Alerta por vientos de 80 km/h en Valencia: riesgo de caída de árboles

La borrasca Leonardo provocará rachas extremas en la provincia. El suelo saturado por las lluvias previas aumenta el peligro de desplome de árboles y estructuras durante las horas centrales del día.

La provincia de Valencia se prepara para afrontar una jornada meteorológicamente compleja con la llegada de la borrasca Leonardo, un sistema de bajas presiones que atraviesa la península ibérica de oeste a este. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado avisos importantes para toda la comunidad, instando a la población a mantenerse alerta ante la posibilidad de rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora que podrían generar situaciones de riesgo en infraestructuras y espacios naturales. El fenómeno, que ya ha comenzado a dejarse sentir en diversos puntos del territorio nacional, alcanzará su máxima intensidad en Valencia durante las próximas horas, concretamente cuando el frente asociado a esta borrasca haya completado su paso por la región. En ese momento, se establecerá un corredor de vientos procedentes del occidente peninsular que impactará con especial virulencia sobre el litoral y zonas del interior. Los expertos meteorológicos advierten que la combinación de factores presentes en esta situación convierte a este evento en particularmente peligroso. No se trata únicamente de la velocidad del viento, sino de las condiciones previas del terreno que exacerban los efectos potenciales. Durante los meses de diciembre y enero, la provincia ha acumulado precipitaciones superiores a la media, dejando el suelo en un estado de saturación hídrica prácticamente total. Esta circunstancia, aparentemente secundaria, se convierte en el factor de riesgo más importante para la estabilidad de la vegetación y determinadas construcciones. El problema radica en que cuando el terreno retiene cantidades excesivas de agua, las raíces de los árboles pierden capacidad de anclaje en el subsuelo. La fuerza de retención que normalmente ejercen sobre el tronco y las ramas se ve significativamente reducida, creando un escenario propicio para que corrientes de aire moderadamente fuertes puedan derribar especies de porte mediano o grande. Esta situación preocupa especialmente a los servicios municipales de jardinería y mantenimiento urbano, que ya han reforzado los dispositivos de vigilancia en parques y zonas arboladas. El periodo de mayor peligro se concentrará entre las 10:00 y las 21:00 horas, aunque los momentos de mayor intensidad se esperan de 12:00 a 19:00 horas. Durante este intervalo, las rachas podrían superar localmente los 80 km/h, especialmente en zonas expuestas como costas, alturas o corredores urbanos que actúen como túneles de viento. La Aemet recomienda evitar el estacionamiento de vehículos bajo árboles de gran tamaño y alejarse de estructuras provisionales o mal fijadas que pudieran desplomarse. El litoral norte de Valencia experimentará condiciones especialmente adversas. Además del riesgo terrestre, la agencia ha activado un aviso amarillo por temporal marítimo que entrará en vigor a las 13:00 horas y se prolongará hasta las 7:00 del viernes. Se prevén vientos costeros de 60 km/h que generarán oleaje significativo, recomendándose precaución a la navegación de recreo y a las actividades en la zona de playas y puertos. La situación no se limita únicamente a la provincia de Valencia. El norte de Alicante también permanece bajo aviso amarillo por vientos, mientras que el temporal marítimo alcanza nivel naranja con olas de hasta tres metros de altura. Castellón, por su parte, comparte la alerta amarilla con su capital y zonas del interior, completando un panorama complicado para toda la Comunitat Valenciana. Casi toda la geografía peninsular se ve afectada de una u otra forma por el paso de esta borrasca, que se ha convertido en el protagonista indiscutible de la semana meteorológica. Los expertos del portal Meteored, como Andrea Danta, confirman estas previsiones y añaden que la persistencia del viento será uno de los elementos más molestos durante la jornada. No se tratará de ráfagas aisladas, sino de un viento constante y marcado que afectará a la movilidad peatonal y podría generar problemas en la circulación rodada, especialmente para vehículos de gran altura o motocicletas. Ante este escenario, las autoridades recomiendan extremar las precauciones durante las horas centrales del día, limitando los desplazamientos no esenciales y asegurando objetos en terrazas y balcones que pudieran convertirse en proyectiles. La ciudadanía debe estar atenta a las actualizaciones de la Aemet, ya que las condiciones pueden evolucionar rápidamente. La borrasca Leonardo representa un test de resistencia para la infraestructura urbana y natural de Valencia, después de un invierno particularmente húmedo. La saturación del suelo es un factor que no siempre se considera en las alertas meteorológicas, pero que en esta ocasión adquiere una relevancia crítica. La interacción entre el exceso de agua en el terreno y la fuerza del viento crea un riesgo compuesto que exige una respuesta coordinada de servicios de emergencia, mantenimiento y protección civil. La jornada del 5 de febrero será, sin duda, una de las más complicadas del año desde el punto de vista meteorológico en Valencia. La combinación de vientos fuertes, suelo saturado y temporal marítimo dibuja un escenario que requiere la máxima atención por parte de todos los ciudadanos. La prevención y la información son las mejores herramientas para minimizar los efectos de la borrasca Leonardo, un fenómeno que demuestra cómo los factores aparentemente secundarios pueden convertirse en los principales protagonistas de una situación de riesgo.

Referencias