El Valencia Basket logró una victoria de enorme valor ante el Maccabi Tel Aviv en un duelo correspondiente a la Euroliga que se decidió en los últimos segundos. El conjunto taronja, dirigido por Alex Mumbrú, demostró una vez más su capacidad para sobreponerse a la presión y resolver los momentos críticos con acierto, consolidando así sus opciones de acceder a los playoffs de la competición continental.
Desde el salto inicial, el encuentro presentó un carácter igualado y intenso. Ambos equipos, conscientes de la importancia de cada posesión en una fase decisiva de la temporada, mostraron una defensa férrea que complicó el desarrollo del juego ofensivo. El Maccabi, con su tradicional poderío físico y la calidad de sus jugadores exteriores, buscó imponer un ritmo alto. Por su parte, el Valencia Basket basó su estrategia en la solidez colectiva y la explotación de las ventajas individuales.
El primer tiempo transcurrió con alternancias en el marcador. Los israelíes, liderados por TJ Leaf en la pintura y Iffe Lundberg en el perímetro, consiguieron abrir una pequeña brecha gracias a su efectividad en el lanzamiento de tres puntos. Leaf, dominante bajo los aros, acumuló puntos y rebotes con facilidad, demostrando por qué es una de las referencias del equipo. Lundberg, por su parte, castigó desde el exterior con su característico lanzamiento en suspensión. Sin embargo, la respuesta local no se hizo esperar. Brancou Badio se erigió como el motor del equipo, con su capacidad para penetrar y crear oportunidades para sus compañeros, mientras que Jean Montero aportaba frescura y dinamismo desde el banquillo. La defensa en zona implementada por Mumbrú en los últimos minutos del segundo cuarto permitió contener el ímpetu visitante y llegar al descanso con un marcador ajustado, 42-40 a favor del Maccabi.
La segunda mitad elevó el nivel de tensión. El Maccabi Tel Aviv intensificó su presión defensiva, buscando forzar pérdidas y correr el contraataque. En este contexto, Oshae Brissett se convirtió en una amenaza constante para la defensa valenciana, con su versatilidad para anotar tanto en el poste bajo como en el perímetro. Su capacidad para generar ventajas en el uno contra uno creó constantes problemas. Pero el Valencia Basket, lejos de descomponerse, apretó los dientes y respondió con una defensa igual de agresiva. La entrada de Neal Sako en la pintura aportó musculatura y permitió a Reuvers descansar momentáneamente.
Los últimos cinco minutos del encuentro se convirtieron en un auténtico monólogo de emociones. Con el marcador ajustado y cada posesión vital, el partido entró en una fase de máxima exigencia. A falta de tres minutos, el Maccabi lideraba por 74-72, pero un parcial de 8-0 local volteó la situación. Fue entonces cuando Jean Montero emergió como el héroe inesperado. Primero, con un robo de balón decisivo que cortó una jugada clara de los visitantes, y posteriormente con una serie de acciones que definirían el resultado final.
El momento culminante llegó a falta de escasos segundos para la conclusión. Con el Valencia Basket necesitando anotar para asegurar la victoria, Montero recibió el balón en la línea de tres puntos. La defensa de Brissett, en un intento desesperado por evitar el lanzamiento, cometió una falta personal. La decisión arbitral concedió tres tiros libres al escolta dominicano, quien se plantó en la línea con la frialdad de un veterano. La Fonteta guardó silencio, con más de 7.000 espectadores conteniendo la respiración.
Lo que siguió fue una demostración de temple psicológico. Montero anotó los tres lanzamientos consecutivamente, sin titubear, elevando la ventaja local a una diferencia insalvable para el Maccabi. Cada tiro libre representó no solo un punto en el marcador, sino un golpe anímico para el rival, que veía cómo se le escapaba el partido pese a su esfuerzo. El primero, suave y preciso. El segundo, con la misma mecánica perfecta. El tercero, a pesar de la presión máxima, encontró el fondo de la red sin tocar el aro.
Pero la actuación de Montero no fue el único factor determinante. Brancou Badio completó una actuación excepcional, convirtiéndose en el líder anímico del equipo. Su capacidad para generar robos, como el que ejecutó sobre Lundberg en un momento crítico, y su olfato para el contraataque, materializado en una espectacular mate que elevó la euforia en la grada, demostraron su influencia decisiva en el desenlace. Además, su labor defensiva sobre los bases rivales limitó las opciones de creación del Maccabi. Terminó el partido con 15 puntos, 5 asistencias y 3 robos, números que reflejan su impacto global.
Por su parte, Nate Reuvers aportó solidez en la pintura, aunque falló algunos tiros libres importantes que mantuvieron con vida a los visitantes. Su presencia defensiva, sin embargo, fue fundamental para neutralizar a Leaf en los momentos decisivos. Omari Moore, con su energía y capacidad para llegar a la línea de fondo, completó el balance ofensivo del equipo. Su bandeja a falta de dos minutos resultó clave para romper la igualdad.
El Maccabi Tel Aviv, pese a la derrota, mostró su calidad. TJ Leaf firmó una gran actuación, dominando el rebote y anotando con eficiencia, finalizando con 18 puntos y 9 rebotes. Iffe Lundberg, aunque errático en el lanzamiento exterior (1/7 en triples), creó constantes problemas con su penetración. Jaylen Hoard y Oshae Brissett lucharon hasta el final, pero sus errores en el último cuarto, especialmente en el lanzamiento de tres puntos (0/5 combinados), resultaron demasiado costosos. La quinta falta de Marcio Santos a falta de cuatro minutos limitó las rotaciones interiores del equipo.
La táctica del Valencia Basket en el tramo final fue impecable. La decisión de Mumbrú de mantener a Montero en pista, pese a su juventud, demostró ser acertada. La defensa en zona mixta que implementó el equipo confundió a los atacantes del Maccabi, forzando lanzamientos forzados y pérdidas de balón. Además, la gestión del tiempo de posesión en los últimos minutos fue ejemplar, sin precipitaciones y buscando las mejores opciones. El equipo solo cometió dos pérdidas en el último cuarto, un dato que refleja la concentración extremada.
Esta victoria resulta vital para los intereses del Valencia Basket en la Euroliga. Con este triunfo, el conjunto español consolida su posición en la zona de playoffs y envía un mensaje claro a sus rivales: en La Fonteta es extremadamente difícil ganar. La confianza que genera superar a un rival de la entidad del Maccabi en un final tan igualado puede marcar un punto de inflexión en la temporada. El equipo suma su quinta victoria consecutiva en casa y alcanza el 60% de victorias en la competición.
Para el Maccabi Tel Aviv, la derrota supone un revés importante en su lucha por una posición privilegiada en la tabla. Aunque la competición es larga y quedan muchos partidos por delante, caer en un duelo directo contra un rival por el playoff complica sus opciones. El equipo de Oded Kattash deberá analizar los errores cometidos en los minutos finales, especialmente en la toma de decisiones y la ejecución de lanzamientos abiertos. Su porcentaje de acierto en el último cuarto fue del 28%, un dato insuficiente para ganar en una pista tan complicada.
El rendimiento de Jean Montero abre interrogantes interesantes sobre su rol en el equipo. El joven dominicano, que llegó con la etiqueta de promesa, está demostrando que puede asumir responsabilidades en momentos de presión. Su desarrollo durante la temporada será clave para las aspiraciones del Valencia Basket, no solo en la Euroliga sino también en la Liga Endesa. Con 12 puntos en los últimos cinco minutos, su producción ofensiva fue innegable.
En definitiva, el duelo entre Valencia Basket y Maccabi Tel Aviv ofreció todo lo que un aficionado puede pedir: intensidad, igualdad, jugadas espectaculares y un desenlace dramático. La victoria local, meritoria y sufrida, refleja el carácter competitivo de un equipo que ha aprendido a ganar los partidos importantes. Para el Maccabi, la lección es clara: en Europa, ningún rival puede tomarse a la ligera, y los detalles deciden los partidos. La Euroliga continúa su curso, y tras este emocionante capítulo, ambos equipos deberán prepararse para los desafíos que les esperan en las próximas jornadas. El próximo rival del Valencia será el Olympiacos en Piraeus, mientras que el Maccabi recibirá al Baskonia en Tel Aviv.