Susan Sarandon: La leyenda de Hollywood que conquista España con el Goya Internacional

La actriz estadounidense recibe el prestigioso Goya Internacional por su excepcional trayectoria y compromiso social, uniéndose a un selecto grupo de leyendas del cine mundial.

La industria cinematográfica española ha decidido honrar a una de las figuras más emblemáticas del séptimo arte. La Academia de Cine de España ha anunciado que la veterana actriz estadounidense Susan Sarandon recibirá el prestigioso Goya Internacional, un galardón que reconoce no solo su excepcional trayectoria profesional, sino también su inquebrantable compromiso con las causas sociales y políticas más relevantes de nuestra época.

Este premio, instituido en 2022, tiene como objetivo destacar a aquellas personalidades cuyo trabajo trasciende fronteras y contribuye a unir culturas a través del poder del cine. Sarandon se convierte así en la quinta protagonista de esta distinguida lista, uniéndose a luminarias de la talla de Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver y Richard Gere, quienes ya han sido homenajeados con este mismo reconocimiento.

Una carrera repleta de éxitos y reconocimientos

El currículo de Susan Sarandon es un testimonio de excelencia artística sostenida a lo largo de décadas. Con nueve nominaciones a los Globos de Oro y cinco menciones a los premios de la Academia de Hollywood, su talento ha sido consistentemente validado por la crítica y el público. La cúspide de este reconocimiento llegó en 1996 cuando se alzó con el Oscar a Mejor Actriz por su conmovedora interpretación en "Pena de muerte", donde dio vida a una monja que entabla una profunda conexión espiritual con un condenado.

Sin embargo, esta estatuilla no hace más que confirmar una trayectoria ya de por sí brillante. Películas como "Atlantic City", "El cliente", "Las Brujas de Eastwick" y, sobre todo, "Thelma y Louise" han quedado grabadas en la memoria colectiva como obras maestras del cine moderno. En cada una de estas producciones, Sarandon ha demostrado una versatilidad interpretativa capaz de dar vida a personajes complejos, multifacéticos y profundamente humanos.

Más allá de los premios más mediáticos, su talento ha sido celebrado en múltiples ceremonias. Cuenta con un BAFTA y el Premio del Sindicato de Actores a la Mejor Actriz, además de numerosas nominaciones al Emmy que avalan su capacidad para adaptarse a diferentes formatos y géneros. Recientemente, en 2023, la Radio Nacional de España le otorgó el Premio de Honor de los Premios Sant Jordi de Cinematografía, mientras que en 2017 el Festival de Sitges ya le había dedicado un homenaje con su Premio Honorífico.

El compromiso como seña de identidad

Lo que distingue verdaderamente a Susan Sarandon no es solo su talento interpretativo, sino su valiente postura política y social. La Academia de Cine española ha destacado específicamente este aspecto de su personalidad, definiéndola como "durante décadas uno de los rostros más destacados y admirados por los amantes del cine, además de mostrar su valiente compromiso político y social". Esta dualidad entre glamour y activismo la convierte en un modelo de artista comprometida, una figura que no ha dudado en utilizar su plataforma para denunciar injusticias y apoyar causas progresistas.

De Nueva York al mundo: los inicios de una leyenda

Susan Abigail Tomalin vino al mundo el 4 de octubre de 1946 en la ciudad de Nueva York. Como la mayor de nueve hermanos, creció en un hogar católico de raíces italianas y galesas, una herencia cultural que sin duda enriquecería su visión del mundo. Su padre, Philip Tomalin, intentó abrirse camino en el mundo del espectáculo como cantante de big band, aunque la joven Susan pronto descubrió que el talento musical no era su fuerte: "Me prohibían cantar porque no tenía buena voz. Así fue cómo desarrollé mi fobia a la música", reconoció con humor años después.

Tras completar su educación secundaria, Sarandon ingresó en la Universidad Católica de Washington, D.C., donde cursó estudios de arte dramático e inglés, complementándolos curiosamente con estrategia militar. Para financiar su formación académica, desempeñó diversos trabajos que le acercaron a la realidad social: secretaria, limpiadora e incluso modelo. Paradójicamente, la actuación no era su vocación inicial, pero el destino tenía otros planes.

Amor, arte y un apellido que perduraría

Fue en 1964, durante una producción teatral, donde el camino de Susan se cruzó con el de Chris Sarandon, un joven actor de 21 años con quien establecería un vínculo que transformaría su vida. Con apenas 18 años, Susan se enamoró de su energía, su pasión por Shakespeare y su devoción por el cine. "Él era un gran estudiante, con mucha energía. Interpretaba muy bien cualquier personaje de Shakespeare y era un cinéfilo empedernido. Cuando me enamoré, dejé la casa de mis abuelos y no dudé en mudarme con él", recordó la actriz.

Tres años después, en 1967, contrajeron matrimonio. Aunque la unión duraría doce años antes de que sus carreras en ascenso crearan una distancia insalvable, la relación dejó un legado perdurable: el apellido Sarandon, que Susan decidió mantener como parte de su identidad artística. Hoy día, ambos mantienen una sólida amistad que supera el romanticismo juvenil.

Los primeros pasos en la industria

El debut cinematográfico de Sarandon se produjo en 1970 con la película "Joey", un modesto comienzo que pronto se vería complementado por su participación en la telenovela "A World Apart" (1970-1971). Sin embargo, fue el teatro el que le proporcionó sus primeras oportunidades significativas. En 1972 debutó en Broadway con "Una velada con Richard Nixon", una experiencia que consolidó su técnica actoral.

El verdadero punto de inflexión llegó en 1975 con "The Rocky Horror Picture Show". Esta cinta de culto no solo le otorgó reconocimiento internacional, sino que también demostró su disposición a participar en proyectos transgresores y arriesgados, un rasgo que definiría toda su carrera posterior.

Versatilidad sin límites: teatro y televisión

Más allá del cine, Sarandon ha cultivado con éxito otros escenarios artísticos. En el teatro, sus interpretaciones en obras como "A Coupla White Chicks Sitting Around Talking" (1979), "Extremidades" (1982) y "El rey se muere" (2009) han sido igualmente celebradas. Esta faceta escénica revela una actriz que no teme al contacto directo con el público y que valora la immediaticidad del teatro.

La pequeña pantalla también ha contado con su presencia. Los espectadores más jóvenes la recuerdan por sus memorables apariciones en series icónicas como "Friends" (2001) y "Malcolm in the Middle" (2002), donde demostró su capacidad para adaptarse al formato cómico y conectar con nuevas generaciones de audiencias.

Un legado que trasciende la pantalla

A sus 77 años, Susan Sarandon representa la síntesis perfecta entre excelencia artística y responsabilidad social. Su recepción del Goya Internacional no es solo un reconocimiento a su filmografía, sino un homenaje a su coherencia vital. En una industria a menudo criticada por su superficialidad, Sarandon ha demostrado que es posible alcanzar la cima del éxito profesional sin renunciar a los principios éticos y políticos.

La actriz neoyorquina simboliza una generación de artistas que entendieron el cine como un vehículo de transformación social, como un arte capaz de unir culturas y desafiar convencionalismos. Su historia, desde los humildes comienzos en una familia numerosa hasta convertirse en una de las voces más respetadas de Hollywood, es un testimonio de perseverancia, talento y compromiso.

Con este nuevo reconocimiento, España no solo celebra a una gran actriz, sino que también reafirma los valores que el Goya Internacional pretende promover: la universalidad del cine como lenguaje artístico y la importancia de los creadores que utilizan su influencia para construir un mundo más justo. Susan Sarandon, lejos de exiliarse de Hollywood, ha llevado su voz y su arte a todos los rincones del planeta, convirtiéndose en una verdadera ciudadana global del séptimo arte.

Referencias