Oviedo supera al Girona con gol de Ilyas y parada milagrosa de Escandell

El conjunto asturiano se impone por la mínima gracias a los cambios acertados del técnico y una heroica intervención en el descuento

El Real Oviedo consiguió una victoria vital en su estadio ante el Girona por 1-0, en un encuentro donde la eficacia y la fe fueron las claves para desbloquear tres puntos que mantienen vivas las esperanzas del conjunto carbayón. El tanto de Ilyas y una intervención espectacular de Escandell en el último suspiro del partido decidieron un choque donde los visitantes dominaron el primer acto, pero se quedaron sin premio por su falta de puntería.

El duelo comenzó con un Girona decidido a imponer su ritmo y calidad en el césped del Tartiere. Desde el pitido inicial, los catalanes mostraron una superioridad clara en el control del balón y la generación de ocasiones. Su juego combinativo y las diagonales de ataque crearon serios problemas a la defensa local, que se vio superada en varias ocasiones. Sin embargo, pese al dominio territorial y las llegadas con peligro, los visitantes carecieron de la contundencia necesaria para traducir su buen hacer en goles.

Los hombres de Michel disfrutaron de las mejores oportunidades del primer tiempo. Los disparos desde la frontal y las internadas por banda pusieron en apuros a la zaga ovetense, que se vio obligada a recurrir a faltas tácticas para frenar el ímpetu rival. La falta de acierto de cara a puerta se convirtió en el peor enemigo del Girona, que vio como una y otra vez sus intentos se estrellaban contra una defensa agazapada o se perdían por muy poco. Esa incapacidad para marcar acabó pasando factura en la reanudación.

La segunda mitad presentó un guion completamente diferente. El técnico del Oviedo movió el banquillo en busca de una reacción, y los cambios resultaron decisivos. La entrada de Thiago Fernández resultó especialmente trascendental. El joven mediocentro, que debutaba con el primer equipo, demostró una madurez y visión de juego que cambiaron el rumbo del encuentro. Su asistencia precisa al área encontró a Ilyas, que con un disparo certero batió al portero visitante y adelantó a los suyos en el marcador.

El gol transformó por completo la dinámica del partido. El Oviedo creció en confianza y comenzó a controlar los tiempos, mientras el Girona se desesperaba ante la evidencia de que su dominio inicial no había servido para nada. Los locales, con Cazorla como referente en el centro del campo, gestionaron la ventaja con experiencia. La veteranía del exinternacional español se hizo evidente en cada toque, en cada decisión, transmitiendo tranquilidad a un equipo que necesitaba desesperadamente la victoria.

Pero el partido aún tenía un último capítulo de infarto. En el minuto 91, cuando el Girona lanzó un asalto final desesperado, llegó la ocasión más clara para el empate. Un remate a bocajarro parecía destinado a convertirse en gol, pero Escandell apareció como un héroe para desviar el balón con una mano espectacular. La parada, de réflexes increíbles, mantuvo la portería a cero y selló los tres puntos para el conjunto asturiano.

Las reacciones tras el pitido final reflejaron la dualidad del encuentro. Por parte del Girona, la frustración era evidente. "Nos vamos fastiadiados. Sobre todo la primera parte hemos sido superiores pero no hemos podido matar el partido. Nos ha faltado contundencia", reconoció uno de sus jugadores. El técnico visitante también lamentó la oportunidad perdida: "Hoy se nos ha escapado una gran oportunidad para seguir sumando puntos. Hay que seguir trabajando que LaLiga se pone difícil".

En el bando local, la alegría era palpable. "Necesitábamos una victoria como esta. Veníamos haciendo grandes partidos pero no llegaban los resultados. Hoy el rival ha sido mejor que nosotros en algunas fases, pero solo necesitábamos ganar y lo hemos conseguido", declaró un futbolista ovetense. Ilyas, autor del tanto, mostraba su satisfacción: "Muy contento de poder marcar y que sea victoria en el Tartiere". Mientras, el portero Escandell humildemente restaba mérito a su intervención: "Es una parada impresionante. El fútbol es así y ha salvado el gol que era para nosotros".

El entrenador del Oviedo recibió elogios por sus decisiones tácticas. "El entrenador ha acertado con los cambios. Este es el camino", señaló uno de los futbolistas. La aparición de Thiago Fernández y su asistencia decisiva demuestran que la cantera sigue siendo un valor seguro para el club. La combinación entre veteranía y juventud parece la fórmula que puede sacar al equipo de la zona complicada en la que se encuentra.

El partido deja lecciones claras para ambos conjuntos. El Girona debe aprender a ser más efectivo cuando domina, porque en LaLiga SmartBank los goles son el único argumento que cuenta. Su buen juego no sirve de nada si no se traduce en puntos, y esta derrota puede ser un golpe duro para sus aspiraciones. Por su parte, el Oviedo demostró que la fe y la eficacia pueden compensar un rendimiento irregular. La victoria les da oxígeno y mantiene la ilusión de la afición, que sigue creyendo en la remontada.

La tabla aún no está definida y quedan muchos puntos en juego. El Oviedo necesita encadenar una racha positiva para salir de los puestos de peligro, mientras que el Girona debe recuperar la confianza rápidamente si no quiere despegarse de los puestos de playoff. Lo que está claro es que en el fútbol, como demostró este encuentro, no siempre gana el que mejor juega, sino el que más cree y acierta en los momentos decisivos.

El estadio Carlos Tartiere vibró con una victoria que sabe a gloria para un equipo que lucha por mantener la categoría. La afición local celebró con pasión los tres puntos, conscientes de que cada victoria es un paso hacia la salvación. Por su parte, la parroquia gironina se fue con la sensación de haber dejado escapar una ocasión de oro. El fútbol, una vez más, mostró su cara más cruel y su recompensa más dulce, todo en noventa minutos de intensidad máxima.

Referencias