Imanol Arias: la rutina de bienestar que le mantiene joven a los 69

El actor español combina disciplina matutina, meditación y una alimentación consciente para disfrutar de su mejor momento personal

Imanol Arias ha demostrado que la edad no es un obstáculo para reinventarse y encontrar la felicidad. A sus 69 años, el reconocido actor español vive uno de los mejores momentos de su vida personal tras contraer matrimonio por cuarta vez con Nélida Inés Grajales, una argentina con la que comparte no solo su vida, sino también una filosofía de existencia basada en el cuidado integral del cuerpo y la mente.

La noticia de su enlace ha sorprendido gratamente al mundo del espectáculo, especialmente por la rapidez con la que la relación se consolidó. Tan solo tres meses después de hacer pública su romance, la pareja decidió dar el sí quiero en una ceremonia íntima y discreta, lejos de las cámaras y el boato mediático. "Vamos a cuidarnos y a estar juntos lo que nos queda", manifestó el actor en declaraciones recogidas por El Correo Vasco, revelando una actitud madura y consciente hacia esta nueva etapa sentimental.

Lo que más llama la atención de esta nueva etapa en la vida de Imanol Arias es la rutina diaria que mantiene con estricta disciplina, un protocolo de bienestar que le permite mantenerse en forma física y mentalmente equilibrado. El intérprete ha compartido en diversas entrevistas los pilares fundamentales de su estilo de vida, un método que combina ejercicio físico, prácticas espirituales y una alimentación consciente.

El día de Imanol Arias comienza cuando la mayoría de la gente aún duerme. A las cinco de la mañana en punto, su despertador suena para iniciar una jornada que ya ha planificado con meticulosidad. La primera actividad que realiza es un ejercicio cardiovascular de media hora, una carrera que le ayuda a activar su metabolismo y a conectar con la naturaleza en las horas más tranquilas del día. Esta práctica matutina no solo fortalece su sistema cardiovascular, sino que también le proporciona esa dosis de energía y claridad mental necesaria para afrontar las exigencias de su profesión.

Tras la sesión deportiva, el actor se concede un pequeño placer imprescindible para él: un café cortado. Esta bebida se ha convertido en su ritual post-ejercicio, ese momento de pausa que marca la transición entre la actividad física y el resto de su mañana. Es una muestra de que incluso las rutinas más saludables pueden incluir pequeños gustos que hacen la experiencia más sostenible y disfrutable a largo plazo.

Pero la verdadera clave del bienestar de Imanol Arias no reside únicamente en el movimiento físico. El actor ha incorporado a su día a día prácticas de mindfulness y meditación que le han transformado la perspectiva sobre la vida. Con melodías de grupos como Chambao como banda sonora, dedica tiempo cada mañana a conectar con su interior, a respirar consciente y a cultivar la paz mental.

"Me he hecho habilidoso en ese trajín de abrazar mi aquí y mi ahora, entender que es posible la aceptación de los errores, la reconstrucción y un nuevo comienzo", reflexionó el artista en una entrevista con Infobae. Esta cita revela la profundidad de su trabajo interior, un proceso de autoconocimiento que le ha permitido superar etapas difíciles y abrazar el presente con gratitud y sabiduría.

La dimensión espiritual de su rutina es tan importante como la física. La meditación le ha enseñado a vivir el momento presente, a no aferrarse al pasado ni a angustiarse por el futuro. Es una práctica que complementa perfectamente con su actividad física, creando un equilibrio entre cuerpo y mente que resulta esencial para el envejecimiento saludable.

Otro pilar fundamental en el estilo de vida de Imanol Arias es su alimentación consciente. El actor ha desarrollado una filosofía alimentaria basada en el consumo de productos locales y de temporada, priorizando siempre la calidad sobre la conveniencia. Su rechazo hacia los alimentos ultraprocesados es rotundo, prefiriendo invertir tiempo en preparar sus propios platos con ingredientes naturales y frescos.

En la cocina, Arias se siente como en casa. Sus preferencias culinarias se inclinan hacia los guisos tradicionales y los platos al horno, técnicas que respetan el sabor original de los ingredientes. Sin embargo, no se cierra a nuevas experiencias gastronómicas. Actualmente experimenta con woks, tallarines y pollos asados, demostrando una versatilidad en la cocina que sorprende gratamente.

"Tengo cinco o seis cosas que hago muy bien y soy muy buen comprador", ha declarado con cierto orgullo, reconociendo que su habilidad no solo está en cocinar, sino también en seleccionar los mejores productos del mercado. Esta afirmación revela su compromiso con la alimentación de calidad, entendiendo que una buena preparación comienza por una excelente selección de ingredientes.

El equilibrio en su día a día se completa con una siesta de 30 minutos, ese descanso mediodía que tanto beneficio aporta a la salud cardiovascular y mental. Esta práctica, típicamente mediterránea, le permite recargar energías para afrontar la segunda parte del día con renovado vigor. No se trata de un descanso prolongado, sino de una pausa estratégica que optimiza su rendimiento sin interferir en su ritmo nocturno de sueño.

La compatibilidad con su nueva esposa, Nélida Inés Grajales, parece radicar precisamente en esta sintonía de estilos de vida. Ambos comparten una visión similar sobre la importancia del cuidado personal, la alimentación saludable y la conexión emocional. Según la revista Lecturas, sus perfiles son muy afines, lo que facilita la convivencia y el apoyo mutuo en sus respectivas carreras profesionales.

Esta armonía en la pareja es crucial para Imanol Arias, quien ha encontrado en Nélida a una compañera de vida que entiende las exigencias de su profesión y comparte sus valores fundamentales. La capacidad de compaginar una carrera en el mundo del espectáculo con una vida personal equilibrada es uno de los mayores retos para cualquier artista, y el actor parece haber encontrado la fórmula perfecta.

El caso de Imanol Arias sirve como inspiración para demostrar que no hay edad límite para adoptar hábitos saludables y encontrar la felicidad. Su historia refuerza la idea de que la clave para un envejecimiento activo y satisfactorio reside en la constancia, la adaptabilidad y la conexión con uno mismo y con los demás.

A los 69 años, el actor no solo ha encontrado el amor, sino que ha perfeccionado un estilo de vida que le permite disfrutar plenamente de cada momento. Su rutina, lejos de ser una obligación, se ha convertido en un placer, en una forma de honrar su cuerpo y su mente. Es un recordatorio poderoso de que la salud y la felicidad son el resultado de decisiones conscientes tomadas día tras día.

La combinación de ejercicio físico, meditación, alimentación consciente y descanso adecuado conforma un protocolo de bienestar que cualquier persona podría adaptar a su propia realidad. No se trata de copiar exactamente su rutina, sino de entender los principios subyacentes: movimiento regular, conexión mental, nutrición de calidad y recuperación suficiente.

Imanol Arias ha demostrado que la fama y el éxito profesional no tienen por qué estar reñidos con una vida personal equilibrada y saludable. Su ejemplo abre un debate interesante sobre la importancia de priorizar el bienestar en todas las etapas de la vida, especialmente en un sector tan exigente como el del entretenimiento.

En definitiva, la historia del actor va más allá de su nuevo matrimonio. Es un testimonio de resiliencia, de crecimiento personal y de la capacidad humana para reinventarse constantemente. A través de sus hábitos diarios, Imanol Arias nos enseña que la verdadera juventud no se mide en años, sino en energía vital, en actitud y en la capacidad de seguir encontrando propósito y alegría en cada nuevo amanecer.

Referencias