Gonzalo Villar regresa al Elche seis años después

El centrocampista murciano vuelve a su casa en forma de cesión con opción de compra desde el Dinamo de Zagreb

El Elche Club de Fútbol ha dado una gran noticia a su afición durante el descanso del encuentro contra el FC Barcelona. El club ilicitano anunció el regreso de uno de los suyos: Gonzalo Villar, centrocampista murciano que vuelve a la entidad que le vio crecer futbolísticamente. El jugador, de 28 años, llega cedido desde el Dinamo de Zagreb con una opción de compra que podría hacer efectiva el club franjiverde.

La noticia se produjo en el videomarcador del estadio cuando el partido contra los culés estaba 1-2 en el marcador. Allí, el club comunicó oficialmente la operación que supone el retorno de un futbolista formado en su cantera y que se había consolidado como profesional en otros equipos de primer nivel europeo. La afición presente en el estadio recibió la noticia con una ovación, reconociendo el valor sentimental y deportivo de esta incorporación.

Formación y primeras experiencias

Gonzalo Villar del Fraile nació en Murcia el 23 de marzo de 1998. Su formación futbolística comenzó en las categorías inferiores del Elche, donde desarrolló sus primeras habilidades como centrocampista. Desde muy joven, destacó por su visión de juego y su capacidad para organizar el centro del campo, cualidades que le definirían a lo largo de su carrera profesional.

Sin embargo, su salto a la élite no fue inmediato. Tras su paso por la cantera ilicitana, el jugador dio un giro a su carrera y se trasladó a las filas del filial del Valencia CF. Esta decisión le permitió continuar su desarrollo en un club de primer nivel, compitiendo en categorías nacionalistas y adaptándose a la exigencia del fútbol profesional.

Durante tres temporadas, Villar defendió los colores del Valencia B, donde tuvo la oportunidad de seguir creciendo y demostrando su valía. Su rendimiento en el filial levantino fue lo suficientemente bueno como para que el Elche, que había ascendido a Segunda División, decidiera repescarle en 2018. Este regreso a la entidad que le había formado supuso un punto de inflexión en su trayectoria, ya que le permitió debutar en categoría profesional con un equipo que le conocía perfectamente.

En su segunda etapa en el Elche, Gonzalo Villar demostró un nivel excepcional. Su capacidad para organizar el juego, su visión de campo y su llegada al área rival no pasaron desapercibidas. Se convirtió en uno de los pilares del equipo, siendo fundamental en el esquema de juego del entrenador de aquel momento. Sus actuaciones fueron tan destacadas que incluso llegó a debutar con la selección española sub-21, un reconocimiento a su progresión y talento que abrió las puertas del fútbol internacional.

El salto al fútbol internacional

El rendimiento de Villar en el Elche no pasó desapercibido para los grandes clubes europeos. Los ojeadores de toda Europa habían puesto sus ojos en este centrocampista que combinaba juventud con experiencia y que mostraba un perfil muy completo para su posición. En enero de 2020, la AS Roma, uno de los equipos más históricos de Italia, decidió apostar fuerte por su fichaje.

La operación se cerró en cinco millones de euros, una cifra que reflejaba el potencial que veían en el centrocampista murciano. Para un club como el Elche, esta venta representó una operación redonda tanto deportiva como económicamente. Para Villar, suponía la oportunidad de demostrar su valía en una de las ligas más competitivas del mundo.

Su aventura en la Serie A le permitió crecer como futbolista, aunque la competencia en un club de ese nivel es máxima. En Roma compartió vestuario con estrellas de renombre mundial y aprendió de entrenadores de primer nivel. Aunque los minutos no siempre fueron abundantes, la experiencia en el calcio italiano le aportó madurez táctica y una visión del juego más sofisticada.

Tras su paso por la Roma, Villar emprendió una serie de cesiones que le llevaron a diferentes ligas europeas. Primero fue el Getafe CF, donde tuvo la oportunidad de seguir compitiendo en LaLiga Santander y demostrar que podía rendir en su país. Posteriormente, cruzó de nuevo la frontera italiana para jugar en la UC Sampdoria, donde continuó sumando experiencia en la Serie A.

La temporada pasada, el centrocampista regresó a España para enrolarse en el Granada CF, donde continuó demostrando su versatilidad y experiencia. En el conjunto andaluz tuvo minutos importantes y demostró su capacidad de adaptación a diferentes estilos de juego. Sin embargo, el pasado verano decidió aceptar un nuevo desafío en el extranjero y firmó por el Dinamo de Zagreb, el club más laureado de Croacia y un habitual en competiciones europeas.

Última etapa en Croacia

En el Dinamo de Zagreb, Gonzalo Villar ha tenido la oportunidad de competir en tres competiciones diferentes: la liga croata, la copa nacional y la Europa League. Durante su breve estancia en el club balcánico, el murciano participó en un total de 15 compromisos oficiales, aportando un gol y una asistencia a sus compañeros.

A pesar de su buen rendimiento, la oportunidad de regresar a su casa, al club que le vio nacer futbolísticamente, ha sido demasiado atractiva como para rechazarla. El Elche ha movido ficha rápidamente para asegurarse los servicios de un jugador que conoce la entidad, que entiende la idiosincrasia del club y que aportará experiencia internacional a un vestuario que necesita un empujón en la zona de creación.

Impacto en el Elche actual

La llegada de Gonzalo Villar supone un refuerzo de gran calado para el Elche de Eder Sarabia. El entrenador ilicitano estaba buscando opciones para reforzar la zona medular, una de las prioridades del mercado invernal. Con la incorporación del murciano, el técnico suma talento, visión de juego y capacidad de llegada al área rival. Se trata de un futbolista polivalente que puede desempeñar varias funciones en el centro del campo, tanto como organizador como llegando desde la segunda línea.

Villar se convierte así en el segundo fichaje del mercado invernal para el Elche, tras la incorporación del chileno Lucas Cepeda. La entidad que preside Christian Bragarnik está siendo activa en este periodo de transferencias, conscientes de la necesidad de reforzar la plantilla para afrontar con garantías la segunda parte de la temporada. La directiva ha hecho gala de su ambición y claridad de ideas a la hora de planificar el futuro del primer equipo.

El club ilicitano no descarta más movimientos en los últimos días de mercado. La dirección deportiva trabaja intensamente en cerrar nuevas incorporaciones que puedan ayudar al equipo a mejorar su rendimiento en la competición doméstica. El regreso de Villar es solo el comienzo de una serie de operaciones que podrían materializarse antes del cierre del mercado invernal. Los aficionados ilicitanos esperan con ilusión nuevas noticias que refuercen aún más un proyecto ambicioso.

Un regreso emocional

Para Gonzalo Villar, este regreso al Elche no es solo un traspaso más en su carrera. Se trata de un retorno a sus orígenes, al club donde se formó y donde dio sus primeros pasos como futbolista profesional. La oportunidad de volver a vestir la camiseta franjiverde seis años después supone un momento especial tanto para el jugador como para la afición, que recibe de nuevo a uno de los suyos.

El centrocampista llega con la experiencia acumulada en las mejores ligas de Europa y con la ilusión de ayudar a su club a alcanzar los objetivos marcados. Su conocimiento de la entidad y su conexión emocional con la ciudad de Elche pueden ser factores determinantes para su rendimiento sobre el terreno de juego. No es lo mismo llegar a un club desconocido que regresar a casa, donde te conocen y saben lo que puedes aportar.

El Elche ha demostrado con esta operación que no olvida a sus canteranos y que está dispuesto a darles una segunda oportunidad cuando las circunstancias lo permiten. El regreso de Gonzalo Villar es un claro ejemplo de que los vínculos emocionales en el fútbol siguen teniendo peso en un mundo cada vez más dominado por lo económico. Esta política de club puede generar un sentimiento de pertenencia que se traduce en compromiso sobre el campo.

Con esta incorporación, el equipo ilicitano refuerza su mediocampo con un jugador contrastado que aportará equilibrio entre la defensa y el ataque. La temporada aún tiene mucho por decir y el Elche confía en que los nuevos fichajes, encabezados por el retorno de Villar, puedan ser la clave para un cambio de rumbo positivo en las próximas jornadas. La ilusión vuelve a Elche con el regreso de uno de los suyos.

Referencias