Homenaje emotivo del Getafe a David Cordón, padre de Davinchi

El club madrileño rindió tributo a la familia del ex jugador de fútbol playa fallecido en el trágico accidente de Adamuz con flores y un minuto de silencio en el Coliseum

El Coliseum Alfonso Pérez se convirtió este fin de semana en el escenario de una de las escenas más conmovedoras del fútbol español reciente. Antes del inicio del encuentro entre el Getafe y el Celta de Vigo, el conjunto madrileño organizó un tributo especial en memoria de David Cordón Cano, padre del joven futbolista del club Davinchi, quien perdió la vida en el desgraciado accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, provincia de Córdoba.

La ceremonia, que se desarrolló en un ambiente de profunda solemnidad, comenzó con la entrega simbólica de un ramo de flores por parte de Ángel Torres, presidente del Getafe, quien representó a toda la institución azulona. El destinatario fue la familia de Cordón Cano, encabezada por su viuda y sus dos hijos, entre ellos el mencionado Davinchi, integrante de la plantilla del equipo madrileño. Este gesto, sencillo pero cargado de significado, marcó el inicio de un acto que quedará grabado en la memoria de los asistentes.

Tras la entrega floral, el estadio guardó un minuto de silencio que trascendió su propio significado. No solo se rindió homenaje a David Cordón, sino también a todas las víctimas del trágico choque de trenes que conmocionó a España. La quietud que se apoderó del Coliseum habló más que mil palabras, reflejando el dolor compartido por una comunidad que se une en la adversidad.

La respuesta de la afición no se hizo esperar. En las gradas, un grupo de seguidores desplegó una pancarta con un mensaje contundente y emotivo: "Somos una familia por encima de todo. David Cordón, DEP". Estas palabras encapsularon el espíritu del club, que en momentos difíciles demuestra que los lazos que unen van más allá del terreno de juego.

La figura de David Cordón Cano trasciende el mero hecho de ser padre de un jugador del Getafe. Con 50 años, su trayectoria deportiva estuvo ligada al fútbol playa, disciplina en la que alcanzó la cima del éxito internacional. Como integrante de la selección española, Cordón Cano se proclamó campeón de Europa en dos ocasiones, concretamente en los años 2001 y 2004. Su rendimiento en el segundo de estos torneos fue tan excepcional que le valió ser reconocido como el Mejor Jugador del Campeonato (MVP), consolidando su legado en este deporte.

El domingo fatídico del accidente, David Cordón regresaba a su domicilio precisamente después de presenciar en directo el partido que enfrentaba a su hijo Davinchi con el Valencia en el mismo Coliseum donde ahora se le rindió tributo. Esta circunstancia añade una capa de dramatismo a la tragedia, convirtiendo el estadio en un lugar simbólico tanto para su despedida como para su última actividad como padre orgulloso.

La reacción institucional del Getafe fue inmediata y contundente. Nada más conocerse la noticia, el club emitió un comunicado que reflejaba el dolor de toda la entidad: "Lamentamos, profundamente, confirmar la noticia que nunca hubiéramos querido publicar. Nos invade el dolor por el fallecimiento de David Cordón Cano, padre de nuestro jugador Davinchi en el trágico accidente de Adamuz, Córdoba. Te conocimos hace siete meses y en poco tiempo nos conquistaste por tu sencillez, simpatía y generosidad. ¡Te echaremos mucho de menos! Descansa en paz, querido amigo".

Estas palabras, leídas entre lágrimas por muchos, evidencian el impacto que tuvo Cordón Cano en el día a día del club. A pesar de su corta vinculación directa con la entidad -apenas siete meses desde que su hijo formara parte de la plantilla-, su carácter afable y su forma de ser le habían ganado el cariño de jugadores, cuerpo técnico y directiva por igual.

El fútbol, en ocasiones, trasciende su condición de mero espectáculo para convertirse en un vehículo de expresión humana. Este homenaje del Getafe ejemplifica cómo el deporte puede servir de catalizador para la unión y el apoyo mutuo. En un contexto donde los resultados y las estadísticas suelen dominar la agenda, momentos como estos recuerdan que las personas son lo más importante.

La presencia de Davinchi en el terreno de juego tras la tragedia habla de su fortaleza y del respaldo que recibe de su entorno. Jugar al más alto nivel mientras se procesa una pérdida tan devastadora requiere de un coraje extraordinario, y el club ha sabido estar a su lado, proporcionándole el espacio y el apoyo necesarios.

El accidente de Adamuz, que enlutó a varias familias, ha puesto en perspectiva la fragilidad de la vida. David Cordón Cano, que había disfrutado viendo a su hijo jugar apenas horas antes, se convirtió en una de las víctimas de una tragedia que conmocionó al país. Su historia, sin embargo, no quedará reducida a ese triste final, sino que perdurará a través de sus logros deportivos y del recuerdo que guardan quienes tuvieron el privilegio de conocerle.

El Getafe, como institución, ha demostrado una vez más su capacidad para gestionar situaciones complejas con humanidad. La ceremonia, sencilla pero llena de significado, ha sentado un precedente sobre cómo los clubes deben comportarse cuando el dolor toca a sus puertas. No hubo estridencias, no hubo artificios: solo gestos genuinos de condolencia y acompañamiento.

La comunidad del fútbol playa también ha expresado su pesar por la pérdida de uno de sus embajadores más laureados. Los compañeros de selección de David Cordón han recordado su talento innato, su liderazgo en la arena y su capacidad para levantar el espíritu del equipo en los momentos más difíciles. Esos recuerdos, compartidos en redes sociales y en declaraciones a los medios, pintan el retrato de un deportista completo y de una persona excepcional.

Para el Getafe, este homenaje representa un capítulo más en su historia reciente, marcada por la apuesta por jóvenes valores como Davinchi. La tragedia ha unido aún más al vestuario, que ha visto en el dolor de su compañero una razón para fortalecer los lazos de hermandad que ya existían. Los mensajes de apoyo en las redes sociales de los compañeros de equipo han sido constantes desde el día del accidente.

La directiva del club ha anunciado que mantendrá el apoyo a la familia Cordón de forma indefinida, reconociendo que el duelo no termina con el pitido inicial del partido. Esta decisión refleja una visión moderna y comprometida de la gestión deportiva, donde el bienestar de las personas prima sobre cualquier otra consideración.

El Coliseum, que ha presenciado innumerables batallas futbolísticas, guardará ahora también el recuerdo de este minuto de silencio que habló de solidaridad. Cada vez que Davinchi pise el césped, llevará consigo la memoria de su padre, y el estadio será testigo de esa conexión eterna entre padre e hijo.

En definitiva, el homenaje del Getafe a David Cordón Cano trasciende el ámbito deportivo para convertirse en un ejemplo de humanidad, empatía y unión. En un mundo a menudo criticado por su superficialidad, gestos como estos restablecen la fe en los valores auténticos que hacen del fútbol algo más que un juego. La familia azulona ha demostrado que, efectivamente, son una familia por encima de todo.

Referencias