Santos y RB Bragantino empatan sin goles en la fecha 5 del Paulista

El encuentro terminó 0-0 con un remate al palo de Eduardo Sasha como ocasión más clara. Destacaron las sólidas actuaciones defensivas de ambos equipos.

El Estadio Urbano Caldeira fue escenario de un intenso pero infructuoso duelo entre dos grandes del futbol brasileño. Santos y RB Bragantino se enfrentaron en el marco de la quinta jornada del Torneo Paulista y, tras noventa minutos de juego, ninguno de los dos conjuntos logró perforar la red rival, consumando un empate sin goles que dejó más interrogantes que respuestas para ambas instituciones.

Desde el pitido inicial, el conjunto local buscó imponer su ritmo mediante la posesión del balón y la generación de espacios por las bandas. La táctica dispuesta por el entrenador Juan Pablo Vojvoda, quien alineó a su onceno en un clásico 4-3-3, buscaba aprovechar la velocidad de sus extremos y la capacidad de asociación de su línea de volantes. Sin embargo, la defensa visitante se mostró bien estructurada y cerró eficazmente los circuitos ofensivos santistas.

Por su parte, el RB Bragantino, dirigido por Vágner Carmo Mancini, también adoptó el mismo esquema táctico, pero con un enfoque más pragmático. Los visitantes priorizaron el orden defensivo y las transiciones rápidas, intentando sorprender a la zaga santista con contragolpes vertiginosos. Esta estrategia casi les da sus frutos en el complemento, cuando una jugada individual terminó en el disparo más peligroso del encuentro.

El momento de mayor emoción se registró a los 53 minutos del segundo tiempo, cuando el delantero Eduardo Sasha recibió un pase filtrado dentro del área y, tras acomodarse rápidamente, ejecutó un potente remate que superó al arquero Gabriel Brazão, pero desafortunadamente para el atacante, el esférico impactó contra el poste derecho y rebotó hacia el campo, siendo despejado por la defensa local. Esta acción representó la ocasión más clara de gol de todo el partido y dejó en evidencia la falta de puntería que caracterizó a ambos equipos durante la tarde.

La solidez defensiva fue el factor dominante del compromiso. Del lado santista, el central Adonis Frías protagonizó una actuación magistral, realizando tres intervenciones decisivas que impidieron que los atacantes visitantes generaran peligro real. Su capacidad para anticiparse y despejar balones en situaciones comprometidas lo convirtió en uno de los mejores hombres de su equipo. La línea de cuatro, completada por Mayke, Luan Peres y Gonzalo Escobar, mantuvo la compostura ante los embates bragantinos.

En el bando contrario, el lateral derecho Agustín Sant'Anna también dejó huella con su trabajo defensivo. El jugador del RB Bragantino efectuó dos cierres providenciales que frustraron intentos santistas de crear jugadas de peligro. Su compromiso táctico y disciplina posicional fueron fundamentales para que el conjunto de Mancini mantuviera su arco en cero. La zaga completada por Alix Vinicius, Gustavo Marques y Juninho Capixaba demostró una cohesión notable.

El medio campo se convirtió en una zona de batalla constante. Los volantes de ambos equipos lucharon por cada balón dividido, generando una fricción que derivó en múltiples interrupciones. Gabriel Menino, Willian Arão y Zé Rafael intentaron darle dinamismo al juego santista, pero se encontraron con una muralla de contención bien organizada. Por su parte, la tríada conformada por Eric Ramires, Gabriel y Gustavo Neves equilibró la posesión con tareas defensivas, aunque sin profundidad en la última jugada.

El ataque santista, liderado por la dupla Miguel Terceros y Gabriel Barbosa, con Lautaro Díaz como extremo, mostró destellos de calidad pero careció de la contundencia necesaria. Los delanteros se movieron entre líneas y buscaron espacios, sin embargo, la falta de precisión en el último pase y la efectiva marca de la defensa visitante neutralizaron sus intenciones. Del lado bragantino, la delantera compuesta por Lucas Barbosa, Eduardo Sasha y Vinicinho tuvo más claridad en sus aproximaciones, pero la fortuna no estuvo de su lado, especialmente en el remate al palo.

El desarrollo del encuentro también estuvo marcado por los cambios tácticos. El técnico Vojvoda movió su banco para refrescar el equipo: Willian Arão dejó su lugar a João Schmidt a los 45 minutos del segundo tiempo, mientras que Miguel Terceros fue reemplazado por Benjamín Rollheiser a los 59' y Lautaro Díaz cedió su puesto a Mateus Xavier a los 74'. Estas modificaciones buscaron aportar energía y creatividad, pero no alteraron el signo del partido.

Mancini también realizó sus ajustes. A los 70 minutos, Vinicinho y Gustavo Neves abandonaron el campo para dar paso a Henry Mosquera e Ignacio Sosa. Posteriormente, Eric Ramires y Agustín Sant'Anna fueron sustituidos por Matheus Fernandes y José Hurtado. La entrada de futbolistas con características ofensivas no logró romper el equilibrio establecido.

La disciplina fue otro aspecto a destacar. El árbitro Daiane Muniz Dos Santos mostró tarjetas amarillas a varios jugadores por conductas antideportivas. Gonzalo Escobar vio la cartulina a los 16 minutos del segundo tiempo por una falta innecesaria. En el primer tiempo, Eduardo Sasha y Lucas Barbosa fueron amonestados por protestar decisiones arbitrales. Posteriormente, Gabriel y Ignacio Sosa también ingresaron al libro de castigos por infracciones durante el complemento.

El control del juego por parte de la árbitra estuvo acompañado de algunas intervenciones polémicas. Las protestas constantes de los jugadores reflejaron la tensión de un encuentro donde cada punto era vital para las aspiraciones de ambos clubes en la competencia estatal. La tarjeta amarilla mostrada a Ignacio Sosa dejó al RB Bragantino con cuatro futbolistas amonestados, un factor a considerar para futuros compromisos.

Con este resultado, Santos suma su segundo empate consecutivo en el torneo, situación que genera cierta preocupación en su afición. El equipo necesita encontrar el camino del gol con urgencia si pretende pelear por la clasificación a la siguiente fase. La falta de efectividad ofensiva se ha convertido en un patrón preocupante que el cuerpo técnico deberá resolver en las próximas sesiones de entrenamiento.

Por su parte, RB Bragantino consigue un punto valioso como visitante, aunque la sensación es que pudo haber obtenido más tras la ocasión de Sasha. El rendimiento defensivo es un aspecto positivo a rescatar, pero la escasa producción goleadora también preocupa. El balance entre solidez atrás y creatividad adelante será la tarea pendiente para Mancini.

La mirada ya está puesta en la siguiente jornada. Santos visitará al São Paulo en uno de los clásicos más importantes del futbol brasileño, el San-Sao. Este compromiso adquiere una carga emocional extra por la rivalidad histórica entre ambas instituciones. La necesidad de sumar de a tres obligará a Vojvoda a replantear su estrategia ofensiva.

Mientras tanto, RB Bragantino recibirá en su estadio al São Bernardo, un rival que también necesita puntos para escalar posiciones. El objetivo será aprovechar la localía para conseguir una victoria que les permita consolidarse en los puestos de clasificación. La confianza obtenida en el empate ante Santos deberá traducirse en un rendimiento más contundente.

El empate sin goles refleja la paridad que existe en el Torneo Paulista, donde cualquier equipo puede complicar a otro. La competencia se ha vuelto más exigente y los márgenes de error son mínimos. Tanto Santos como RB Bragantino deberán trabajar en la definición de sus jugadas, ya que la efectividad será clave para alcanzar los objetivos trazados al inicio del certamen.

En resumen, el encuentro dejó como saldo la buena organización defensiva de ambos equipos, la falta de puntería en ataque y la sensación de que el punto repartido es justo pero insuficiente para las aspiraciones de cada club. La próxima fecha será definitiva para conocer la verdadera capacidad de reacción de estas dos escuadras en el exigente futbol brasileño.

Referencias