Marc Pubill: la historia de superación que revoluciona el Atlético

El catalán pasa de ser descartado por bajo a defensa estrella del Atlético con 89% de duelos ganados y sueña con la selección.

La trayectoria de Marc Pubill es uno de esos relatos que trasciende el terreno de juego. En una época donde el fútbol valora tanto el talento como la versatilidad, este defensa catalán ha escrito su propio guión de éxito a base de resiliencia, trabajo silencioso y una capacidad de adaptación que ha sorprendido hasta a los más escépticos. Su ascenso en el Atlético de Madrid no es fruto de la casualidad, sino el resultado de años superando obstáculos que hubieran detenido a cualquier otro futbolista.

El inicio de su historia estuvo marcado por un rechazo prematuro. En 2017, cuando formaba parte de las categorías inferiores del Espanyol, los técnicos del club barcelonés decidieron que su físico no encajaba en el perfil de lateral moderno. La razón: consideraban que era demasiado bajo para evolucionar en esa posición. La ironía del destino quiso que, años después, Pubill no solo superara el 1,90 metros de altura, sino que también desarrollara una envergadura y potencia que hoy lo convierten en un muro defensivo.

Tras su salida del Espanyol, el futbolista tuvo que rehacer su carrera en el Almería, donde demostró su valía pero también enfrentó su mayor contratiempo deportivo. Una grave lesión de rodilla en 2023 lo obligó a pasar por el quirófano y a iniciar un largo proceso de recuperación que puso en duda su continuidad en el máximo nivel. Muchos pensaron que esa lesión frenaría su progresión, pero Pubill volvió más fuerte, con la misma determinación que le ha caracterizado desde siempre.

El pasado verano, el Atlético de Madrid tenía un objetivo claro en el mercado: Jesús Areso. El club rojiblanco estaba dispuesto a pagar la cláusula del lateral de Osasuna, pero el jugador optó por regresar al Athletic Club, su casa futbolística. En un movimiento rápido y casi improvisado, la dirección deportiva colchonera viró hacia el catalán, que acababa de proclamarse oro olímpico en París con la selección española sub-23. A sus 22 años, destacaba como un zaguero de banda con zancada larga y una vocación ofensiva evidente.

La llegada de Pubill al Metropolitano generó dudas. Con Nahuel Molina como titular indiscutible y Rodrigo Riquelme como alternativa, el catalán partía como tercera opción en el puesto de lateral derecho. Muchos analistas lo veían como un fichaje de futuro, pero pocos imaginaban el impacto inmediato que tendría. Sin embargo, Diego Pablo Simeone detectó algo especial en él. El Cholo no solo vio un lateral, sino las cualidades de un central poderoso con capacidad para jugar desplazado.

La transformación de Pubill ha sido espectacular. Cuando las lesiones de José María Giménez, Robin Le Normand y Clément Lenglet mermaron la zaga central, el catalán se convirtió en la solución. Simeone le dio la oportunidad y él respondió con una solidez defensiva que ha sorprendido a propios y extraños. En los últimos 12 partidos, ha completado 11 como titular, descansando únicamente en un compromiso de Copa del Rey contra el Atlético Baleares.

Los números hablan por sí solos. Según datos de @Atletico_stats, Pubill ha ganado 33 de 37 duelos en Liga, lo que representa un impresionante 89% de efectividad. Su actuación contra el Mallorca fue magistral: ganó los siete duelos contra Muriqi, el segundo máximo goleador de la competición, y se impuso en los cuatro duelos aéreos que disputó. Además, completó 64 de 70 pases intentados (91,4% de acierto) y fue el jugador con más despejes del encuentro.

Pero su exhibición contra el delantero kosovar no fue aislada. En la previa, ya había dejado su impronta contra el Galatasaray, donde neutralizó por completo a Victor Osimhen, uno de los atacantes más potentes y rápidos del continente. En ambos casos, Pubill demostró que su juego aéreo, su colocación y su capacidad para leer el juego lo convierten en un defensa completo.

La polivalencia es su gran baza. Cuando juega como central, permite que Marcos Llorente despliegue todo su potencial como carrilero o incluso como interior. Esta sinergia ha dado al Atlético una versatilidad táctica que Simeone ha explotado a la perfección. El catalán no ha perdido su alma de lateral, y cuando el equipo necesita que ocupe la banda, lo hace con la misma naturalidad con la que se desenvuelve en el eje de la zaga.

La confianza del Cholo en Pubill no es nueva. El técnico argentino le recordó en varias ocasiones su entrada decisiva contra el Rayo Vallecano, cuando el Atlético remontó de 1-2 a 3-2 en los últimos 20 minutos. Ese partido quedó grabado en la memoria del vestuario como ejemplo de carácter y entrega. Ahora, cada vez que salta al césped, el catalán demuestra que aquella actuación no fue una casualidad, sino una muestra de su verdadero nivel.

Con la selección española en el horizonte, Pubill no esconde sus aspiraciones. La Finalissima y el Mundial de 2026 son objetivos realistas para un jugador que ha crecido de forma exponencial en apenas medio año. Luis de la Fuente ya le tuvo en cuenta para la sub-23 olímpica y no sería de extrañar que pronto le llamara a la absoluta, especialmente teniendo en cuenta su polivalencia y su capacidad para rendir en múltiples posiciones.

La historia de Marc Pubill es un recordatorio de que en el fútbol moderno, la perseverancia y la adaptabilidad pueden ser más importantes que el talento natural. De ser descartado por su altura a convertirse en uno de los defensas más fiables de LaLiga. De estar en el banquillo a ser indiscutible. De sufrir una lesión que pudo acabar con su carrera a soñar con un Mundial. Su trayectoria demuestra que los límites solo existen en la mente y que con trabajo, cualquier obstáculo puede convertirse en un escalón hacia el éxito.

El Atlético de Madrid encontró en Pubill no solo un defensa, sino un ejemplo vivo de los valores que el club pregonan. Su ascenso es la prueba de que cuando la oportunidad llama, solo los que están preparados pueden responder. Y el catalán, sin duda, lo estaba. Ahora, con la mirada puesta en los grandes desafíos, su historia apenas comienza.

Referencias