Dani Rovira se define principalmente como cómico, un término que considera abarcativo y que resume su misión de hacer disfrutar al público. En una reciente entrevista con Henar Álvarez en el programa 'Al cielo con ella', el artista malagueño ha desvelado detalles de su próximo proyecto televisivo y ha hecho un repaso sincero de su carrera profesional, marcada por la versatilidad y la autenticidad.
El regreso de Rovira a La 1 de RTVE llega de la mano de 'Al margen de todo', un espacio que promete alejarse de los formatos convencionales. El cómico explica que su intención es crear algo distinto, un programa que no esté atado a la "rabiosa actualidad" que domina los medios, sino que apueste por una "mimosa temporalidad" más reflexiva y comprometida. Esta filosofía editorial busca ofrecer contenido con mayor profundidad, alejado del ritmo frenético de las noticias del día.
Los orígenes de Rovira en el mundo del espectáculo fueron mucho más humildes de lo que muchos imaginan. Antes de convertirse en una figura reconocida del cine y la televisión nacional, el joven artista se ganaba la vida literalmente "del cuento", como él mismo reconoce con humor. Sus primeros escenarios fueron bares pequeños, teterías de Granada y cafés-teatro, donde narraba historias y comenzaba a desarrollar su conexión con el público. Fue en uno de esos espacios alternativos donde alguien le habló del recién estrenado canal Paramount Comedy, lo que le llevó a grabar una actuación en VHS durante la celebración del patrón de su facultad y enviarla. Esta cinta sería el puente que le abriría las puertas de la industria.
Una de las revelaciones más sorprendentes del encuentro fue la sincera confesión de Rovira sobre su relación con las redes sociales. El cómico admite sin ambages que si hubiera tenido que empezar su carrera en la era digital actual, probablemente no habría triunfado. "No me sale ser gracioso por redes", afirma tajante. Para él, el humor requiere de la química instantánea con el público, de la energía del directo, y no sabe cómo trasladar su comedia a una pantalla de móvil. En sus propias palabras, en las redes sociales es "más normal", y le resulta imposible generar contenido cómico sin el feedback inmediato de una audiencia real.
La conversación también sirvió para hacer un recorrido por los hitos más importantes de su trayectoria. Desde sus éxitos en el cine nacional hasta su incursión en Hollywood, pasando por su memorable conducción de los Premios Goya, Rovira ha construido una carrera sólida y respetada. Cuando Henar Álvarez le pregunta si existe algo de lo que se arrepienta, la respuesta es contundente y filosófica: "No me arrepiento de nada". Para el cómico, cada decisión, cada proyecto, incluso aquellos guiados por la "inconsciencia", han sido los ladrillos que han construido su presente. "Donde estoy, estoy a gusto, y lo que soy me gusta", resume con naturalidad.
Rovira profundiza en la dualidad emocional que exige su profesión. Subirse a un escenario con la obligación de hacer reír cuando a nivel personal se atraviesa por malos momentos constituye uno de los mayores desafíos de su oficio. Sin embargo, precisamente en esos instantes de mayor dificultad, el escenario se convierte en un refugio. "Hay días que se hace cuesta arriba y hay días que te viene incluso mejor", explica. La posibilidad de encontrar la felicidad en el mismo lugar donde trabaja le hace agradecer profundamente su profesión, convirtiendo el humor en una forma de sanación mutua entre él y su público.
Otro aspecto destacado de la entrevista fue su defensa del veganismo y, específicamente, de la terminología de las bebidas vegetales. Rovira, que lleva años siguiendo una dieta vegana, hizo un alegato lingüístico basado en la Real Academia Española. Para él, "la leche es todo aquello que se pueda llegar a parecer a la leche", y cita directamente el diccionario que recoge tanto la leche de origen animal como la de origen vegetal: leche de avena, de soja, de coco. Su postura es clara: "¡Que nos dejen llamar leche!", reclamando así el derecho a usar un término que, argumenta, ya está legitimado por la institución lingüística más importante del español.
El regreso de Dani Rovira a la televisión pública con 'Al margen de todo' representa una apuesta por el entretenimiento reflexivo, un espacio donde el humor se combina con el compromiso social y la profundidad temática. Lejos de las prisas y del clickbait, el cómico propone un formato que respeta la inteligencia del espectador y que permite explorar temas con la calma que merecen. En una época donde la inmediatez lo domina todo, esta propuesta se presenta como una alternativa necesaria.
La trayectoria de Rovira demuestra que el éxito no siempre sigue caminos convencionales. Desde las teterías granadinas hasta los platós de Hollywood, su carrera ha estado marcada por la autenticidad y la conexión genuina con el público. Su rechazo a adaptarse a los formatos digitales que no le representan habla de una coherencia profesional cada vez más rara en el panorama actual. En lugar de forzar una presencia en redes que no le sienta bien, prefiere concentrarse en aquello que realmente sabe hacer: el humor en directo, la conexión humana, la narrativa que entretiene y hace pensar.
Con 'Al margen de todo', Dani Rovira no solo regresa a su casa televisiva, sino que lo hace con una propuesta madura y personal. Un programa que, como su propio creador, no busca el aplauso fácil sino la complicidad del espectador que valora el contenido bien hecho. En definitiva, una vuelta a las raíces del entretenimiento de calidad, donde el tiempo y la reflexión son los verdaderos protagonistas.