Villaralbo vence 3-1 al Numancia B y se afianza en la zona tranquila

El conjunto zamorano dominó el encuentro pese al mal estado del terreno y consolidó su gran momento de forma

El Club Deportivo Villaralbo afrontaba el encuentro ante el Numancia B con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos para continuar su escalada en la clasificación. La cita en Los Barreros no defraudó a las expectativas, y el conjunto zamorano desplegó un fútbol de alto nivel que le permitió imponerse por un contundente 3-1 a su rival soriano. La victoria confirma el excelente momento de forma que atraviesa el equipo, que ya se ha consolidado en la zona media-alta de la tabla, lejos de los puestos de descenso.

El duelo estuvo marcado desde el inicio por las malas condiciones del terreno de juego, que dificultaron el desarrollo de un fútbol fluido y obligaron a ambos conjuntos a adaptar su estilo. Los jugadores locales, sin embargo, demostraron una mayor capacidad de ajuste y pronto tomaron las riendas del encuentro. La primera ocasión clara llegó tras una excelente incursión por la banda izquierda de Abel, quien superó a su marcador con facilidad y centró con precisión para que Mussa, anticipándose a la salida del portero Oleg, conectara un cabezazo impecable que se coló en la red. El gol, tempranero, tranquilizó al Villaralbo y le permitió controlar los tiempos del partido.

El dominio del conjunto local fue evidente durante todo el primer acto. Mientras el Numancia B intentaba hacerse con el control del balón, sus aproximaciones carecían de profundidad y no generaron peligro real sobre la meta defendida por Miguel. Por el contrario, el Villaralbo se mostraba letal en las transiciones, esperando el momento adecuado para explotar los espacios dejados por el rival. En una de estas contras, Abel volvió a ser protagonista al penetrar en el área y caer tras un contacto con un defensor, pero el árbitro no consideró que existiera infracción y desestimó las protestas de la grada.

Las ocasiones se sucedieron para los zamoranos. Peralta, activo por su banda, creó constantes problemas a la defensa numantina con sus desbordes. En una jugada coral, el extremo puso un centro medido que Enma cabeceó en el corazón del área, pero ningún compañero pudo finalizar la acción. El Numancia B, por su parte, se limitó a algunos disparos desde la distancia que se marcharon desviados, sin inquietar seriamente a Miguel. La presión azulona se intensificó en los minutos finales del primer tiempo, con Abel en un estado de gracia espectacular. El delantero recibió un balón en la frontal y, tras regatear a dos rivales, lanzó un disparo raso que se perdió por muy poco del palo derecho. Justo antes del descanso, Peralta volvió a generar peligro con un nuevo centro desde la derecha que Mussa no pudo conectar correctamente, y el rechace le cayó a Barbero, cuyo remate tampoco encontró portería.

La segunda mitad comenzó con un golpe de efecto. Apenas había transcurrido un minuto cuando el capitán del Numancia B, Pedro Benito, aprovechó un error en la salida de balón del Villaralbo para robar un esférico y batir a Miguel con un disparo cruzado que establecía el empate a uno. El tanto sorprendió al conjunto local, que no se vino abajo y mantuvo su filosofía ofensiva. La respuesta fue inmediata: Godson probó suerte desde fuera del área con un lanzamiento potente que el portero zamorano desvió con una estirada espectacular. Instantáneamente después, Miguel volvió a lucirse con una nueva intervención decisiva, esta vez ante un remate de Iván Niño desde el interior del área.

La persistencia del Villaralbo tuvo su premio en el minuto 69. Enma, que había sido uno de los más activos, ejecutó un centro preciso desde la banda izquierda que encontró a Ballo en el segundo palo. El delantero controló con habilidad y, de primeras, superó a Oleg para establecer el 2-1 y celebrar su primer doblete con la camiseta azulona. El gol desmontó moralmente al Numancia B, que vio cómo se le escapaba el partido pese a su esfuerzo inicial.

El terreno de juego, cada vez más pesado por la lluvia, dificultó el ritmo de los últimos minutos. Los cambios introducidos por ambos técnicos rompieron la dinámica del encuentro, y el Villaralbo tuvo más problemas para llegar con claridad a la portería rival. Sin embargo, la defensa zamorana se mostró sólida y no concedió ocasiones claras al Numancia B, que se quedó sin ideas en ataque.

En el tramo final, Barbero tuvo una ocasión de oro para sentenciar tras un pase filtrado de David, pero su disparo se elevó por encima del larguero cuando solo tenía que empujar el balón. Poco después, David y Buba desaprovecharon dos contras claras que hubieran podido aumentar la ventaja. No obstante, el 3-1 definitivo llegó en los minutos finales tras una jugada colectiva que culminó con un remate preciso dentro del área, confirmando la superioridad de los locales.

Con esta victoria, el Villaralbo suma tres puntos vitales que le consolidan en la zona tranquila de la clasificación, alejando cualquier atisbo de crisis. El equipo demostró una madurez competitiva notable, sabiendo sufrir tras el gol tempranero del rival y respondiendo con carácter. El buen momento de forma es innegable, y la confianza del grupo se refleja en cada acción sobre el césped. Los jugadores locales han encontrado un equilibrio perfecto entre solidez defensiva y efectividad ofensiva, lo que les convierte en un rival temible para cualquier equipo de la categoría.

El próximo desafío para el conjunto zamorano será mantener esta dinámica positiva en los próximos compromisos, donde se medirá a rivales directos en la lucha por la permanencia. Si continúa con esta línea de juego, el objetivo de la salvación estará más que asegurado. Por su parte, el Numancia B deberá analizar sus errores y mejorar su efectividad de cara a los próximos partidos si quiere escapar de los puestos de peligro.

Referencias