Greg Taro: el hermano de Álvaro Soler que conquista el Benidorm Fest 2026

Descubre la historia de Gregory Tauchert Soler, su infancia en Japón, su carrera musical y su camino hacia el famoso festival español.

El Benidorm Fest 2026 ya tiene a sus 18 finalistas y entre ellos destaca un nombre que, aunque puede sonar desconocido para muchos, cuenta con una trayectoria musical sólida y una historia familiar de peso: Greg Taro. Este artista, hermano del reconocido cantante Álvaro Soler, se presenta como uno de los principales candidatos a alzarse con el codiciado premio de esta quinta edición del certamen español.

Aunque este año el festival no otorgará el pasaporte a Eurovisión, el galardón económico y mediático promete ser un trampolín definitivo para la carrera del ganador. Y Greg Taro llega a esta cita con un currículum que le avala, construido durante más de una década de trabajo constante en la industria musical internacional.

Origen multicultural y familia artística

El nombre real del artista es Gregory Tauchert Soler, nacido el 20 de marzo de 1993 en una familia con raíces diversas: hispana, belga y alemana. Esta combinación de culturas ha marcado profundamente su visión artística y su estilo musical. El apellido Soler no es coincidencia: su hermano mayor es Álvaro Soler, el autor de hits internacionales como 'El mismo sol' y 'Sofía'.

La conexión entre ambos hermanos trasciende lo familiar para adentrarse en lo creativo. Desde temprana edad, compartieron no solo espacios domésticos, sino también inquietudes artísticas que los llevarían a forjar un camino conjunto en la música. Esta base familiar ha sido fundamental en el desarrollo de la carrera de Greg, quien siempre ha contado con el apoyo y la experiencia de un hermano que ya conquistó los mercados europeos y latinoamericanos.

Infancia en Tokio y formación musical

La infancia de Gregory estuvo marcada por la movilidad geográfica. Durante sus años formativos, la familia residió en Tokio, Japón, una experiencia que dejó una huella indeleble en su sensibilidad artística. La metrópolis nipona, con su contraste entre tradición milenaria y vanguardia tecnológica, se convirtió en un escenario perfecto para el desarrollo de su creatividad.

Fue en este contexto multicultural donde los hermanos Soler comenzaron a experimentar con la música de manera seria. La escena musical de Tokio, conocida por su eclecticismo y su capacidad de fusionar géneros, influyó directamente en el sonido que posteriormente desarrollarían. La convivencia diaria con una cultura tan diferente a la occidental amplió su perspectiva y les permitió absorber influencias que pocos artistas españoles pueden incorporar a su trabajo.

La etapa de Urban Lights

En 2010, Greg y Álvaro dieron el salto definitivo a la escena musical con la creación de Urban Lights, una banda que rápidamente captó la atención de público y crítica. El proyecto nacía con una propuesta fresca que combinaba elementos del pop electrónico con toques indie, creando un sonido distintivo que les diferenciaba en el panorama musical.

La banda publicó varios temas que generaron repercusión significativa, como 'Tokyo Skyline', 'Summer Lights' y 'Beats In My Soul'. Estas canciones reflejaban perfectamente la identidad del dúo: jóvenes, cosmopolitas y con una visión global de la música. Su presencia en concursos de televisión les dio visibilidad y les permitió consolidar una base de seguidores que veían en ellos el futuro del pop europeo.

Durante cinco años, Urban Lights funcionó como un laboratorio musical donde ambos hermanos perfeccionaron sus habilidades compositivas y escénicas. Sin embargo, en 2015 llegaría el fin de esta etapa, marcado por circunstancias personales que obligarían a Greg a redefinir su trayectoria profesional.

Punto de inflexión y nueva etapa en Berlín

El año 2015 representó un antes y un después para Gregory. Un accidente de consideración se convirtió en el catalizador de un cambio drástico en su vida. Este evento le hizo replantearse sus prioridades y decidir emprender un nuevo camino de forma independiente. La decisión fue clara: abandonar la seguridad del dúo familiar y adentrarse en el desarrollo de una carrera propia.

La elección de Berlín como nuevo hogar no fue arbitraria. La capital alemana, reconocida como uno de los epicentros culturales más vibrantes de Europa, ofrecía el entorno perfecto para su evolución artística. En esta ciudad, Greg se sumergió en la composición y la producción musical, adquiriendo nuevas competencias técnicas que le permitirían transitar de intérprete a creador multidisciplinar.

Durante su estancia en Berlín, el artista no solo trabajó en su propio material, sino que también colaboró con otros músicos, expandiendo su red de contactos y consolidando su reputación como productor. Esta etapa de formación intensiva resultaría crucial para el sonido que posteriormente definiría su carrera en solitario.

Debut en solitario y consolidación

Tras cinco años de preparación, 2020 marcó el lanzamiento oficial de Greg Taro como artista individual. Su primera aparición en solitario llegó con 'Modo avión', una colaboración con la cantante Nina Chuba que demostró su madurez artística. El tema reflejaba las influencias acumuladas durante su periplo por diferentes continentes, fusionando ritmos electrónicos con melodías pop accesibles.

Este debut fue solo el comienzo de una serie de lanzamientos que irían definiendo su identidad musical. Temas como 'Volveré' y la colaboración con su propio hermano en 'Diferente' le abrieron puertas en la industria, demostrando que su talento no dependía del apellido familiar, sino de una propuesta genuina y bien trabajada.

Los últimos años han sido especialmente prolíficos para el artista, quien ha experimentado con canciones en múltiples idiomas, reflejando su formación multicultural. Esta versatilidad le ha permitido conectar con audiencias diversas y construir una carrera sostenida en el tiempo, lejos de los focos mediáticos pero con una presencia constante en plataformas digitales.

El éxito de 'Exótica' y el reconocimiento masivo

Si bien Greg Taro había construido una carrera sólida, fue en 2025 cuando alcanzó su mayor éxito comercial hasta la fecha. La canción 'Exótica', fruto de su colaboración con el legendario productor italiano Gabry Ponte, se convirtió en uno de los temas más virales del año en España.

La inclusión de Ponte, uno de los DJs más influyentes de Europa y referente del género dance, elevó el perfil del tema exponencialmente. 'Exótica' no solo alcanzó las listas de éxitos de Spotify en territorio español, sino que acumuló millones de reproducciones en cuestión de semanas, consolidando a Greg Taro como un artista con potencial masivo.

Este hit representó un punto culminante en su trayectoria, demostrando que su trabajo en la sombra durante años había dado frutos. La canción capturó la esencia de su identidad artística: fusiones culturales, producción impecable y una sensibilidad pop que trasciende fronteras.

El camino hacia el Benidorm Fest 2026

La participación de Greg Taro en el Benidorm Fest 2026 no es una casualidad, sino el resultado de una carrera meticulosamente planificada. Llega al festival con la experiencia de haber trabajado en múltiples mercados, con un sonido maduro y una propuesta escénica probada en diversos escenarios.

A diferencia de otros concursantes que buscan su primera oportunidad en la industria, Greg aporta una trayectoria de más de quince años en la música, incluyendo su etapa con Urban Lights. Este bagaje le da una ventaja competitiva significativa, tanto en la técnica vocal como en la capacidad de conectar con el público.

El formato del Benidorm Fest, que valora tanto la calidad musical como el espectáculo visual, se adapta perfectamente a las habilidades del artista. Su experiencia internacional y su dominio de múltiples idiomas le permiten crear una propuesta que puede resonar tanto en el mercado español como en el europeo, un factor clave en un festival que busca expandir su influencia más allá de las fronteras nacionales.

Perspectivas y futuro

La presencia de Greg Taro en el Benidorm Fest 2026 simboliza la evolución del festival hacia una apuesta por artistas con trayectoria consolidada. Su caso demuestra que el certamen no solo sirve como plataforma de lanzamiento para nuevos talentos, sino también como espacio de reconocimiento para profesionales que han construido su carrera paso a paso.

La competencia será feroz, pero el artista llega con la confianza de quien ha superado obstáculos y ha reinventado su carrera en múltiples ocasiones. Su historia personal, marcada por la superación y la constante búsqueda artística, añade una capa de autenticidad a su propuesta que puede resultar decisiva ante el jurado y el público.

Más allá del resultado final, su participación ya representa un triunfo para aquellos artistas que han optado por construir su carrera de forma orgánica, priorizando la calidad sobre la exposición mediática inmediata. El Benidorm Fest 2026 podría ser el escenario que catapulte definitivamente a Greg Taro al estrellato que su trabajo y dedicación merecen.

Referencias