La Dra. Fabiola Jones regresa a La 1 este miércoles con sus dos últimos capítulos, una cita imperdible para los amantes de la naturaleza y la fauna salvaje. La veterinaria española, afincada en África, vivirá jornadas de máxima intensidad mientras atiende a algunas de las especies más emblemáticas del continente. Desde el rescate de un guepardo herido hasta la vacunación de elefantes, pasando por la protección de pingüinos en peligro de extinción, estos episodios culminan una temporada que ha mostrado el compromiso absoluto de una profesional con la conservación.
Los espectadores podrán seguir de cerca el trabajo de Fabiola Quesada, una mujer que ha convertido su vocación veterinaria en una forma de vida. En estas entregas finales, la cámara captura momentos de alta tensión y emoción mientras el equipo médico se enfrenta a casos que ponen a prueba sus conocimientos y resistencia. La producción, fruto de la colaboración entre RTVE y Warner Bros. ITVP España, ha conseguido trasladar a las casas la crudeza y la belleza del trabajo sobre el terreno.
Uno de los casos más dramáticos que se abordará es el de una cría de guepardo con una fractura grave. El animal, hallado en estado crítico, requiere un traslado urgente al hospital veterinario donde el equipo intentará salvar no solo su movilidad, sino también su futuro como depredador en libertad. Esta intervención pone de manifiesto el delicado equilibrio entre la ciencia y la conservación, donde cada decisión puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, entre la libertad y la cautividad permanente.
La jornada continúa con una tarea tan necesaria como compleja: la vacunación de una manada completa de elefantes. Este procedimiento, lejos de ser rutinario, es esencial para prevenir brotes epidemiológicos que podrían diezmar a estas familias. La Dra. Jones demuestra su expertise en el manejo de estos majestuosos gigantes, coordinando a un equipo que trabaja con precisión milimétrica para garantizar la salud del grupo sin causarles estrés innecesario.
El compromiso de la veterinaria no se limita a los grandes mamíferos. En la costa, visita un centro de rescate de pingüinos que lucha contrarreloj para recuperar a decenas de ejemplares de especies amenazadas. El trabajo de rehabilitación de estas aves, tan vulnerables a los cambios climáticos y la actividad humana, refleja la amplitud del espectro de acción de la Dra. Jones. Cada animal, por pequeño que sea, merece la misma dedicación y cuidado.
Además de su labor asistencial, Fabiola dedica parte de su tiempo a la formación de nuevas generaciones. Imparte cursos prácticos para alumnas veterinarias interesadas en especializarse en fauna salvaje, transmitiendo conocimientos que van más allá de los libros de texto. También participa en un estudio científico sobre la resistencia a los antibióticos en animales silvestres, un trabajo de investigación crucial para entender cómo las prácticas humanas afectan a los ecosistemas naturales.
El programa guarda para el final una revelación personal de gran impacto emocional. La Dra. Jones comparte un secreto que hasta ahora había mantenido en la intimidad: en su propia casa de Sudáfrica, tutela a una madre rinoceronte y su cría. Esta responsabilidad, que asume con enorme dedicación, implica buscarles un futuro seguro lejos de las amenazas de los cazadores furtivos. La convivencia con estos animales en su hogar, situado en medio de una reserva, ilustra perfectamente cómo ha fusionado su vida personal con su misión profesional.
La serie aprovecha estos capítulos para rendir homenaje a otros héroes anónimos de la conservación. En Namibia, la Dra. Jones se reúne con Annette Oelofse, una pionera en técnicas de translocación de fauna que marcó un antes y un después en la protección de especies. Su experiencia y legado sirven de inspiración para quienes, como Fabiola, han dedicado su existencia a esta causa.
De regreso a Sudáfrica, el programa visita a Juan Murillo, un conservacionista español que ha transformado la reserva Khulu Khulu en un santuario para herbívoros y futuros carnívoros. Su proyecto demuestra que la pasión por la naturaleza no entiende de fronteras. En la costa sudafricana, la Dra. Jones conoce el trabajo de Tony Lubner y los 'shark spotters', un grupo de vigilantes que protege la convivencia pacífica entre bañistas y tiburón blanco, además de participar en un proyecto educativo que forma a los guardianes del océano de mañana.
Estos episodios no solo documentan intervenciones veterinarias, sino que celebran a los invisibles de la conservación, aquellos que trabajan día a día en la sombra para preservar el patrimonio natural. La producción logra transmitir la adrenalina de los rescates, la ternura de los cuidados y la solemnidad de la responsabilidad que conlleva proteger especies en peligro.
Fabiola Quesada, originaria de Úbeda (Jaén), ha construido en África una vida donde los límites entre el trabajo y la vocación desaparecen. En su casa, situada en plena reserva, convive con antílopes que ha criado desde pequeños y con otros animales que han encontrado en ella una segunda oportunidad. Su historia personal, marcada por la determinación y el amor incondicional hacia la fauna, la convierte en un referente para las nuevas generaciones de veterinarios y para cualquier persona que sienta pasión por la naturaleza.
La serie ha conseguido acercar al público general la realidad de la conservación en África, lejos de los tópicos y con un enfoque honesto y riguroso. Cada capítulo es una lección de vida que muestra que la protección del medio ambiente no es una opción, sino una necesidad urgente que requiere compromiso, conocimiento y, sobre todo, corazón.
Con estos dos capítulos finales, 'Dra. Fabiola Jones' cierra una temporada que ha dejado huella en la parrilla de La 1, demostrando que el entretenimiento de calidad puede ir de la mano de la educación ambiental y la concienciación social. La aventura, la ciencia y la sensibilidad se dan la mano en un programa que, sin duda, marcará un antes y un después en la forma de contar la conservación en televisión.