Hamilton se estrena en Ferrari: optimista pese a la lluvia en Montmeló

El piloto británico completó 56 vueltas en mojado y destaca la fiabilidad del SF-26 en los primeros test de pretemporada

Lewis Hamilton ha iniciado con el pie derecho su nueva etapa en Ferrari, aunque el tiempo no acompañó en su debut oficial con la escudería de Maranello durante los primeros test de pretemporada en el Circuito de Barcelona-Cataluña. El múltiple campeón del mundo completó 56 vueltas con el SF-26 en una jornada donde la lluvia fue la protagonista indiscutible.

Las condiciones meteorológicas en Montmeló se volvieron hostiles desde temprano. Aproximadamente a las 10:30 de la mañana, el cielo se nubló y las precipitaciones constantes transformaron la pista en un escenario resbaladizo y técnicamente complejo. A pesar de estas adversidades, Hamilton mantuvo una perspectiva constructiva sobre la jornada.

"Ha sido una mañana muy complicada desde el punto de vista climático", explicó el británico. "Mi compañero Charles Leclerc tuvo la oportunidad de rodar en condiciones secas durante las primeras horas, pero desde el mediodía hasta el cierre de la sesión, el asfalto estuvo completamente mojado". Esta diferencia en las condiciones entre pilotos limitó la capacidad de Hamilton para explorar el verdadero potencial del nuevo monoplaza.

No obstante, el balance global de la escudería italiana fue más que positivo. Entre ambos pilotos, Ferrari completó un total de 120 vueltas, cifra que superó las expectativas iniciales considerando las interrupciones por banderas rojas y el agua acumulada en la pista. "Lograr 120 vueltas en estas condiciones habla muy bien del trabajo de todo el equipo. Estoy genuinamente orgulloso de cada persona en la fábrica que ha contribuido a llevar este proyecto a buen puerto", enfatizó Hamilton.

La fiabilidad mecánica del SF-26 ha sido, sin duda, el aspecto más destacado de esta primera jornada. En un año donde la Fórmula 1 experimenta una de las mayores transformaciones técnicas de su historia, con nuevas regulaciones que afectan a la aerodinámica, los motores y los sistemas híbridos, haber completado la jornada sin contratiempos mayores constituye un logro significativo.

"Realmente podría haber ido todo mucho peor", reconoció Hamilton con sinceridad. "Estamos ante un cambio de reglamento monumental, y lo único que hemos experimentado han sido pequeñas incidencias menores, nada que nos haya detenido en seco. Eso es absolutamente fantástico y nos da una base sólida para construir", valoró el piloto.

Las expectativas para las jornadas siguientes son claras y ambiciosas. La prioridad número uno para Hamilton es poder evaluar el comportamiento del coche en condiciones secas, lo que le permitirá desarrollar una sensación real del balance y las características del chasis. "Mi principal deseo es tener la oportunidad de pilotar con pista seca. Solo así podré empezar a entender cómo se comporta el coche en condiciones normales y desarrollar la sensibilidad necesaria", compartió.

Otro elemento crítico en la lista de pendientes del británico es dominar el 'deployment' de la energía. Este concepto técnico, que se refiere a la gestión y distribución óptima de la potencia eléctrica de la batería a lo largo de una vuelta rápida, se ha convertido en un factor determinante con las nuevas regulaciones híbridas. "Comprender cómo y cuándo utilizar la energía almacenada es crucial para extraer el máximo rendimiento. No se trata solo de tener potencia, sino de administrarla inteligentemente", explicó Hamilton.

La preparación previa en el simulador de Ferrari ha sido intensiva y, según el piloto, fundamental para este primer contacto. "Hemos realizado un trabajo enorme en el simulador, todo el equipo de ingenieros y pilotos. Eso hace que la transición no sea completamente desconocida, aunque nada sustituye las sensaciones reales del asfalto", matizó.

Con una trayectoria que se acerca a las dos décadas en la máxima categoría del automovilismo, Hamilton posee una perspectiva única para evaluar la magnitud de los cambios actuales. Desde su debut en 2007, ha vivido transformaciones significativas en 2009 (con la introducción de los difusores), 2014 (la era híbrida), 2017 (los coches más anchos y rápidos) y 2022 (la nueva filosofía aerodinámica). Sin embargo, considera que la revolución técnica de 2026 supera a todas las anteriores.

"Este es, con diferencia, el cambio más grande que he experimentado en mi carrera", aseguró. "La complejidad de los nuevos sistemas, la forma en que se genera y gestiona la energía, la aerodinámica simplificada... todo es diferente. Es extremadamente desafiante para todos los equipos y pilotos".

Una de las noticias más alentadoras para Hamilton es la desaparición del fenómeno del porpoising, que tanto martirizó a los equipos en 2022. Este efecto de succión aerodinámica que hacía que los coches saltaran a alta velocidad parece haber quedado resuelto con las nuevas regulaciones. "El hecho de que ya no tengamos que lidiar con el porpoising es una gran noticia. Eso nos permite concentrarnos en desarrollar el rendimiento puro sin preocuparnos por esas limitaciones", celebró.

El británico también ve una oportunidad de oro en esta situación. "Cuando hay un cambio tan drástico, los equipos que mejor se adapten y aprendan más rápido tendrán una ventaja significativa. Esto nos da la oportunidad a todos de estar en la parte delantera, independientemente de lo que ocurrió en temporadas anteriores", reflexionó.

La perspectiva para Ferrari es cautelosamente optimista. Si bien es prematuro extraer conclusiones definitivas de un solo día de test en condiciones adversas, la combinación de fiabilidad, kilometraje acumulado y la experiencia de Hamilton genera expectativas positivas dentro del equipo.

"Tenemos que aprovechar cada sesión de test al máximo. Cada vuelta que damos es una oportunidad de aprender algo nuevo sobre el coche, sobre los neumáticos, sobre los sistemas. La curva de aprendizaje será empinada, pero estamos preparados para el desafío", concluyó Hamilton.

Referencias