El regreso de En-Nesyri al Sevilla: una operación 'casi imposible'

El delantero marroquí, actualmente en el Fenerbahçe, es deseado por el club hispalense, pero las restricciones económicas de LaLiga y la competencia de la Juventus complican su vuelta a Nervión.

El mercado de fichajes de invierno siempre trae consigo especulaciones, rumores y operaciones complejas que, en muchas ocasiones, terminan en un sinvivir para los aficionados. En esta ocasión, el nombre propio que ha comenzado a sonar con fuerza en el Sánchez-Pizjuán es el de Youssef En-Nesyri, el delantero marroquí que vistió la elástica sevillista durante cuatro temporadas y media y que, actualmente, se encuentra en las filas del Fenerbahçe turco. Sin embargo, lo que podría parecer un deseo romántico de vuelta a casa se ha convertido en una de las operaciones más complicadas de este mercado, calificada por fuentes cercanas al jugador como «casi imposible».

La situación del internacional marroquí en Turquía no es la ideal. El Fenerbahçe, club que desembolsó más de 19 millones de euros por su traspaso hace año y medio, busca activamente una salida para el delantero. La llegada de José Mourinho al banquillo del conjunto otomano no ha mejorado el protagonismo de En-Nesyri, quien ha pasado a ser una pieza secundaria en los planes del técnico portugués. Esta circunstancia ha activado todas las alarmas en el entorno del futbolista, que ve cómo su valor de mercado se resiente y sus opciones de jugar con regularidad se diluyen.

Desde el sur de España, concretamente desde Nervión, han llegado mensajes de interés. El Sevilla FC, consciente de la necesidad de reforzar su línea ofensiva, habría sondeado la posibilidad de recuperar a uno de los hombres que mejor rendimiento le dio en los últimos años. Bajo la batuta de Matías Almeyda, el club hispalense ha hecho del fichaje de un delantero una de sus prioridades absolutas para este mercado invernal. Junto a la búsqueda de un centrocampista, la llegada de un nueve de garantías ocupa el primer puesto en la lista de deseos de Víctor Orta y su equipo de scouting.

No obstante, la realidad económica del fútbol español, y más concretamente de LaLiga, ha puesto freno a cualquier ilusión inicial. Las fuentes consultadas por este medio aseguran que, aunque el Sevilla esté trabajando en crear el espacio salarial necesario, la operación presenta serias dificultades. La principal traba no es la predisposición del jugador, que siempre mostró un compromiso total con la entidad hispalense, sino la estricta normativa del fair play financiero que rige en el campeonato español.

LaLiga ha demostrado ser muy escrupulosa con este tipo de operaciones, especialmente cuando se trata de clubes que, como el Sevilla, necesitan equilibrar sus cuentas antes de incorporar nuevos activos. Incluso si En-Nesyri accediera a rebajar sustancialmente su ficha, algo que no está descartado dado su deseo de regresar, los reguladores del fútbol español podrían poner trabas a la inscripción del jugador. Esta situación ha llevado a las fuentes del entorno del delantero a calificar el regreso como «casi imposible», un calificativo que deja pocas dudas sobre las expectativas reales de la operación.

Mientras el Sevilla intenta hacer malabares con sus números, la competencia no duerme. La Juventus de Turín ha irrumpido con fuerza en la puja por el marroquí, ofreciendo una propuesta concreta y atractiva para el Fenerbahçe. El club italiano, dirigido deportivamente por Marco Ottolini, habría llegado a un acuerdo total con el conjunto turco para la cesión del jugador hasta final de temporada. La operación incluiría el pago de una cantidad económica por el préstamo y la fijación de una opción de compra no obligatoria para el próximo verano.

El acuerdo entre Fenerbahçe y Juventus era tal que, según los medios transalpinos, la operación se daba prácticamente por cerrada. Sin embargo, el punto débil de la negociación ha sido precisamente el jugador. En-Nesyri, que siempre ha mostrado una personalidad firme y claras ideas sobre su carrera, ha dilatado el cierre del trato. Su preferencia es clara: quiere un traspaso permanente, una solución definitiva que le permita asentarse y no vivir con la incertidumbre de un préstamo. Esta postura ha hecho que Ottolini regresara vacío de Estambul este pasado domingo, sin el sí definitivo del delantero.

La presión del tiempo juega en contra de todos los involucrados. La Juventus ha dado un plazo de 48 horas al representante del jugador para que tome una decisión final. De no concretarse su traslado a Turín, el club italiano buscaría otras alternativas en el mercado, dejando a En-Nesyri en una posición complicada. Es en este escenario donde el Sevilla ha intentado interceder, rogando paciencia al futbolista y pidiéndole que espere hasta el cierre del mercado.

El argumento del club hispalense es que, si logran ejecutar alguna venta antes del 31 de enero, podrían crear el espacio salarial necesario para acoger al marroquí. Sin embargo, las dificultades para cerrar salidas de jugadores del actual plantel están bloqueando la capacidad de actuación de Víctor Orta. La operación se ha convertido en un círculo vicioso: necesitan vender para comprar, pero no pueden vender porque el mercado está congelado.

El historial de En-Nesyri en el Sevilla es impecable. Durante su etapa en el club, el delantero rechazó varias ofertas de equipos de mayor entidad económica, demostrando una lealtad poco común en el fútbol moderno. Su salida hacia Turquía no fue una decisión deportiva, sino una necesidad económica de la entidad, que necesitaba hacer caja de manera urgente. El jugador se marchó a regañadientes, siempre con la puerta abierta a un posible retorno.

Ahora, esa posibilidad se ha convertido en un sueño difícil de cumplir. La conjunción de factores es desfavorable: la rigidez de LaLiga, la competencia de la Juventus, la necesidad del Sevilla de equilibrar sus cuentas y la propia postura del jugador, que no quiere una solución temporal. El tiempo corre en contra y, a menos que se produzca un giro inesperado en las últimas horas del mercado, lo más probable es que En-Nesyri termine vistiendo la camiseta bianconera o, en el peor de los casos, se quede en el Fenerbahçe sin opciones de jugar.

La lealtad del marroquí con el Sevilla es indiscutible, pero el fútbol moderno está gobernado por números, no por sentimientos. La operación, tal y como la describen las fuentes, es «casi imposible». Y en el mercado de fichajes, cuando algo es casi imposible, suele ser sinónimo de imposible.

Referencias