La borrasca Leonardo ha dejado un rastro de devastación sin precedentes en el sur de la península ibérica, especialmente en las comunidades de Andalucía y Extremadura, donde las autoridades han tenido que movilizar un despliegue sin precedentes para hacer frente a las consecuencias de este fenómeno meteorológico extremo. Con más de 11.000 personas desalojadas y crecidas históricas en los principales ríos, la situación ha requerido la intervención directa del máximo nivel del Estado y ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de todos los cuerpos de emergencia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho acto de presencia este viernes en territorio andaluz para constatar de primera mano los daños causados por la tormenta. Su visita coincide con el momento más crítico de la crisis, cuando los servicios de emergencia trabajan contrarreloj para garantizar la seguridad de la población y restablecer la normalidad en las zonas más afectadas. La presencia del jefe del ejecutivo central simboliza la gravedad de una situación que ha superado todas las previsiones iniciales.
El municipio de Grazalema, en la provincia de Cádiz, se ha convertido en uno de los epicentros de la tragedia. Este pueblo serrano, conocido por ser uno de los más lluviosos de España, ha sufrido una evacuación masiva de toda su población. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha adelantado que los residentes podrían permanecer fuera de sus hogares durante seis o siete días más. El desalojo completo de esta localidad ha afectado a más de 1.500 personas, que han sido reubicadas temporalmente en el Polideportivo de Ronda, en la provincia de Málaga, donde se les ha proporcionado alojamiento, alimentación y atención médica.
La situación hidrológica es especialmente preocupante y podría agravarse en las próximas horas. El Guadalquivir ha comenzado a desbordarse en varios puntos de la provincia de Córdoba, amenazando zonas ribereñas históricamente vulnerables. Mientras tanto, en Lora del Río, Sevilla, el caudal se aproxima a los 3.000 metros cúbicos por segundo, una cifra que ha puesto en alerta roja a tres embalses de la zona. Los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir están trabajando sin descanso para gestionar estos recursos hídricos y evitar mayores desbordamientos.
El balance humano de la tormenta es trágico y conmueve a toda la sociedad andaluza. Los equipos de rescate han localizado el cuerpo de la mujer desaparecida en Sayalonga, Málaga, que perdió la vida al caer al río mientras intentaba salvar a su perro. Este suceso ha servido como dramático recordatorio de los peligros de aproximarse a los cauces durante episodios de crecida y ha llevado a las autoridades a reforzar los mensajes de precaución a la población.
En materia educativa, las autoridades han anunciado que este viernes se reanudan las clases en toda Andalucía, con la excepción de aquellas zonas que permanecen desalojadas, presentan cauces desbordados o sufren daños en infraestructuras viarias y edificaciones. Esta medida busca proteger a los estudiantes mientras se normaliza la situación, pero también genera incertidumbre entre las familias que no saben cuándo podrán volver a la rutina escolar.
En Extremadura, la Guardia Civil mantiene una vigilancia constante sobre el río Tiétar en la comarca de La Vera. El aumento del caudal y la acumulación de agua en diversos puntos han obligado a las fuerzas de seguridad a establecer controles permanentes para prevenir incidentes y garantizar la seguridad de vecinos, conductores y explotaciones agrícolas. Los agentes recorren las zonas de riesgo para alertar a los ciudadanos y coordinar posibles evacuaciones.
La preocupación no termina aquí. La borrasca Marta se aproxima al territorio nacional y está previsto que impacte este sábado con fuerza. Las autoridades ya han emitido recomendaciones preventivas, instando a la población a evitar la circulación por carreteras secundarias y zonas inundables si no es imprescindible. También se advierte expresamente contra el cruce de cauces, badenes y caminos anegados, independientemente de que el nivel del agua parezca bajo, ya que la corriente puede arrastrar vehículos y personas.
Ante la llegada de esta nueva perturbación, la Junta de Extremadura ha activado el nivel 1 del Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad Autónoma (Platercaex) en toda la región. Esta decisión responde a los avisos meteorológicos de nivel amarillo y naranja que afectan a toda la comunidad por lluvias intensas, nieve en zonas de montaña y vientos fuertes que podrían alcanzar rachas de hasta 90 km/h.
Los efectos de Leonardo continúan manifestándose en forma de incidentes puntuales que ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos. En Vejer de la Frontera, Cádiz, el Ayuntamiento ha ordenado la evacuación de doce viviendas ubicadas en la avenida de Los Remedios tras registrarse un derrumbe como consecuencia del temporal. El desalojo se está ejecutando con total normalidad, según fuentes municipales, en un clima de colaboración con los afectados, varios de los cuales ya han encontrado alternativas de alojamiento con familiares o en viviendas de emergencia.
El panorama meteorológico para los próximos días mantiene en vilo a las autoridades y a la población. La sucesión de borrascas está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia y la resiliencia de las infraestructuras en zonas que históricamente han sido vulnerables a los fenómenos de gota fría. Los meteorólogos advierten que el patrón de depresiones atlánticas es atípico para esta época del año.
Los expertos en cambio climático advierten que la frecuencia e intensidad de estas tormentas podría estar relacionada directamente con la alteración de los patrones meteorológicos globales. Esto obliga a revisar los protocolos de actuación y las infraestructuras de protección civil, así como a invertir en sistemas de alerta temprana más eficientes y en la adaptación del territorio a estos nuevos escenarios.
La coordinación entre las administraciones central, autonómicas y locales ha sido clave para minimizar el impacto humano y material de la tormenta. Sin embargo, la magnitud del evento ha superado las previsiones iniciales, lo que ha requerido la movilización de recursos adicionales y el establecimiento de dispositivos especiales de atención a los desplazados. Unidades militares de emergencia, equipos de protección civil y voluntarios de cruz roja trabajan de forma coordinada.
En las próximas horas, la atención se centrará en el seguimiento de la borrasca Marta y en la evaluación de los daños causados por Leonardo. Los técnicos de protección civil trabajan en el restablecimiento de servicios básicos como el agua potable, electricidad y comunicaciones, así como en el análisis de la estabilidad de edificaciones y vías de comunicación que han resultado afectadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra.
La población de las zonas de riesgo debe mantenerse alerta a las actualizaciones de las autoridades y seguir estrictamente las recomendaciones de seguridad. La experiencia de los últimos días demuestra que la precaución y la prevención son las mejores herramientas para hacer frente a la furia de la naturaleza. La colaboración ciudadana y la responsabilidad individual son fundamentales para evitar nuevas víctimas en los próximos días.