Accidente múltiple en A-30: mujer embarazada evacuada en Cartagena

Colisión con vehículo incendiado causa retenciones de un kilómetro en la autovía cerca de las diputaciones de Miranda y El Albujón

Un grave incidente vial se registró este martes en la autovía A-30, generando importantes complicaciones en la circulación y poniendo en riesgo la vida de varias personas, incluida una mujer en estado de gestación. El suceso, que tuvo lugar durante la franja horaria del mediodía, movilizó de inmediato a los dispositivos de emergencia de la región y provocó importantes alteraciones en la movilidad de la zona sur de la Región de Murcia.

El accidente se produjo aproximadamente a las 13:30 horas en el carril dirección Cartagena, específicamente en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 179,8 y 180,1. Esta ubicación corresponde a las inmediaciones de las salidas que conducen hacia las diputaciones cartageneras de Miranda y El Albujón, áreas de notable densidad de tráfico durante las horas centrales del día. Las primeras informaciones apuntan a que la secuencia de impactos comenzó con una colisión inicial que desencadenó una reacción en cadena, afectando a numerosos conductores que circulaban por esta importante arteria de comunicación.

Las causas exactas que originaron el percance aún están siendo objeto de investigación por parte de las autoridades competentes. No obstante, los datos preliminares facilitados por la Dirección General de Tráfico (DGT) revelan que el accidente inicial provocó que uno de los vehículos implicados comenzara a arder, generando una situación de extremo peligro para los ocupantes y para el resto de usuarios de la vía. Las llamas, visiblemente intensas, obligaron a actuar con celeridad para evitar consecuencias aún más graves.

La presencia de un automóvil en llamas en medio de la calzada provocó que otros conductores realizaran maniobras bruscas para intentar esquivar el obstáculo, lo que derivó en impactos secundarios. Estos choques adicionales dejaron varios vehículos inmovilizados en distintos puntos de la autovía, bloqueando parcialmente el flujo de tráfico y creando una situación de riesgo para todos los presentes. La complejidad del escenario requirió la intervención coordinada de múltiples cuerpos de emergencia.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron de forma inmediata efectivos de los bomberos municipales de Cartagena, quienes tuvieron que hacer frente a varias situaciones críticas simultáneamente. Según confirmaron fuentes del servicio de emergencias 112, uno de los principales retos para los servicios de rescate fue la extracción de una persona que se encontraba atrapada dentro de su vehículo y no podía salir por sus propios medios. Esta operación requirió el uso de herramientas especializadas y una actuación metódica para garantizar la integridad física del ocupante.

Entre los afectados, la situación más preocupante fue la de una mujer embarazada que resultó herida durante el impacto. Por precaución y dadas las circunstancias especiales de su condición, los servicios sanitarios decidieron su traslado inmediato al Hospital Santa Lucía de Cartagena. Esta decisión obedece a los protocolos establecidos para atender a gestantes involucradas en accidentes de tráfico, donde se requiere una valoración exhaustiva tanto del estado materno como fetal. La evacuación se realizó en ambulancia medicalizada, garantizando la máxima seguridad durante el transporte.

La intervención de los servicios de emergencia se prolongó durante varias horas. Además de los bomberos, acudieron al lugar unidades de la Guardia Civil de Tráfico, personal de mantenimiento de carreteras y varias ambulancias del Servicio Murciano de Salud. La coordinación entre todos estos cuerpos fue fundamental para estabilizar la situación, atender a los heridos y proceder a la retirada de los vehículos siniestrados.

Las consecuencias en la circulación fueron inmediatas y significativas. La vía registró retenciones de aproximadamente un kilómetro en el sentido hacia Cartagena, afectando a cientos de conductores que se vieron obligados a reducir la velocidad considerablemente. El corte parcial de la calzada generó tiempos de espera superiores a los 30 minutos para los usuarios que transitaban por la zona durante las horas punta del mediodía.

Una vez finalizadas las tareas de asistencia a las víctimas y de extinción del fuego, los operarios se centraron en la limpieza de la calzada. Los restos del accidente, incluyendo fragmentos de carrocería, líquidos derramados y otros escombros, fueron retirados minuciosamente para restablecer las condiciones óptimas de seguridad. Este proceso, aunque necesario, extendió las molestias al tráfico durante un tiempo adicional.

Este incidente no fue el único que afectó a la red viaria murciana durante la jornada del martes. De forma paralela, pero en una franja horaria diferente, se registró otro accidente en las inmediaciones de Librilla, en la autovía A-7. Este segundo siniestro, ocurrido a primera hora de la mañana, provocó congestiones aún más extensas, llegando a acumular hasta 7,6 kilómetros de retenciones en tres tramos distintos entre ese punto y Espinardo.

La coincidencia de dos accidentes de tal magnitud en un mismo día pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura viaria ante situaciones imprevistas. Los expertos en seguridad vial insisten en la importancia de mantener distancias de seguridad adecuadas y de reducir la velocidad en condiciones de tráfico denso, especialmente en vías de alta capacidad como la A-30 y la A-7.

Desde el Centro de Coordinación de Emergencias se reiteró el llamamiento a la prudencia al volante y se recordó la necesidad de extremar las precauciones durante las horas de mayor afluencia vehicular. La DGT, por su parte, continúa analizando los datos de ambos incidentes para determinar si existen factores comunes que puedan prevenir futuros accidentes similares.

La autovía A-30 es una de las principales vías de comunicación de la Región de Murcia, conectando la capital con Cartagena y soportando un intenso flujo de vehículos particulares, transporte de mercancías y desplazamientos laborales. Cualquier incidente en esta infraestructura tiene repercusiones significativas en la movilidad regional, por lo que la rápida actuación de los servicios de emergencia resulta crucial para minimizar los efectos.

Con respecto al estado de salud de la gestante trasladada al Hospital Santa Lucía, las autoridades sanitarias mantienen la confidencialidad clínica, aunque se confirma que recibió la atención médica correspondiente a su situación. Los protocolos de obstetricia en casos de trauma leve incluyen monitorización fetal, control de constantes maternas y observación durante varias horas para descartar complicaciones.

Los otros conductores afectados por el accidente múltiple resultaron con lesiones de carácter leve o moderado, siendo dados de alta en el mismo lugar del suceso tras ser atendidos por los servicios sanitarios. La rápida intervención evitó que las consecuencias fueran de mayor gravedad, demostrando una vez más la eficacia del sistema de emergencias murciano.

Una vez retirados todos los vehículos dañados y finalizada la inspección técnica de la calzada, la circulación fue restablecida completamente pasadas las 15:30 horas. La normalidad en el tráfico volvió gradualmente, aunque las retenciones persistieron durante un tiempo adicional debido al efecto dominó que generan este tipo de incidentes en horas punta.

Este tipo de sucesos sirve como recordatorio de la fragilidad de la seguridad vial y de la importancia de mantener la atención constante al volante. Las autoridades recomiendan verificar el estado del vehículo antes de iniciar cualquier desplazamiento, respetar los límites de velocidad y mantener una distancia de seguridad que permita reaccionar ante imprevistos.

La investigación continúa abierta para esclarecer las causas exactas que desencadenaron la colisión inicial. Factores como las condiciones meteorológicas, el estado de la calzada, posibles distracciones al volante o fallos mecánicos están siendo analizados por los peritos de la DGT. Los resultados de esta investigación podrían tener implicaciones para mejorar la señalización o la gestión del tráfico en puntos conflictivos de la autovía.

Mientras tanto, los servicios de emergencia mantienen su preparación para responder a nuevas situaciones críticas, consciente de que la prevención y la rápida actuación son las mejores herramientas para salvaguardar vidas en la red viaria. La ciudadanía, por su parte, debe asumir su responsabilidad individual adoptando conductas seguras que protejan tanto su integridad como la del resto de usuarios de la vía pública.

Referencias