La espectacular casa de Patricia Montero y Álex Adrover frente al Mediterráneo

Descubre el diseño funcional y las vistas de lujo del hogar de la presentadora de DecoMasters y el actor, donde la terraza es la protagonista

Han pasado casi dos décadas desde que el destino unió a Patricia Montero y Álex Adrover en el set de rodaje de la mítica serie 'Yo soy Bea'. Lo que comenzó como una simple conexión profesional evolucionó primero en una sólida amistad y finalmente en una relación sentimental que ha perdurado hasta nuestros días. Juntos han construido una familia numerosa junto a sus dos hijas y sus queridas mascotas, estableciendo su residencia principal en un enclave privilegiado con vistas directas al mar Mediterráneo.

A pesar de que ambos profesionales deben desplazarse con frecuencia a Madrid por compromisos laborales, tomaron la decisión conjunta de mantener su hogar base en la costa, donde pueden disfrutar de unas vistas espectaculares a la playa que se han convertido en su santuario personal. No es raro ver a la pareja practicando yoga o meditación frente al horizonte marino, actividades que forman parte integral de su rutina diaria y que también han monetizado a través de su marca Yogimi. Este estilo de vida consciente y relajado quedó patente en su boda celebrada en 2024, y se trasluce en cada rincón de su vivienda.

La presentadora del programa 'DecoMasters' y el actor comparten con sus pequeñas una casa caracterizada por abundantes ventanales y espacios abiertos que promueven la sensación de libertad. En una entrevista reciente con Kave Home, la pareja definió su residencia como funcional pero sin renunciar al estilo, una filosofía que rechaza la acumulación desordenada y prioriza ambientes despejados que transmitan paz y serenidad.

**El corazón diáfano de la vivienda**

La distribución de la casa gira en torno a un amplio espacio diáfano que integra de manera armónica el salón, la cocina y la zona de trabajo. Este diseño abierto facilita la convivencia familiar y permite que la luz natural fluya sin obstáculos de un extremo a otro. Desde esta área central se accede directamente a la terraza mediante grandes puertas correderas, creando una continuidad visual que amplifica la sensación de amplitud.

Los tonos claros dominan absolutamente todas las estancias, desde las paredes hasta los textiles, creando una base neutra que potencia la luminosidad. La cocina, uno de los espacios más utilizados por la familia, presenta un panelado integrado de madera en dos acabados: blanco y tono natural. Esta elección de materiales aporta calidez sin restar luminosidad. La isla central, de generosas dimensiones, ha sido testigo de numerosas preparaciones culinarias en familia, convirtiéndose en el punto de encuentro por excelencia.

**Un salón multifuncional y acogedor**

El salón continúa con la misma paleta cromática, donde los tejidos claros, una chimenea elegante y una pared de piedra natural crean un ambiente sofisticado pero acogedor. Este espacio demuestra su versatilidad constantemente, ya que Patricia suele practicar yoga aquí, frente a las vistas panorámicas. La presencia de una zona de trabajo dedicada, con muebles que aportan orden y almacenaje inteligente, permite mantener el entorno limpio y sin distracciones visuales.

Una escalera de madera conecta esta planta baja con la superior, donde se ubican las habitaciones privadas de la familia. El material elegido para la escalera refuerza el vínculo con la naturaleza que se respira en toda la casa, manteniendo la coherencia estética.

**La terraza: la auténtica protagonista**

Si hay un espacio que merece mención especial es, sin duda, la impresionante terraza. Con acceso directo desde el salón a través de las puertas correderas, este espacio al aire libre se ha convertido en el verdadero paraíso particular de la familia. La piscina, el comedor exterior y la zona de estar parecen fundirse con el horizonte gracias a las barandillas de cristal, un detalle arquitectónico que elimina barreras visuales y potencia la sensación de infinitud.

Desde este mirador privado, la familia contempla amaneceres y atardeceres sobre el Mediterráneo, disfrutando de una privacidad que pocos pueden ostentar. El diseño minimalista del mobiliario exterior prioriza el confort sin competir con la estrella indiscutible: las vistas.

**Un hogar en constante evolución**

La vivienda de Patricia Montero y Álex Adrover no es un espacio estático, sino que se adapta dinámicamente a las necesidades de una familia en crecimiento. Cada rincón ha sido pensado para facilitar el día a día sin sacrificar la estética. La combinación de funcionalidad, luminosidad y conexión con el entorno natural crea un santuario urbano donde la tranquilidad es la principal protagonista.

Su elección de vivir frente al mar, lejos del bullicio de la gran ciudad, refleja una priorización de la calidad de vida y el bienestar emocional. La casa se convierte así en un reflejo fiel de sus valores: familia, serenidad y disfrute de las pequeñas cosas, como una mañana de yoga con el sonido de las olas de fondo.

En definitiva, este hogar representa el sueño de muchos: un espacio donde el diseño inteligente se une a la belleza natural, creando el escenario perfecto para construir recuerdos familiares duraderos. La pareja ha logrado materializar su visión de una vida equilibrada, donde el trabajo y el descanso coexisten en perfecta armonía frente al infinito azul del Mediterráneo.

Referencias