El entrenador del Real Madrid, Xabi Alonso, compareció ante los medios de comunicación tras la disputa de la final de la Supercopa en una rueda de prensa donde los sentimientos encontrados fueron la tónica dominante. La derrota en el último encuentro dejó un sabor agridulce en el conjunto blanco, que vio escapar el título en los instantes finales del compromiso.
Decepción mezclada con orgullo
El técnico vasco no ocultó su frustración por no haber conseguido alzar el trofeo, aunque también quiso destacar la entrega y la actitud mostrada por sus jugadores durante los noventa minutos. "Hay una mezcla de emociones, por un lado la decepción de no poder ganar el título. Pero también el orgullo de que el equipo ha dado la cara", manifestó Alonso en sus primeras declaraciones.
La final, según el entrenador, fue un duelo muy equilibrado donde ambos conjuntos tuvieron sus momentos de dominio. "Lo hemos competido hasta el final. La final ha sido muy pareja, con diferentes momentos. El equipo lo ha intentado hasta el final y ha estado muy cerca", añadió el preparador, quien consideró que su escuadra estuvo a punto de forzar la prórroga.
Estrategia y falta de puntería
Respecto al planteamiento táctico, Alonso explicó que su idea era mantener la solidez defensiva durante los primeros compases del encuentro. "El equipo ha tenido una gran actitud, un gran compromiso, sabía que había momentos que íbamos a tener que aguantar sin balón, tener esa resiliencia y ese control y esa convicción de lo que estamos haciendo", detalló.
Los primeros treinta minutos transcurrieron según lo previsto, con una defensa bien estructurada que apenas concedió ocasiones claras al rival. Sin embargo, el desarrollo del partido cambió drásticamente en poco tiempo. "Ha pasado mucho en muy poco tiempo", reconoció el entrenador.
En la reanudación, el conjunto merengue mejoró notablemente su rendimiento, especialmente por la banda izquierda. "En la segunda parte salimos jugando bien por izquierda con Vini. En un rechace hemos encajado el 3-2 y estaba convencido de que íbamos a tener oportunidades para empatar", comentó Alonso, quien lamentó la falta de efectividad en los momentos decisivos. "Nos ha faltado ese acierto para llegar a los penaltis", reconoció.
El factor físico y las lesiones
Uno de los aspectos que preocupan al cuerpo técnico es la situación física de la plantilla. Las bajas por lesiones están condicionando la regularidad del equipo y la posibilidad de rotar a los futbolistas. "La condición física, las lesiones nos están penalizando para tener una estabilidad y poder repartir las cargas", admitió el técnico.
No obstante, Alonso negó que este factor influyera directamente en el desenlace de la final. "No, hemos tenido la fuerza en eserushfinal", aseguró, refiriéndose a que sus jugadores mantuvieron el nivel competitivo hasta el último minuto pese a las adversidades.
La exhibición de Vinicius
El brasileño Vinicius Jr. fue uno de los protagonistas indiscutibles del encuentro. Su gol, una auténtica obra de arte, demostró su calidad y desequilibrio. "El gol de Vinicius ha sido extraordinario; ha hecho mucho daño por banda izquierda", elogió Alonso.
El extremo carioca completó el partido con una actuación brillante hasta el minuto 85, cuando pidió el cambio por agotamiento. "Vinicius ha llegado hasta el minuto 85 muy bien, ha pedido el cambio por cansancio, había mucha humedad. Ha sido desequilibrante, el gol ha sido espectacular, ha sido una gran amenaza por su pasillo", describió el entrenador.
A pesar del resultado adverso, Alonso considera que el rendimiento del delantero ofrece motivos de optimismo de cara a lo que resta de temporada. "No estamos contentos con el resultado, pero podemos sacar cosas positivas para la temporada", añadió.
La participación de Mbappé
Kylian Mbappé entró en el terreno de juego en los minutos finales, cuando el marcador ya era desfavorable. El francés no pudo evitar la derrota, pero su presencia en el campo fue un claro mensaje de intenciones. "Kylian iba a entrar justo antes de encajar el 2-3. Queríamos desequilibrio, amenaza, enganchar con él entre líneas y al espacio. Nos lo ha dado un poco más tarde. Pena que ya íbamos por detrás en el marcador, pero queríamos apretar con él en ataque", explicó Alonso.
El entrenador también aclaró que la decisión de no alinearle desde el inicio respondía a cuestiones físicas. "No estaba preparado para salir de inicio con la intensidad que iba a tener el partido", justificó, dejando claro que la prioridad es cuidar al delantero para los compromisos venideros.
Balance del torneo y mirada al futuro
Aunque el trofeo se quedó en las vitrinas del rival, Alonso prefiere quedarse con los aspectos positivos de la competición. "Es una competición en la que afrontamos dos grandes rivales en pocos días en mitad de la temporada. Nos quedamos lo positivo y a afrontar nuestros próximos desafíos", valoró.
El técnico considera que el nivel mostrado ante conjuntos de primer nivel demuestra que el proyecto está en el camino correcto. La capacidad de competir hasta el final en una final tan disputada refuerza la confianza del grupo.
El desafío de la recuperación
El objetivo inmediato del Real Madrid es recuperar a los jugadores lesionados. Alonso lo definió como "lo más crucial ahora mismo". La vuelta de los futbolistas ausentes permitirá al cuerpo técnico contar con más opciones y gestionar mejor los minutos de los titulares.
La plantilla necesita estabilidad y poder contar con todos sus efectivos para afrontar la segunda mitad de la temporada con garantías. Las lesiones han mermado las posibilidades de rotación y han obligado a forzar a algunos jugadores, lo que aumenta el riesgo de nuevas bajas.
Conclusión
La final de la Supercopa dejó en el Real Madrid sensaciones encontradas. Por un lado, la frustración de no haber levantado el título; por otro, la certeza de que el equipo puede competir de tú a tú con los mejores. La actitud, el compromiso y la calidad individual de jugadores como Vinicius son argumentos suficientes para mantener la ilusión.
Xabi Alonso ha demostrado que su proyecto tiene bases sólidas, aunque todavía necesita pulir detalles. La falta de acierto en los momentos clave y las lesiones son los principales obstáculos a superar. Con la vuelta de los lesionados y el trabajo continuo, el conjunto blanco aspira a conquistar los títulos que se le escaparon en esta ocasión.
El camino es largo y la temporada aún tiene muchos objetivos por delante. La Supercopa ha servido como termómetro para medir el nivel del equipo y, pese a la derrota, los indicadores son positivos. Ahora toca aprender de los errores, recuperar efectivos y seguir construyendo un proyecto ambicioso que pueda culminar con éxito en los próximos meses.