Gol de Chaira da victoria vital al Oviedo contra el Girona en la jornada 22

El delantero marroquí anota en el minuto 87 y acerca al conjunto asturiano a la permanencia en un partido vibrante de LaLiga EA Sports

El Estadio Carlos Tartiere vivió una noche de intensas emociones en la jornada 22 de LaLiga EA Sports, donde el Real Oviedo consiguió una victoria fundamental para sus aspiraciones de permanencia en la categoría. El conjunto asturiano, dirigido por el técnico argentino Gustavo Almada, superó por la mínima (1-0) al Girona FC en un encuentro que se decidió en los instantes finales gracias a la intervención decisiva del delantero marroquí Ilyas Chaira.

El partido, correspondiente a la vigésimo segunda jornada del campeonato nacional, adquirió una trascendencia especial para los intereses del cuadro local. Los ovetenses llegaban a este compromiso con la necesidad imperiosa de sumar de a tres para no perder contacto con los puestos que garantizan la continuidad en la máxima categoría del fútbol español. La presión era palpable en el ambiente del feudo asturiano, donde los aficionados respondieron con una notable entrada, conscientes de la importancia que tenía este duelo directo contra un rival teóricamente asequible.

Desde el pitido inicial, el Oviedo asumió el control territorial del encuentro, buscando imponer su ritmo y generar ocasiones de peligro ante la portería defendida por Paulo Gazzaniga. El técnico Almada planteó un sistema táctico ofensivo, con tres hombres en la línea de ataque y los laterales muy activos en las bandas. Esta disposición permitió a los carbayones crear varias situaciones claras de gol durante la primera mitad, aunque la falta de puntería y la efectividad del meta argentino del Girona impidieron que se reflejara el dominio en el marcador.

El Girona FC, por su parte, llegaba a este compromiso en una situación más cómoda en la tabla, pero con la intención de mantener su buena dinámica de resultados. El conjunto catalán, bajo las órdenes de Míchel, planteó un encuentro de transiciones rápidas, buscando aprovechar los espacios que dejaba el Oviedo en su afán ofensivo. Los visitantes tuvieron sus opciones, especialmente en contragolpe, pero se encontraron con un Juan Carlos Pérez en estado de gracia bajo los palos del equipo asturiano.

La primera parte concluyó con empate a cero, un resultado que no satisfacía a ninguno de los dos contendientes. Para el Oviedo, porque necesitaba imperiosamente la victoria; para el Girona, porque su plan de juego no había dado los frutos esperados. Los vestuarios fueron el escenario de los ajustes tácticos que definirían el devenir del choque en la segunda mitad.

Tras el paso por los vestuarios, el guion del encuentro no varió sustancialmente. El Real Oviedo continuó con su dominio territorial y su insistencia en buscar la portería rival. Las llegadas por las bandas se sucedían, con centros que no encontraban rematador o que eran despejados por la defensa gerundense. El técnico Almada realizó cambios ofensivos, dando entrada a piezas frescas que aportaran mayor profundidad y desborde en las últimas instancias del campo.

El Girona, lejos de encerrarse atrás, mantuvo su espíritu competitivo y buscó sorprender al rival en la contra. Los de Míchel tuvieron una ocasión clarísima en el minuto 68, cuando un disparo de Aleix García se estrelló en el palo derecho de la portería ovetense, en una acción que hizo saltar las alarmas en el graderío del Tartiere.

El partido entraba en su tramo final con el marcador inalterable y la tensión creciente. Cada minuto que pasaba sin que el Oviedo consiguiera perforar la red rival, la ansiedad se apoderaba de jugadores y afición. La necesidad de los puntos era tal que el equipo local se volcó con todo al ataque en los últimos diez minutos, asumiendo riesgos defensivos que casi le cuestan caros.

Y entonces llegó el momento decisivo. En el minuto 87, tras una jugada colectiva por la banda izquierda, el balón llegó a los pies de Ilyas Chaira en la frontal del área. El delantero marroquí, que había entrado desde el banquillo, controló con habilidad, se inventó un regate para deshacerse de su marcador y, con un disparo raso y colocado, batió a Gazzaniga por el palo corto. El Tartiere estalló de júbilo, consciente de que ese tanto podría valer su peso en oro de cara a la consecución del objetivo de la permanencia.

El gol de Chaira no solo significaba la ventaja en el marcador, sino que representaba la recompensa al esfuerzo constante de un equipo que no había dejado de creer en la victoria pese a las dificultades. El delantero, que esta temporada había tenido un rol secundario en el equipo, se convirtió en el héroe de la noche con una dosis de calidad y sangre fría que desequilibró la balanza a favor de los intereses locales.

Los últimos minutos del encuentro fueron una sucesión de nervios y emociones. El Girona intentó reaccionar con urgencia, pero la defensa ovetense, bien ordenada y concentrada, supo administrar la ventaja. El colegiado pitó el final del partido y el Carlos Tartiere celebró una victoria que sabe a gloria para un equipo que lucha por su supervivencia en la élite del fútbol español.

Con este resultado, el Real Oviedo suma tres puntos vitales que le permiten acercarse a la zona de salvación. El equipo asturiano se queda a seis puntos de la permanencia, una distancia que, si bien sigue siendo considerable, se presenta mucho más asequible con el paso de las jornadas. La moral del vestuario experimenta un notable impulso, consciente de que el objetivo está más cerca tras esta victoria de mérito.

Por su parte, el Girona FC ve cómo su racha positiva se ve interrumpida en un feudo complicado. Los catalanes, pese a la derrota, mantienen una posición cómoda en la tabla, pero deberán reaccionar en los próximos compromisos para no perder la buena dinámica que habían mostrado en las últimas jornadas.

El análisis del encuentro pone de manifiesto la importancia de la efectividad en los momentos decisivos. El Oviedo fue superior en el juego, pero necesitó de la inspiración de un jugador desequilibrante para resolver un partido que se le podía escapar. La capacidad de Ilyas Chaira para hacer la diferencia en el tramo final demuestra la importancia de tener recursos en el banquillo que puedan cambiar el signo de un encuentro.

La táctica empleada por Gustavo Almada resultó efectiva en términos de dominio territorial y generación de ocasiones, pero también expuso las limitaciones del equipo en la definición. La llegada de refuerzos en el mercado invernal podría ser clave para reforzar la línea ofensiva y asegurar la permanencia, aunque la solución de Chaira demuestra que las respuestas también pueden venir desde dentro de la plantilla.

Para el Girona, la derrota sirve como toque de atención. El equipo catalán, que había mostrado un nivel muy alto en anteriores compromisos, no pudo desarrollar su juego en un campo complicado y ante un rival necesitado. La capacidad de reacción del conjunto de Míchel será fundamental en las próximas jornadas para mantenerse en los puestos de la parte alta de la tabla.

El calendario no da tregua y el Oviedo deberá aprovechar el impulso de esta victoria para afrontar los próximos desafíos con mayor confianza. La competición es larga y cada punto es vital, pero triunfos como el de este domingo tienen un valor incalculable para la moral del grupo y la ilusión de la afición.

La figura de Ilyas Chaira se convierte en el centro de todas las miradas tras su actuación decisiva. El joven delantero, formado en las categorías inferiores del club, ha demostrado que puede ser una alternativa fiable cuando el equipo más lo necesita. Su gol ante el Girona podría marcar un punto de inflexión en su carrera y en la temporada del Real Oviedo.

La afición del Oviedo tiene motivos para soñar. La victoria contra el Girona demuestra que el equipo tiene la capacidad para competir y superar a rivales directos. La unión entre plantilla y grada será un factor determinante en la consecución del objetivo final, y este tipo de noches mágicas en el Tartiere fortalecen ese vínculo.

En resumen, el Real Oviedo consiguió una victoria vital por 1-0 ante el Girona FC en un encuentro vibrante de LaLiga EA Sports. El gol de Ilyas Chaira en el minuto 87 da tres puntos de oro a los asturianos que les mantienen con vida en la lucha por la permanencia. El conjunto de Gustavo Almada demostró carácter y determinación, mientras que el Girona deberá levantarse rápidamente de esta derrota. La competición continúa y cada jornada se presenta como una final para los intereses del cuadro ovetense.

Referencias