igualdad y el respeto.

La defensa de la "pluma" como identidad

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista fue cuando Marc Giró le preguntó sobre aquello que ha permanecido inalterable en su vida. Sin dudarlo, Izaguirre respondió: la pluma. "Es una cosa con la que yo nací y, cuando me di cuenta de que había nacido con ella, pensé en utilizarla de la mejor forma", explicó con su característico humor, refiriéndose a esa forma de expresarse, de moverse y de ser que le define.

Sin embargo, este rasgo distintivo no siempre fue bien recibido. El comunicador confesó que "he tenido muchos problemas con la pluma", revelando que incluso dentro del propio colectivo LGTBI+ algunos se sentían ofendidos porque consideraban que representaba un estereotipo que no les representaba. Esta crítica interna, lejos de amilanarlo, fortaleció su determinación de seguir siendo fiel a sí mismo.

"Ahora, a los 60 años, va a haber pluma. Está en mi ADN", afirmó con contundencia, defendiendo el Orgullo con naturalidad y rechazando cualquier forma de autocensura. Esta declaración resume perfectamente su filosofía de vida: la autenticidad por encima de todo. Para Izaguirre, la pluma no es una pose, sino una forma de resistencia y celebración de la identidad.

El momento del "gaysplaining"

Durante la entrevista, Marc Giró no pudo resistirse a recordarle a Izaguirre una anécdota reciente que se ha viralizado en redes sociales. El presentador le preguntó sobre aquella ocasión en la que tuvo que explicarle a Rosalía y Aitana qué es el cruising, un término del argot homosexual que hace referencia a la búsqueda de encuentros sexuales en lugares públicos como parques, baños o playas, una práctica histórica en la comunidad gay.

"Fue gaysplaining en toda regla", bromeó Izaguirre, refiriéndose a ese momento en el que un miembro del colectivo LGTBI+ tiene que explicar conceptos propios de su cultura a personas ajenas a ella. La anécdota, lejos de ser un simple momento divertido, puso de manifiesto la necesidad de visibilizar y normalizar el vocabulario y las experiencias del colectivo, algo que Izaguirre ha hecho toda su vida con naturalidad y sin tabúes. Este episodio también demostró su capacidad para convertir situaciones cotidianas en momentos de concienciación y educación.

Los secretos de su eterna juventud

Marc Giró no dejó de admirar lo bien que se mantiene Izaguirre a sus 60 años, y el público seguramente comparte esa curiosidad. El venezolano desveló algunos de sus hábitos de cuidado personal, que comenzaron cuando apenas era un adolescente y que ha perfeccionado con el paso del tiempo.

"Uso cremas desde los 16 años", reveló, destacando la importancia de la constancia en la rutina de cuidado de la piel como base fundamental para un aspecto saludable. Pero no todo es cosmética externa. Izaguirre también compartió su pasión por el deporte, especialmente la natación, que practica hasta dos veces por semana, y las sentadillas, que considera fundamentales para mantener la forma física.

"La mejor manera de tener culo son las sentadillas y tienes que aprovechar para hacerlas en los lugares donde menos te lo imaginas… Por ejemplo, aquí mismo, en este plató", bromeó, atreviéndose incluso a demostrarlo en directo ante las cámaras. Este momento de espontaneidad y humor fue uno de los más aplaudidos de la noche y demostró que su carisma no tiene edad.

Un legado de libertad y autenticidad

A lo largo de la entrevista, Boris Izaguirre demostró que su mayor logro no son los programas de televisión, los libros publicados o los premios recibidos, sino haber conseguido ser él mismo en un contexto que no siempre fue favorable. Su trayectoria representa un viaje de visibilidad, resistencia y celebración de la diversidad que ha inspirado a miles de personas.

En una época en la que la representación LGTBI+ en los medios era escasa o estereotipada, Izaguirre abrió camino con inteligencia, elegancia y una dosis de provocación necesaria. No buscó el aplauso fácil, sino el respeto genuino a través de la coherencia. Hoy, a sus 60 años, continúa siendo una voz relevante, un referente cultural y un ejemplo de que la autenticidad es la mejor herramienta para el cambio social.

La entrevista en 'Late Xou' no fue solo un repaso biográfico, sino una lección de vida sobre la importancia de mantener la esencia propia, de defender la identidad sin miedo y de seguir apostando por la libertad en todas sus formas. Boris Izaguirre, con su pluma intacta y su mirada lúcida, demuestra que los mejores años pueden estar por venir cuando la actitud es la correcta y cuando se vive sin complejos.

Referencias