Después de la amargura de la jornada anterior, donde el conjunto ilicitano vio escapar dos puntos valiosos en los instantes finales del encuentro disputado en Torremolinos, el Club Deportivo Eldense regresó a su feudo con la determinación de no volver a cometer los mismos errores. La visita del CD Teruel, un rival directo en la lucha por los puestos de privilegio de la Primera RFEF, suponía un examen de máxima exigencia para los hombres dirigidos por Claudio Barragán.
El duelo, correspondiente a la jornada 21 del campeonato, se presentaba como una oportunidad de oro para que los locales recortaran distancias con los equipos cabeceros y, al mismo tiempo, consolidaran su posición en la zona de play-off de ascenso. El técnico visitante, Vicente Parras, ex entrenador del Eldense, configuró un esquema defensivo bien estructurado con la intención de minar las aspiraciones ofensivas de los suyos.
Dominio territorial y ocasiones claras
Desde el pitido inicial, el Eldense asumió el control absoluto del esférico y la iniciativa del juego. La escuadra local desplegó un fútbol de toque y movimiento, buscando constantemente desequilibrar la retaguardia turolense. Las primeras aproximaciones no se hicieron esperar, y fue Guille Macho quien avisó con un disparo raso y potente que se estrelló contra la base del poste, rozando el golpe de efecto que habría adelantado a los suyos.
La presión ofensiva del Eldense no cesaba. Antes de cumplirse la media hora de juego, Jesús Clemente probó fortuna desde la frontal con un remate que, pese a su potencia, se perdió por encima del larguero. El Teruel, por su parte, mostró una faceta muy discreta en ataque, sin generar peligro sobre la portería defendida por Ramón Vila. La defensa local se mostró sólida y bien organizada, neutralizando cualquier intento de creación de juego visitante.
La insistencia encuentra su recompensa
La reanudación del encuentro trajo consigo la misma tónica dominical. El Eldense continuó insistiendo, consciente de que el gol era cuestión de tiempo y de acierto. Uno de los primeros avisos en la segunda mitad llegó de la bota de David Ruiz, cuyo disparo desde la frontal, tras un rechace, cogió forma y velocidad, obligando a Van Rijn a estirarse para evitar el tanto.
El premio al esfuerzo local llegó en el minuto 54. Una acción de genio de Fidel desencadenó la jugada decisiva. El extremo, con una velocidad endiablada, superó a su marcador por la banda y sirvió un centro medido que se convirtió prácticamente en un gol cantado. Hamza Bellari, atento al segundo palo, controló con precisión, regateó al portero visitante y depositó el balón en el fondo de la red, estableciendo el 1-0 que desató la euforia en las gradas del Nuevo Pepico Amat.
El tanto supuso un alivio considerable para los jugadores locales, quienes vieron cómo su laboriosidad obtenía la recompensa merecida. Además, obligaba al Teruel a modificar su planteamiento y aventurarse en busca del empate, lo que generaba espacios propicios para la contra.
Control absoluto y sentencia definitiva
Tras el gol, el Eldense no bajó el pistón. Al contrario, mantuvo la presión y continuó generando ocasiones que estuvieron a punto de ampliar la ventaja. El Teruel, aunque obligado a salir, no lograba inquietar seriamente a la zaga local. Sus escasas aproximaciones eran bien resueltas por una defensa firme y por un Ramón Vila que se mostró seguro cuando fue requerido.
Cuando el encuentro entraba en su tramo final y el visitante apretaba con mayor intensidad, el Eldense demostró su madurez táctica y su efectividad en la transición. Una recuperación de balón en campo propio, liderada por Jesús Clemente, inició una contra letal. El esférico llegó a los pies de Rober Ibañez, quien con sangre fría y calidad, regateó al portero y anotó a placer el 2-0 que sentenciaba definitivamente el choque.
Consecuencias en la clasificación
La victoria resulta de vital importancia para los intereses del Eldense en la competición. Con estos tres puntos, el conjunto ilicitano asoma la cabeza en la tercera posición de la tabla, consolidándose en los puestos de ascenso directo. Además, la distancia con el sexto clasificado, que marca el límite del play-off, se ha extendido hasta los siete puntos, lo que proporciona un colchón considerable de cara a las jornadas venideras.
El triunfo frente a un rival directo como el Teruel no solo suma puntos, sino que también envía un mensaje contundente al resto de aspirantes. El Eldense demuestra que está en forma, que sabe sufrir cuando es necesario y que cuenta con la capacidad goleadora para resolver encuentros igualados.
Datos técnicos del encuentro
El partido se disputó en el Nuevo Pepico Amat ante la presencia de 2.924 espectadores que apoyaron incondicionalmente a su equipo. El colegiado encargado de dirigir el encuentro fue Pablo Morales, del comité andaluz, quien mostró tarjetas amarillas a Dioni por el Eldense, y a Fondarella, Albisua y Andrés Rodríguez por el Teruel.
Alineaciones:
CD Eldense: Ramón Vila, Serra, Smand, David Ruiz, Guille Macho (Bustillo, 85'), Clemente, Manu Molina, Hamza Bellari (Rober Ibañez, 78'), Fidel, Dioni (Boston Billups, 85'), y Nacho Quintana (Borja Calvo, 67').
CD Teruel: Van Rijn, Goyo (Alvaro García, 46'), Moreno (Traoré, 70'), Blesa (Lolo Plá, 56'), Galvez, Relu (Hugo Redón, 79'), Rodríguez, Albisua, De Palmas (David Fondarella, 56'), Joseda y Manel Royo.
Goles: Hamza Bellari (54') y Rober Ibáñez (82').
Perspectivas de futuro
Con esta victoria, el Eldense encara las próximas jornadas con optimismo renovado. El equipo ha demostrado solidez defensiva, capacidad de generar juego ofensivo y efectividad en las áreas. La plantilla, bien dirigida por Claudio Barragán, muestra una progresión constante que la convierte en una seria candidata al ascenso.
La regularidad será la clave en las jornadas venideras. Mantener esta dinámica positiva, sumar puntos en casa y competir lejos de su estadio serán factores determinantes para lograr el objetivo final. El play-off de ascenso a Segunda División es el sueño de la entidad y sus aficionados, y paso a paso, el Eldense se acerca a hacerlo realidad.