El Tribunal Supremo ha puesto fin a la controversia jurídica entre Mateo Tanlongo y el Racing de Santander. En una resolución firme, el alto tribunal desestima el recurso presentado por el centrocampista argentino y confirma la obligación de abonar una indemnización de un millón de euros al conjunto cántabro. Esta decisión, que no admite más apelaciones, pone de manifiesto la validez de los acuerdos previos en el ámbito futbolístico y establece un precedente significativo para futuros casos similares.
Los hechos se remontan al verano de 2023, cuando el jugador mantenía conversaciones avanzadas con el Racing para incorporarse cedido desde el Sporting de Portugal. La operación parecía totalmente cerrada. Tanlongo viajó a Santander, se alojó en un hotel pagado por el club y participó en la grabación de un video de presentación en los míticos Campos de Sport de El Sardinero. En las imágenes, el futbolista lucía la segunda equipación del equipo para la temporada 2023/2024, interactuaba con aficionados infantiles y mostraba su ilusión por vestir la camiseta racinguista. Los responsables del club ya habían programado su presentación oficial y la difusión del material en redes sociales.
Sin embargo, horas después de finalizar la sesión de grabación, la situación dio un giro inesperado. Kristian Bereit, agente del deportista, comunicó al club que recibían una oferta más atractiva del FC Copenhague y que su representado optaría por esa alternativa. El Racing se quedó sin refuerzo y con las imágenes de un jugador que nunca llegaría a defender sus colores, en un momento crítico del mercado de fichajes donde resultaba casi imposible encontrar un sustituto de garantías.
Ante esta circunstancia, la directiva del club, encabezada por su presidente Manolo Higuera -abogado de profesión-, decidió acudir a la vía judicial. Consideraron que existía un compromiso claro y demostrable, por lo que presentaron una demanda en el Juzgado de lo Social número 3 de Santander. La decisión de judicializar el conflicto no fue fácil, pero el club entendía que debía defender sus intereses y enviar un mensaje de seriedad al mundo del fútbol.
El proceso judicial ha sido largo pero contundente para el Racing. El juzgado de primera instancia dictaminó a favor del club cántabro, considerando que existían pruebas irrefutables del acuerdo. La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ratificó esta decisión en julio de 2024, desestimando el recurso de apelación interpuesto por la defensa del futbolista. Los magistrados consideraron que los elementos presentados eran más que suficientes para demostrar la existencia de un compromiso contractual, aunque no estuviera firmado el documento final.
Ahora, el Tribunal Supremo ha cerrado definitivamente el caso al no admitir a trámite el recurso de casación presentado por Tanlongo. La sentencia confirma que el jugador incumplió un compromiso adquirido con el Racing, lo que le obliga a compensar económicamente al club por los perjuicios ocasionados. La resolución del alto tribunal es clara: los actos preparatorios y la confianza generada crean obligaciones jurídicas que deben respetarse.
Las pruebas presentadas por el Racing resultaron determinantes en todas las instancias. Entre la documentación aportada destacaban los mensajes de texto intercambiados entre Tanlongo y Mikel Martija López de Luzuriaga, director deportivo del club, así asimismo con José Alberto López, entrenador del equipo en aquel momento. Estas conversaciones demostraban el grado de compromiso del jugador y su entusiasmo por unirse al proyecto racinguista. Los mensajes incluían detalles sobre su rol en el equipo y las expectativas deportivas.
Además, el club presentó correos electrónicos mantenidos con el representante del deportista, donde se concretaban detalles del acuerdo. También se aportó evidencia de la elección del dorsal que Tanlongo portaría en el Racing, un gesto que simboliza la voluntad de formalizar el contrato. Tanto Martija como Roberto González, director de comunicación del club, tuvieron que declarar como testigos durante el juicio, confirmando la secuencia de hechos y la buena fe del club durante las negociaciones.
El caso ha generado debate en el mundo del fútbol sobre la fuerza de los pactos verbales y las consecuencias de romperlos. Aunque no existía un contrato firmado, la jurisprudencia considera que los actos de preparación y promoción crean una expectativa legítima que debe respetarse. Este fallo puede influir en cómo se gestionan las negociaciones futuras, obligando a los jugadores y agentes a ser más cautelosos antes de dar pasos concretos.
La situación actual de Mateo Tanlongo dista mucho de las expectativas que generaba hace dos años. Con 22 años, el pivote oriundo de Funes, que llegó a ser internacional sub-20 con Argentina, se encuentra en una situación profesional complicada. Actualmente milita en el filial del Sporting de Portugal, lejos de la élite del fútbol europeo que parecía a su alcance cuando negociaba con el Racing y el Copenhague.
Su participación esta temporada ha sido testimonial: únicamente disputó un encuentro el pasado 4 de enero contra el Académico Viseu. Las temporadas anteriores las completó en el Paços de Ferreira, sin destacar especialmente. La condena económica y el daño a su reputación profesional suponen un duro golpe para su carrera, que parecía prometedora pero se ha visto seriamente afectada por esta polémica decisión.
El presidente del Racing, Manolo Higuera, mostró su satisfaccación por la resolución judicial, destacando que se trata de una victoria para la institución y para el fútbol en general. "Cuando se da la palabra, debe cumplirse. Nosotros actuamos con profesionalidad y confiamos en el jugador, pero nos dejó tirados", declaró. Higuera enfatizó que el club no buscaba el conflicto, pero tuvo que defender sus derechos.
Este fallo establece un precedente importante en el ámbito del deporte profesional. Los clubes españoles verán reforzada su posición cuando negocien con futbolistas que, tras mostrar su compromiso públicamente, decidan cambiar de opinión por ofertas más lucrativas. La sentencia del Tribunal Supremo deja claro que los gestos y promesas tienen valor jurídico, especialmente cuando se acompañan de acciones concretas como la grabación de material promocional.
El millón de euros que deberá abonar Tanlongo servirá para compensar los gastos generados por el club durante el proceso de contratación, así como los daños derivados de la pérdida de un refuerzo clave en el último momento. El Racing ya trabaja en la ejecución de la sentencia para hacer efectiva la indemnización, que supone un respiro económico importante para la entidad.
Este caso recuerda a otros conflictos similares en el mundo del fútbol, donde jugadores han cambiado de opinión en el último momento. Sin embargo, la diferencia radica en que el Racing contó con pruebas contundentes que demostraban el compromiso del futbolista, algo que no siempre ocurre en estas situaciones. La documentación digital ha sido clave para demostrar la existencia del acuerdo.
El tiempo dirá si esta experiencia sirve de lección para otros deportistas que se encuentren en situaciones similares. Mientras tanto, el Racing puede celebrar una victoria no solo en los tribunales, sino también en la defensa de sus intereses y de la seriedad en las negociaciones futbolísticas. La institución cántabra ha demostrado que está dispuesta a proteger sus derechos hasta las últimas consecuencias.