Rescate en Sierra de Gredos: cuatro montañeros con hipotermia tras ventisca

El GREIM de la Guardia Civil realizó una operación de siete horas en condiciones extremas para rescatar a un grupo atrapado a 2.400 metros de altitud

La madrugada del domingo puso a prueba la capacidad de respuesta del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil en la provincia de Ávila. Cuatro excursionistas que habían planeado pernoctar en la alta montaña de la Sierra de Gredos se vieron sorprendidos por un brusco cambio climatológico que les obligó a solicitar auxilio en plena noche, desencadenando una operación de salvamento que se prolongaría durante más de siete horas en condiciones extremas que pusieron en riesgo la vida de los afectados.

El Centro Operativo de Servicios (COS) de la Comandancia de Ávila recibió la alerta a las cinco de la mañana mediante una llamada de emergencia. Los montañeros se habían instalado en la zona denominada Cuerda del Cuento, ubicada a una altitud cercana a los 2.400 metros, con la intención de pasar la noche al aire libre en un entorno de alta montaña. Sin embargo, las condiciones meteorológicas se deterioraron drásticamente con la llegada de una ventisca que, acompañada de precipitaciones en forma de nieve, generó una situación de riesgo para el grupo que superaba con creces su equipamiento y preparación inicial. La combinación de viento huracanado, temperaturas en descenso y la acumulación de nieve creó un escenario potencialmente letal.

Los efectivos del GREIM acordaron desplazarse por carretera hasta la Plataforma de Gredos, que sirvió como base de operaciones para la intervención. Esta ubicación estratégica permite el acceso a numerosas rutas de alta montaña y dispone de infraestructura para estacionar vehículos de emergencia y coordinar los equipos de rescate. Desde ese punto, el equipo de especialistas inició la marcha hacia la ubicación de los senderistas a las 6:15 horas, enfrentándose a un escenario hostil que ponía en jaque incluso a los más experimentados: la temperatura registraba apenas un grado positivo, pero el viento intensísimo y la visibilidad reducida por la ventisca creaban una sensación térmica notablemente inferior a cero grados, complicando cualquier desplazamiento y aumentando el riesgo de congelación en extremidades expuestas.

La presencia de una capa de nieve fresca de considerable espesor añadió complejidad a la misión. Esta capa blanca no solo ocultaba los senderos y obstáculos del terreno, sino que también convertía cada paso en un desafío debido a la falta de adherencia y la posibilidad de hundimientos en zonas de acumulación. Los técnicos del GREIM tuvieron que extremar las precauciones para evitar resbalones en las pendientes heladas y zonas expuestas, donde una caída podría tener consecuencias graves. La progresión se convirtió en un ejercicio de paciencia y técnica, evaluando constantemente la estabilidad del manto nival y la seguridad de cada tramo, utilizando técnicas de movimiento en terreno inestable y asegurándose mutuamente con cuerdas cuando era necesario.

Tras más de dos horas y media de ascenso en estas adversas condiciones, los rescatadores localizaron finalmente a los excursionistas a las 8:50 horas. Los cuatro montañeros, aunque conscientes y sin lesiones traumáticas evidentes, presentaban síntomas claros de hipotermia en extremidades, especialmente en manos y pies, con signos de entumecimiento y coloración anómala en la piel. La prioridad inmediata fue estabilizar su temperatura corporal mediante la administración de líquidos calientes y la provisión de prendas térmicas adicionales que los especialistas portan en su equipamiento estándar para estas situaciones, incluyendo forros polares, guentes impermeables y calcetines de lana secos.

La estrategia de recuperación incluyó el inicio inmediato del descenso, ya que la actividad física moderada ayuda a generar calor metabólico y favorece la recuperación de la temperatura central del cuerpo, siempre que se controle el esfuerzo para no provocar sudoración que posteriormente pueda enfriarse. El trayecto de bajada resultó igualmente complejo debido a la niebla densa que reducía la visibilidad a apenas unos metros y al estado del terreno, que se había deteriorado aún más con el paso de las horas. Los profesionales del GREIM tuvieron que trazar una ruta alternativa que evitara las secciones más peligrosas, garantizando la seguridad del grupo en todo momento y realizando paradas periódicas para evaluar el estado de los rescatados y ajustar el ritmo según su evolución.

Finalmente, a las 10:30 horas, el conjunto de rescatados y rescatadores llegó a la Plataforma de Gredos, donde los montañeros tenían aparcado su vehículo. Tras una valoración final de su estado físico, los excursionistas confirmaron que no requerían atención sanitaria adicional y pudieron regresar por sus propios medios. La operación se dio por concluida oficialmente alrededor del mediodía, con un total de siete horas de duración desde la recepción de la primera llamada de auxilio, marcando otro éxito en el extenso historial de intervenciones del GREIM en la Sierra de Gredos.

Este incidente pone de manifiesto la importancia de una planificación meticulosa en actividades de montaña y la necesidad de consultar los pronósticos meteorológicos actualizados antes de emprender ascensiones en zonas de alta montaña, especialmente en épocas de transición estacional donde el tiempo puede cambiar de forma súbita. La rápida intervención del GREIM y la experiencia de sus componentes fueron fundamentales para evitar consecuencias más graves en una situación que, de no haberse gestionado con eficacia, podría haber derivado en un desenlace trágico. La montaña exige respeto y preparación, y este rescate sirve como recordatorio de que la naturaleza no perdona los errores de valoración ni la falta de equipamiento adecuado.

El GREIM de Barco de Ávila es una de las unidades especializadas de la Guardia Civil con mayor experiencia en rescates en altura, operando en uno de los entornos más exigentes de la Península Ibérica. Su conocimiento del terreno, formación técnica y equipamiento específico les permite actuar con eficacia incluso en condiciones límite. No obstante, los expertos recomiendan siempre que los montañeros comprueben el parte meteorológico, lleven ropa de abrigo suficiente, un sistema de comunicación de emergencia y eviten pernoctar en cotas elevadas sin el equipo apropiado para condiciones invernales, incluso fuera de la temporada de invierno oficial.

Referencias