Ena: la serie sobre Victoria Eugenia que triunfa en La 1

Javier Olivares, creador de la ficción histórica, defiende el profesionalismo de la reina y aborda polémicas actuales

La ficción histórica Ena se ha convertido en una de las grandes sorpresas de la temporada televisiva. Tras año y medio en el cajero, la miniserie sobre Victoria Eugenia de Battenberg desembarcó en La 1 con resultados excepcionales: un 17% de cuota de pantalla en su estreno. Este dato convierte a la producción en uno de los proyectos más destacados del año para la televisión pública española.

El responsable de este éxito es Javier Olivares, creador también de la aclamada El Ministerio del Tiempo. Su nueva obra retrata la vida de una mujer nacida en el castillo escocés de Balmoral que acabó convirtiéndose en reina de España a principios del siglo XX. Un destino que la llevó a convivir con dos guerras mundiales, una guerra civil, la dictadura de Primo de Rivera, el exilio y la mal llamada gripe española.

La serie, coproducida por RTVE, La Cometa TV y Zona App, consta de seis episodios basados en la novela homónima de Pilar Eyre. No obstante, Olivares ha incorporado nuevos elementos históricos para enriquecer el relato. En una de las conversaciones más impactantes, la monarca pronuncia una frase que resume su situación: "yo soy reina de ninguna parte". Esta declaración refleja el desencuentro cultural y personal que vivió una mujer formada bajo los estrictos códigos de la corte victoriana británica y trasplantada a una España convulsa y ajena a sus costumbres.

El creador se muestra tajante al respecto: "No soy monárquico, pero admiro a los buenos profesionales y ella lo era". Olivares destaca que Victoria Eugenia comprendía perfectamente que "la monarquía son ritos, son rituales. Y si nosotros no nos lo creemos, jamás nos creerán a nosotros". Esta visión de la reina como una ejecutora de su función con rigor y dedicación es el eje central de la propuesta narrativa.

Los dos primeros capítulos sirven como presentación del personaje. A partir del tercero, la trama se ramifica en múltiples direcciones. El episodio dedicado a la pandemia de 1918 desmonta el tópico de su origen español, mostrando que el paciente cero fue un militar estadounidense en un campamento de su país. El cuarto capítulo profundiza en la dictadura de Primo de Rivera y su relación con una cupletista.

El quinto episodio reserva un homenaje especial a Federico García Lorca y su obra "Así que pasen cinco años". Pero la mirada de Olivares es inclusiva: también rinde tributo a Pedro Muñoz Seca, dramaturgo del bando contrario al poeta, fusilado igualmente en circunstancias que podrían haberse evitado. La ficción inventa un encuentro entre ambos intelectuales donde se abrazan, un gesto simbólico que pide la unidad más allá de las diferencias ideológicas.

La estructura de Ena no sigue el formato de "película muy larga", sino que se construye como un puzle donde cada pieza encaja en el conjunto final. Este formato permite a Olivares explorar diversos sucesos históricos con libertad creativa mientras mantiene la coherencia del retrato biográfico.

Una de las polémicas surgidas en torno a la serie ha sido el doblaje. El creador expresó su malestar con esta decisión, y RTVE ha anunciado que los episodios restantes se emitirán en versión dual. Esta opción permitirá a los espectadores elegir entre la versión doblada al español o la original en inglés con subtítulos, respetando así la concepción artística de Olivares.

En la entrevista que concedió a este medio, el guionista no duda en vincular el pasado con el presente. Sobre la actual situación del rey emérito Juan Carlos I, afirma: "Entiendo que Juan Carlos I esté herido, pero es mucho peor vivir en la Cañada Real que en Abu Dhabi". Esta declaración pone en perspectiva las condiciones de exilio y genera un debate sobre las desigualdades sociales más allá del estatus real.

La serie, por tanto, no solo recupera una figura histórica olvidada, sino que también invita a reflexionar sobre la institución monárquica, el deber profesional y las paradojas del poder. Con un tono riguroso pero accesible, Ena consigue interesar tanto a los amantes del period drama como a quienes buscan una mirada crítica sobre la historia de España.

El éxito de audiencia demuestra que existe hambre de ficción de calidad que no renuncie a la complejidad. Victoria Eugenia de Battenberg, una mujer atrapada entre dos mundos, se convierte en el espejo perfecto para observar los convulsivos primeros decenios del siglo XX español. Y Javier Olivares, una vez más, demuestra su habilidad para transformar el pasado en un relato vigente y necesario.

Referencias