Mariam Hernández se ha consolidado como una de las actrices más versátiles y queridas del panorama televisivo español. Su presencia en el histórico programa de Pasapalabra este martes no solo la sitúa como testigo privilegiado de un momento televisivo sin precedentes, sino que también pone de relieve una trayectoria profesional y personal llena de valentía, determinación y autenticidad que merece ser conocida en profundidad.
Nacida el 25 de abril de 1983 en la isla de Fuerteventura, Mariam cumple actualmente 42 años manteniendo una conexión indestructible con sus raíces canarias. La actriz, que ha participado en más de veinte producciones para televisión y plataformas digitales, regresa siempre que puede a su tierra natal para recargar energías junto al mar y su familia, dos pilares fundamentales en su vida. Esta relación tan estrecha con el océano quedó plasmada de forma permanente en su piel mediante un tatuaje de una ola en el costado, un símbolo de su identidad isleña que la acompaña dondequiera que va.
La maternidad representa uno de los capítulos más importantes y reveladores de su biografía. En 2020, Mariam dio la bienvenida a su hija Nahala mediante un proceso de fecundación in vitro, convirtiéndose en madre soltera por decisión propia y rompiendo con los esquemas tradicionales. La pequeña acaba de cumplir seis años en enero de 2025, y la actriz no dudó en compartir su inmenso amor materno a través de sus redes sociales con un emotivo mensaje: «Hace 6 años nació el amor de mi vida, 6 años que han pasado tan rápido (y tan despacio por momentos…). Yo no sabía que se podía querer tanto. Gracias, gracias y gracias. A seguir el viaje pequeñita, me caes tan bien. Te quiere, siempre, mamá». Estas palabras reflejan la profundidad de un vínculo que trasciende los convencionalismos y celebra la maternidad en todas sus formas posibles.
Desde el punto de vista profesional, la trayectoria de Mariam Hernández constituye un ejemplo de perseverancia y evolución constante. Su debut en la pequeña pantalla se produjo en 2006 con 'El comisario', una primera oportunidad que abrió las puertas a una carrera repleta de personajes memorables. A lo largo de casi dos décadas, ha demostrado una capacidad interpretativa que le ha permitido saltar con éxito entre papeles secundarios y protagonistas, adaptándose a diferentes registros y géneros con naturalidad.
Entre sus trabajos más destacados figuran participaciones en series de gran audiencia como 'Los hombres de Paco', 'Gran Reserva' y 'Cuestión de sexo'. Sin embargo, fue con 'Gym Tony' y 'Amar es para siempre' donde consolidó su presencia en el gusto del público, encarnando personajes que le valieron el reconocimiento de crítica y audiencia por igual. Estos proyectos le permitieron mostrar su versatilidad y consolidarse como una actriz de referencia en la ficción nacional.
Los últimos años han sido especialmente fructíferos para la actriz. En 2023, brilló en '4 estrellas' y 'Mía es la venganza', demostrando su versatilidad para adaptarse a géneros y registros diversos. Además, su participación en la serie 'Padre no hay más que uno, la serie' en 2026 confirma que su relevancia en la industria no hace más que crecer, manteniéndose activa y demandada en un sector tan competitivo como el audiovisual español.
En cuanto a su vida sentimental, Mariam Hernández ha optado por mantener una discreción absoluta. El único romance que trascendió a los medios fue su relación con el baloncestista Ricky Rubio en 2016. Durante ese año, ambos fueron fotografiados juntos en Madrid en varias ocasiones, generando especulaciones sobre una posible relación. No obstante, desde entonces, la actriz ha mantenido su vida privada al margen del foco mediático, centrándose en su carrera y en la crianza de su hija, demostrando que es posible ser una figura pública sin sacrificar la intimidad personal.
Las pasiones de Mariam van más allá de la interpretación. Su amor por el surf y el snowboard la convierten en una apasionada de los deportes extremos, actividades que comparte con su hija desde temprana edad. Esta faceta deportiva y aventurera contrasta con la imagen más formal que puede proyectar en la pantalla, revelando una personalidad multifacética que no teme romper estereotipos ni seguir convencionalismos.
Su presencia en Pasapalabra este martes cobra un significado especial. Como una de las cuatro celebridades invitadas junto a Merche, Pablo Rivero y Fernando Ramos, Mariam ha tenido el privilegio de presenciar en primera fila el momento en que uno de los concursantes, Manu o Rosa, se ha llevado el premio más grande de la historia del programa: más de 2,7 millones de euros. Aunque la grabación se realizó con días de antelación, la emoción y la tensión del momento quedarán grabadas para siempre en la memoria televisiva del país.
La historia de Mariam Hernández trasciende el mero ámbito del entretenimiento. Representa a una generación de mujeres que toman las riendas de su vida profesional y personal sin esperar a que los modelos tradicionales les den permiso. Su decisión de ser madre soltera, su conexión con sus orígenes, su disciplina profesional y su capacidad para mantener el equilibrio entre la fama y la intimidad la convierten en un referente para muchas mujeres que buscan construir su propio camino sin comprometer sus valores.
En un mundo donde la exposición mediática suele confundirse con la transparencia, Mariam demuestra que es posible ser visible sin perder la esencia. Cada proyecto que emprende, cada publicación que comparte sobre su hija, cada regreso a Fuerteventura, forma parte de un relato coherente y auténtico que resuena con un público cada vez más exigente con la sinceridad de sus referentes públicos.
La industria audiovisual española cuenta con una actriz que no solo entrega interpretaciones convincentes, sino que también aporta un modelo de vida basado en la libertad, la responsabilidad y el amor incondicional. Su participación en un evento tan significativo como el de Pasapalabra no es solo una aparición más en su curriculum, sino un reconocimiento a su trayectoria y a su capacidad para conectar con las audiencias más allá de la ficción.
A medida que la televisión española vive uno de sus momentos más emocionantes, figuras como Mariam Hernández recuerdan que detrás de las cámaras existen historias reales, luchas personales y victorias individuales que merecen ser contadas. Su voz, aunque esta vez no sea la de un personaje interpretado, resulta igual de poderosa y significativa para quienes la siguen y admiran.