Antony, la gran esperanza del Betis ante el Alavés en Vitoria

El brasileño regresa a la convocatoria del Betis para el duelo contra el Alavés, mientras que el equipo sufre nuevas bajas importantes como Ruibal y Lo Celso

El Real Betis afronta un momento complicado en su temporada, pero viaja a Vitoria con una noticia que inyecta optimismo a su afición. El extremo brasileño Antony, cedido por el Manchester United, regresa a la convocatoria para el crucial duelo contra el Deportivo Alavés, convirtiéndose en la principal esperanza para un equipo diezmado por las lesiones.

La situación del conjunto verdiblanco no es sencilla. Con una lista de bajas que parece no tener fin, Manuel Pellegrini debe hacer malabares para confeccionar un once competitivo capaz de competir en Mendizorroza. Sin embargo, la presencia de Antony en la expedición de 19 futbolistas representa un rayo de esperanza en medio de la tormenta.

El regreso del brasileño llega en el momento perfecto. Desde su llegada al club hispalense, Antony ha mostrado destellos de su innegable calidad, aunque también ha alternado momentos de gran protagonismo con otros de menor incidencia. Su velocidad, regate y desborde por la banda derecha son armas que el Betis necesita con urgencia, especialmente cuando buena parte de su plantilla se encuentra en la enfermería.

No es el único retorno positivo para Pellegrini. El defensa suizo Ricardo Rodríguez, que hasta última hora había sido duda por problemas físicos, finalmente ha recibido el alta médica y se une a la expedición. Su experiencia y polivalencia en la defensa serán fundamentales en un escenario tan exigente como el que se presenta en Vitoria.

Otra de las buenas noticias para el técnico chileno es la disponibilidad de Abde Ezzalzouli. El extremo marroquí, recientemente de vuelta tras participar con su selección en la Copa de África, disputará su primer partido liguero desde su regreso. Su frescura física y su capacidad para desequilibrar en ataque son recursos valiosos que el Betis necesita explotar al máximo.

Sin embargo, la alegría por estos retornos se ve empañada por dos nuevas bajas de última hora que se suman a una lista ya de por sí preocupante. Diego Ruibal y Giovani Lo Celso sufrieron lesiones el pasado jueves durante el compromiso europeo en Salónica, y ambos han quedado descartados para el encuentro ante el Alavés. Sus ausencias representan un duro golpe para las aspiraciones del equipo, ya que ambos jugadores habían sido piezas importantes en el esquema de Pellegrini.

La enfermería del Betis ya era un problema serio antes de estas últimas incorporaciones. Nombres como Isco Alarcón, que había sido uno de los futbolistas más destacados en las primeras jornadas, continúan en el dique seco. Tampoco podrán contar con Junior Firpo, Aleix Vidal, Aitor Ruibal, Héctor Bellerín, Sofyan Amrabat ni Cucho Hernández. La lista de ausencias es tan extensa que obliga al club a recurrir a jugadores del filial para completar la convocatoria.

Con este panorama, la lista de 19 convocados que viajará a Vitoria queda configurada de la siguiente manera: los porteros Adrián, Valles y Pau López; los defensas Ángel Ortiz, Natan, Marc Bartra, Diego Llorente, Valentín Gómez y Ricardo Rodríguez; los centrocampistas William Deossa, Marc Roca, Sergi Altimira y Pablo Fornals; y los delanteros Antony, Abde, Rodri Corralejo, Chimy Ávila, Pablo García y Cédric Bakambu.

Esta convocatoria refleja la profunda crisis de efectivos que atraviesa el club. La presencia de jugadores como Ángel Ortiz, Valentín Gómez o Pablo García, procedentes del Betis Deportivo, evidencia la necesidad de recurrir a la cantera para suplir las múltiples bajas. Aunque estos jóvenes talentos representan el futuro del club, su presencia forzada en una cita tan exigente plantea interrogantes sobre la competitividad del equipo.

El duelo ante el Alavés se presenta como un auténtico examen de fuego para un Betis que necesita sumar puntos para mantenerse en los puestos de competición europea. El equipo de Luis García Plaza, aunque no pasa por su mejor momento, es un rival complicado en su estadio, donde la presión de su afición y las condiciones climáticas pueden jugar una mala pasada a los visitantes.

La clave para el Betis estará en aprovechar las armas ofensivas de las que dispone. Antony tendrá una responsabilidad especial sobre sus hombros. Se espera que el brasileño pueda aportar su velocidad y desborde para crear ocasiones de gol, especialmente en transiciones rápidas donde su capacidad para batir a su marcador pueda ser decisiva. Su conexión con jugadores como Fornals o Abde será fundamental para desestabilizar la defensa alavesista.

En el centro del campo, la ausencia de Lo Celso obligará a Pellegrini a reestructurar su medular. Marc Roca asumirá probablemente un rol más protagonista, mientras que la presencia de Deossa o Altimira aportará equilibrio defensivo. La experiencia de Fornals será crucial para dar salida al balón con criterio y evitar precipitaciones.

En defensa, el regreso de Ricardo Rodríguez permite cierta tranquilidad, aunque la pareja de centrales formada probablemente por Bartra y Llorente deberá estar muy atenta a las jugadas a balón parado, fortaleza tradicional del Alavés. Los laterales, muy posiblemente Natan y Rodríguez, tendrán que subir con criterio para apoyar el ataque sin descuidar sus funciones defensivas.

El partido también supone una oportunidad para los jóvenes canteranos. Jugadores como Valentín Gómez o Pablo García tendrán la posibilidad de demostrar su valía en un escenario de máxima exigencia. Su rendimiento podría ser clave no solo para este encuentro, sino para ganarse la confianza de Pellegrini de cara a futuros compromisos.

La situación del Betis es un claro ejemplo de cómo la competición europea y las lesiones pueden mermar las opciones de un equipo en la competición doméstica. El calendario apretado y la falta de rotaciones han provocado este estado de emergencia, que obliga al club a competir con una plantilla reducida en los momentos decisivos de la temporada.

Para el técnico chileno, este partido es una prueba de su capacidad para sacar lo mejor de sus jugadores en las circunstancias más adversas. Su experiencia y conocimiento del grupo serán vitales para motivar a un equipo que, a pesar de las dificultades, mantiene intactas sus aspiraciones de clasificarse para competiciones europeas la próxima temporada.

La afición verdiblanca espera ver a un equipo competitivo que luche por la victoria pese a las adversidades. La presencia de Antony genera ilusión, pero también presión. El brasileño debe demostrar que puede ser el líder que el Betis necesita en este momento crítico.

El escenario de Mendizorroza no será fácil. El Alavés, aunque no está pasando por su mejor momento, es un equipo que sabe sufrir y que aprovecha sus opciones. El Betis deberá estar muy concentrado durante los 90 minutos, evitar errores defensivos y ser eficaz en ataque, donde tendrá pocas ocasiones claras.

La estrategia de Pellegrini probablemente se basará en un juego de transición rápida, aprovechando la velocidad de Antony y Abde para sorprender a la defensa local. La posesión será importante, pero no tanto como la efectividad. Con un plantilla tan mermada, el Betis no puede permitirse el lujo de desgastarse en un juego de toque sin profundidad.

El rendimiento de los delanteros será decisivo. Chimy Ávila y Bakambu tendrán la responsabilidad de convertir en goles las ocasiones que generen los extremos. Su efectividad será clave, ya que el Betis no tendrá demasiadas oportunidades claras y debe aprovecharlas al máximo.

En definitiva, el partido ante el Alavés representa un momento de verdad para un Betis que navega en aguas turbulentas. La vuelta de Antony y la presencia de jugadores clave como Ricardo Rodríguez y Abde ofrecen un respiro de esperanza, pero las numerosas bajas, especialmente las últimas de Ruibal y Lo Celso, complican enormemente el panorama.

El equipo sevillano necesita sacar lo mejor de sí mismo para superar este obstáculo. La unión del grupo, la experiencia de sus veteranos y la ilusión de sus jóvenes promesas serán los pilares sobre los que construir una victoria que, de conseguirse, sabría a gloria y reforzaría la moral de un plantilla que necesita buenas noticias.

La temporada del Betis está en un punto de inflexión. Cada punto sumado en estas circunstancias tiene un valor doble, y una victoria en Vitoria sería un impulso anímico enorme de cara a los compromisos venideros. El reto es mayúsculo, pero el Betis tiene la oportunidad de demostrar que su espíritu de lucha está por encima de cualquier adversidad.

Referencias