Muere Philippe Junot, exmarido de Carolina de Mónaco, en Madrid a los 85 años

La hija mayor del empresario francés anuncia su fallecimiento en redes. Junot, que vivía discreto en Madrid, deja un legado marcado por su matrimonio con la princesa monegasca

El empresario galo Philippe Junot ha fallecido el pasado 8 de enero de 2026 en Madrid a los 85 años. La noticia fue dada a conocer por su primogénita, Victoria Junot, quien compartió un conmovedor texto en sus redes sociales para despedir a su padre.

En su publicación, Victoria describía la partida de Junot "rodeado de familia" tras "una larga y hermosa vida aventurera". El mensaje, acompañado de imágenes del empresario en diferentes momentos, reflejaba el carácter vital de un hombre que supo disfrutar de cada instante. "Con un corazón emocionado, anuncio el triste fallecimiento de mi padre", comenzaba el texto, que rápidamente captó la atención de los medios de comunicación y generó reacciones en los círculos sociales.

Últimos años en la capital española

Desde hace tiempo, Philippe Junot había establecido su residencia en Madrid, donde encontró un entorno familiar cercano. Su hija Isabelle Junot, casada con Álvaro Falcó, marqués de Cubas, le brindó soporte y compañía en esta etapa final. La presencia de su yerno, perteneciente a la aristocracia española, proporcionó a Junot un círculo social de calidad en la capital.

En Madrid, el empresario disfrutaba de su nieta, hija de Isabelle y Álvaro, y esperaba con ilusión el nacimiento de un nuevo descendiente, ya que su hija se encuentra embarazada por segunda vez. Además, mantenía una sólida amistad con figuras como Cari Lapique, con quien compartía décadas de confianza mutua. Esta red de apoyo le permitió vivir sus últimos años con dignidad y acompañamiento, lejos del bullicio mediático que había caracterizado su juventud.

Origen y trayectoria empresarial

Hijo de Michel Junot, destacado político francés que ocupó el cargo de teniente de alcalde de París, Philippe Junot creció en un entorno de privilegios y responsabilidades. Aunque su familia tenía arraigo en la función pública, él desarrolló su carrera en el sector inmobiliario, donde alcanzó reconocimiento por sus proyectos y visión de negocio. Su experiencia en este campo le permitió forjar una fortuna y un prestigio propio, independiente de su linaje familiar.

Su nombre, sin embargo, saltó a la fama internacional por motivos personales. En la década de los setenta, su vida dio un giro mediático cuando comenzó a relacionarse con la aristocracia europea más exclusiva. Su carisma y estilo personal le abrieron puertas en los círculos más cerrados de la alta sociedad, convirtiéndolo en un personaje cotizado en los eventos más selectos.

El romance con Carolina de Mónaco

El encuentro con Carolina de Mónaco se produjo en París, donde la joven princesa, con apenas 18 años, cursaba estudios universitarios. La diferencia de edad entre ambos era notable: Junot le superaba en casi 18 años, una brecha generacional significativa que no impidió el surgimiento del romance. La princesa, hija del príncipe Raniero, representaba la juventud y la elegancia de la realeza europea.

La relación se gestó en el ambiente de la alta sociedad parisina, en una fiesta donde sus caminos se cruzaron. En ese momento, Junot mantenía una relación con Giannina Facio, quien posteriormente se casaría con el director Ridley Scott. La conexión con la princesa monegasca fue inmediata y trascendió las convenciones sociales de la época, generando expectación en los medios internacionales.

La boda del año 1978

La unión matrimonial se celebró en dos ceremonias: la civil el 28 de junio y la religiosa el 29 de junio, ambas en el principado de Mónaco. El evento congregó a unos 800 invitados de altísimo nivel, incluyendo a monarcas como Humberto II de Italia, los condes de Barcelona y el rey Constantino de Grecia. La magnitud del evento reflejaba el status de ambas familias.

La lista de asistentes también incluía estrellas de Hollywood como Ava Gardner, Cary Grant y Frank Sinatra, lo que evidencia el impacto social del enlace. No obstante, el matrimonio no contó con el apoyo del príncipe Raniero, padre de la novia, quien desaprobaba la juventud de su hija y la reputación de conquistador de Junot. Las reticencias del monarca eran públicas, aunque finalmente accedió a la celebración por respeto a los deseos de Carolina.

Una unión efímera

A pesar del despliegue de la boda, la convivencia duró apenas dos años. La pareja inició los trámites de separación, poniendo fin a una relación que, aunque breve, dejó una huella indeleble en la crónica social de la época. Los motivos de la ruptura nunca fueron explicitados públicamente, pero las diferencias de carácter y estilo de vida se mencionaron como factores contribuyentes. La princesa buscaba estabilidad, mientras Junot mantenía su espíritu aventurero.

Mensaje de despedida

Victoria Junot agradeció a su padre "las risas y las aventuras" y por "mostrándonos el (tu) mundo & la inspiración para llegar a mayores alturas". Destacó que su amor "nunca nos dejará" y definió a Junot como "un verdadero caballero", un calificativo que resume su elegancia y forma de ser. El mensaje reflejaba una relación cercana y afectuosa.

"Qué privilegio haber vivido a tu lado", añadía, subrayando el carácter vital de su progenitor. La hija concluía: "Un capítulo difícil de cerrar pero seguiremos sonriendo y viviendo y riendo al máximo tal como él quisiera que todos lo hiciéramos. Hasta que nos volvamos a encontrar". La mención de que "en casi todas las fotos que seleccioné, lleva un traje" revela la elegancia que caracterizó a Junot hasta el final, siempre impecable en su presentación.

Legado y familia

Philippe Junot fue padre de cuatro hijos, manteniendo una relación cercana con ellos. Su vida en Madrid le permitió fortalecer los vínculos con Isabelle y su familia, disfrutando de la maternidad de su hija y la llegada de nuevas generaciones. La cercanía geográfica facilitó un contacto diario que enriqueció sus últimos años y le proporcionó estabilidad emocional.

El empresario cerró su ciclo vital rodeado de quienes le querían, dejando atrás una existencia intensa que combinó negocios, alta sociedad y una dedicación familiar que, aunque discreta, fue constante. Su figura quedará asociada a un estilo de vida refinado y a una capacidad para crear conexiones en los ambientes más exclusivos de Europa.

Referencias

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