Liverpool vence con autoridad al Marsella en Champions League

Szoboszlai, un autogol de Rulli y Gakpo dan la victoria al equipo de Slot en la jornada 7 de la Champions 25-26

El Liverpool demostró su superioridad en el Velódrome al imponerse con claridad al Olympique de Marsella en un encuentro correspondiente a la séptima jornada de la fase de grupos de la Champions League 2025-26. Los dirigidos por Arne Slot ejecutaron un plan de juego perfecto que les permitió controlar los tiempos del partido y llevarse tres puntos vitales para sus aspiraciones en la competición europea.

Desde el inicio del encuentro, el conjunto inglés mostró su intención de dominar el balón y presionar en campo rival. La presión alta implementada por Slot desorganizó la salida de balón marsellesa, que se vio obligada a jugar con pelotazos largos que facilitaban la recuperación de los reds. Esta superioridad táctica se tradujo en ocasiones claras desde los primeros minutos, con Diogo Jota y Luis Díaz generando peligro por las bandas.

El golpe decisivo llegó a los 23 minutos de la primera parte mediante una auténtica obra de arte. Dominik Szoboszlai recibió el balón en la frontal del área tras una combinación rápida entre Alexander-Arnold y Salah. El húngaro, sin pensárselo dos veces, sacó un zurdazo imparable que se coló por la escuadra derecha de la portería defendida por Gerónimo Rulli. El estadio quedó en silencio ante la calidad del disparo, que muchos ya califican como uno de los mejores goles de la presente edición de la Champions.

El tanto desequilibró mentalmente al Marsella, que intentó reaccionar con internadas de Aubameyang y pases filtrados de Harit. Sin embargo, la defensa del Liverpool, bien comandada por Virgil van Dijk, neutralizó sin problemas las aproximaciones francesas. Alisson Becker apenas tuvo trabajo en la primera mitad, limitándose a controlar balones aéreos y despejar algún centro lateral sin demasiada complicación.

La segunda parte comenzó con el mismo guion. El Liverpool salió al campo con la intención de sentenciar el encuentro, mientras que el Marsella necesitaba arriesgar para buscar el empate. Esta necesidad francesa dejó espacios que los visitantes supieron aprovechar a la perfección.

El segundo gol llegó de forma fortuita pero reflejaba la insistencia del ataque inglés. A los 58 minutos, Cody Gakpo realizó un centro-chut desde la izquierda que el propio Gerónimo Rulli intentó despejar. Sin embargo, el portero argentino no calculó bien la trayectoria y el balón rebotó en su brazo derecho antes de introducirse en su propia portería. El autogol desmoralizó completamente a los locales, que veían como el partido se les escapaba de las manos.

Con el 0-2 en el marcador, Arne Slot decidió dar descanso a algunos de sus titulares. Salah y Jota abandonaron el terreno de juego para dar entrada a Darwin Núñez y a Harvey Elliott. Los cambios no afectaron el rendimiento del equipo, que continuó dominando el centro del campo gracias a la presencia de Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch.

El tercer y definitivo golpe llegó a los 71 minutos. Una jugada colectiva que nació desde la defensa terminó con un pase filtrado de Mac Allister que dejó solo a Cody Gakpo dentro del área. El neerlandés definió con frialdad, batió a Rulli por bajo y sentenció el encuentro. El 0-3 reflejaba la diferencia de calidad entre ambos conjuntos y dejaba el partido visto para sentencia.

El Marsella apenas inquietó en los minutos finales. Un disparo lejano de Veretout que se marchó alto y un cabezazo de Mbemba que Alisson blocó sin problemas fueron las únicas ocasiones dignas de mención para el conjunto local. La afición marsellesa, conocida por su pasión, abandonó el estadio antes del pitido final, decepcionada por la actuación de su equipo en una noche europea importante.

Desde el punto de vista táctico, el encuentro dejó varias lecciones. El sistema 4-3-3 de Slot funcionó a la perfección, con los laterales subiendo al ataque y los extremos abriendo el campo. La presión tras pérdida fue clave para recuperar balones en zona peligrosa. Por su parte, el Marsella de Roberto De Zerbi mostró deficiencias en la salida de balón y una falta de creatividad en ataque que preocupará al técnico italiano.

La victoria coloca al Liverpool en una posición privilegiada en el grupo, con 16 puntos de 21 posibles. Los reds dependen de sí mismos para terminar líderes de su grupo y evitar cruces complicados en octavos de final. El Marsella, por su contrario, se queda con 7 puntos y se jugará su clasificación en la última jornada ante el PSV Eindhoven.

El rendimiento individual también merece mención. Szoboszlai demostró por qué el Liverpool invirtió 70 millones en su fichaje, con una actuación completa que incluyó gol, asistencia y un trabajo defensivo notable. Gakpo, por su parte, sigue creciendo como delantero y su doblete (incluyendo el autogol forzado) lo confirma como una pieza clave en el esquema de Slot.

En el bando francés, solo Aubameyang mostró algo de peligro, pero estuvo muy marcado por Konaté. Rulli, pese al autogol, evitó una mayor goleada con varias paradas de mérito, especialmente un mano a mano con Salah en la primera parte que mantuvo con vida a su equipo momentáneamente.

El calendario no da tregua a ninguno de los dos equipos. El Liverpool visitará el Old Trafford el próximo domingo para medirse al Manchester United en un duelo de la Premier League que promete emociones fuertes. El Marsella, por su parte, recibirá al Lille en un clásico francés que puede marcar su temporada.

La Champions League sigue su curso y el Liverpool demuestra que está en forma para pelear por el título. La solidez defensiva, combinada con la calidad en ataque y la claridad de ideas de su entrenador, convierten a los reds en uno de los favoritos para levantar la orejona en la final de Múnich. El camino es largo, pero este tipo de victorias lejanas de casa construyen el carácter campeón que necesita cualquier equipo con aspiraciones europeas.

Para el Marsella, la lección es clara: necesitan mejorar sustancialmente si quieren competir a este nivel. La defensa mostró fisuras, el centro del campo fue superado con facilidad y el ataque careció de ideas. De Zerbi tiene trabajo por delante para enderezar el rumbo de un equipo que, sobre el papel, tiene calidad suficiente para estar en octavos de final.

El fútbol europeo no perdona los errores y el Liverpool lo sabe. Cada partido es una oportunidad para demostrar superioridad y los de Anfield están aprovechando cada minuto en esta Champions. La victoria en Marsella no solo suma tres puntos, sino que envía un mensaje al resto de candidatos: el Liverpool está de vuelta y quiere la séptima Copa de Europa.

Referencias