Los mercados financieros globales han cerrado una jornada marcada por la divergencia entre continentes. Mientras Europa despidió la semana con números verdes y el Ibex 35 alcanzó nuevos máximos históricos, Wall Street mostró una tendencia contraria, lastrada por la decisión del presidente estadounidense de nombrar a un nuevo presidente para la Reserva Federal.
La designación de Kevin Warsh como futuro titular de la Fed ha generado inestabilidad en los mercados norteamericanos. Warsh, quien ya formó parte del organismo monetario entre 2006 y 2011, es conocido por su postura crítica hacia las políticas de tipos de interés elevados. Su perfil más dovish comparado con el actual presidente, Jerome Powell, ha generado expectativas de una posible flexibilización monetaria, pero también incertidumbre sobre la independencia del banco central.
En Wall Street, esta incertidumbre se tradujo en caídas generalizadas. El Dow Jones retrocedió un 0,4%, mientras que el tecnológico Nasdaq cedió un 0,9%. Los inversores estadounidenses mostraron cautela ante el cambio de liderazgo en la institución que controla la política monetaria más influyente del mundo.
Paralelamente, los metales preciosos experimentaron una corrección drástica. El oro, que había alcanzado niveles récord en sesiones anteriores, sufrió un desplome del 9%, perdiendo la barrera psicológica de los 5.000 dólares por onza. La caída fue aún más pronunciada en el caso de la plata, que se desplomó un 27% hasta situarse en torno a los 83 dólares por onza. Este comportamiento refleja el ajuste de posiciones especulativas tras las recientes subidas y la reacción ante las expectativas de política monetaria.
En contraste con la debilidad estadounidense, los parqués europeos cerraron con notable optimismo, impulsados por una sólida temporada de resultados corporativos. El DAX alemán avanzó un 0,8%, con Adidas liderando las ganancias con un repunte del 3,7% tras presentar sus cuentas. En Francia, el CAC 40 subió un 0,7%, mientras que el FTSE Mib italiano ganó un 1% apoyado por el sector bancario transalpino. El FTSE 100 británico también se unió a la tendencia alcista con una subida del 0,5%, beneficiado por la fortaleza de las materias primas y el sector financiero.
Sin embargo, el verdadero protagonismo recayó en el Ibex 35, que se consolidó como el índice más rentable de la región. El selectivo español escaló un 1,66%, su mayor avance desde noviembre, y llegó a superar provisionalmente los 17.900 puntos durante la sesión. Al cierre, se situó en 17.880,9 enteros, revalidando los máximos históricos alcanzados en días previos. Este desempeño sitúa la rentabilidad acumulada del índice español en enero en un sólido 3,3%, una cifra que supera con creces a la mayoría de sus pares europeos y demuestra la confianza de los inversores en la economía española.
El motor principal de este rally fue indiscutiblemente el sector bancario, con CaixaBank a la cabeza. La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri protagonizó una espectacular subida del 6,75% después de presentar unos resultados anuales que, aunque mostraron un crecimiento moderado, superaron las expectativas del mercado. CaixaBank registró un beneficio neto de 5.891 millones de euros en 2025, lo que representa un incremento del 1,8% respecto al ejercicio anterior. Aunque el crecimiento fue modesto, los inversores valoraron positivamente la mejora en la calidad de los activos, la contención de costes y la estabilidad de márgenes en un entorno de tipos de interés en descenso.
La entidad catalana no estuvo sola en su carrera alcista. El Banco Sabadell se anotó un avance del 3,93%, mientras que Unicaja ganó un 2,63% y BBVA repuntó un 2%. Bankinter y Santander también cerraron con alzas cercanas al 2%, confirmando el dominio del sector financiero en la jornada. Este comportamiento generalizado del sector bancario refleja la confianza de los inversores en la capacidad de las entidades españolas para mantener la rentabilidad en un escenario de normalización monetaria, así como en la solidez de la recuperación económica del país.
Más allá de la banca, otros valores destacaron por su positiva evolución. Solaria, la empresa de energías renovables, avanzó un 3,05%, beneficiada por las expectativas de crecimiento del sector eólico y fotovoltaico en España. Aena, el gestor aeroportuario, subió un 2,78%, apoyado por las previsiones de recuperación del tráfico aéreo internacional. El gigante textil Inditex también contribuyó al avance del índice con una subida del 1,66%, demostrando la fortaleza de su modelo de negocio omnicanal y su capacidad para generar valor en mercados volátiles.
En el lado contrario, apenas cuatro valores cerraron en terreno negativo. Rovi lideró las caídas con un descenso del 0,86%, seguida por Fluidra (-0,57%), Colonial (-0,48%) y Cellnex (-0,15%). La escasez de títulos bajistas demuestra la amplitud del rally y la ausencia de ventas masivas en ningún sector concreto.
Desde un punto de vista macroeconómico, la jornada también dejó datos positivos para la zona euro. El PIB del área del euro creció un 0,3% en el cuarto trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior, lo que sitúa la expansión anual en el 1,5%. Esta cifra, aunque modesta, supera las expectativas iniciales y refuerza la confianza en la capacidad de resistencia de la economía europea frente a los desafíos globales.
La combinación de datos macroeconómicos estables, resultados corporativos sólidos y la expectativa de una política monetaria más flexible en Estados Unidos ha creado un caldo de cultivo favorable para los activos de riesgo europeos, especialmente para el mercado español. Los expertos apuntan que el Ibex 35 podría continuar su tendencia alcista en las próximas semanas siempre que los resultados empresariales sigan sorprendiendo positivamente y la Fed no genere mayores turbulencias con su cambio de liderazgo. La clave estará en la capacidad de las empresas españolas para mantener el ritmo de crecimiento de beneficios y en la evolución de la política monetaria tanto en Europa como en Estados Unidos.
En resumen, la jornada ha dejado un panorama de mercados divididos, con Europa celebrando los buenos resultados corporativos y Estados Unidos digiriendo los cambios en la Fed. El Ibex 35 emerge como el gran vencedor de la sesión, liderado por un sector bancario que demuestra su fortaleza y por CaixaBank, que con su espectacular rally se convierte en el valor más destacado del día.