El Bayern de Múnich consiguió una importante victoria por 2-0 ante el Union Saint-Gilloise belga en un encuentro donde la figura de Harry Kane volvió a brillar con intensidad. El delantero inglés se convirtió en el verdugo del conjunto visitante al anotar un doblete que le permite al equipo bávaro escalar posiciones en la tabla de su grupo de la máxima competición europea.
Desde el inicio del compromiso, el conjunto germánico mostró sus intenciones de dominar el ritmo del juego, aunque no fue sencillo desnivelar la balanza. La primera mitad estuvo marcada por la resistencia de un ordenado Saint-Gilloise que supo cerrar espacios y complicar la circulación de balón de los locales. La sorpresa estuvo a punto de consumarse cuando Promise David conectó un potente cabezazo que parecía abrir el marcador, pero Manuel Neuer demostró por qué sigue siendo uno de los mejores guardametas del mundo con una intervención magistral que evitó el tanto visitante.
La segunda parte trajo consigo un guion diferente. El Bayern salió con mayor determinación y pronto comenzó a generar peligro en el área rival. Fue en una jugada a balón parado donde finalmente llegó el desequilibrio. Olise, desde la banda, ejecutó un preciso saque de esquina que encontró la cabeza de Kane, quien conectó impecablemente para batir al portero rival y establecer el 1-0 en el luminoso.
El tanto le dio tranquilidad al equipo de Vincent Kompany, que pudo gestionar mejor el partido con el marcador a favor. Sin embargo, la tranquilidad duró poco, ya que minutos después llegó una jugada polémica dentro del área belga que el árbitro no dudó en sancionar con pena máxima. Kane se presentó de nuevo ante el balón y convirtió el segundo tanto para su cuenta personal, dejando el 2-0 en el marcador.
El delantero inglés tuvo la oportunidad de completar un hat-trick perfecto cuando el colegiado volvió a señalar otro penalti a favor del Bayern. Sin embargo, en esta ocasión su ejecución no fue la mejor y el balón se estrelló contra el larguero, negándole el tercer gol de la noche. A pesar de este fallo, su actuación fue más que suficiente para asegurar los tres puntos para su equipo.
El encuentro no estuvo exento de incidentes. La expulsión de Kim Min-jae por doble amarilla dejó al Bayern con un hombre menos en los minutos finales, lo que obligó al equipo a defender con más orden y sacrificio. A pesar de esta desventaja numérica, el conjunto muniqués supo administrar la ventaja y no concedió ocasiones claras al rival.
Con este resultado, el Bayern recupera la segunda posición en la tabla de su grupo, aunque sigue a la espera de un tropiezo del Arsenal para poder alcanzar el liderato. La victoria es crucial para las aspiraciones del equipo en la fase de grupos, ya que le permite distanciarse de sus perseguidores directos y acercarse a los puestos de privilegio.
El rendimiento de Kane vuelve a ser el centro de las conversaciones. El inglés demuestra una vez más su capacidad goleadora y su importancia en el esquema de Kompany. Su olfato de gol y su frialdad desde el punto penal son armas letales que el Bayern necesita para competir en todas las competiciones. La conexión con Olise también fue evidente, ya que el extremo fue protagonista en la creación de las jugadas más peligrosas del equipo.
Por su parte, el Union Saint-Gilloise mostró un buen nivel en la primera mitad, pero no pudo mantener la intensidad tras el primer gol. La defensa belga se vio superada en varias ocasiones y los errores en el área terminaron costándoles caros. A pesar de la derrota, el equipo demostró que puede competir a este nivel, aunque necesita ser más regular durante los 90 minutos.
Los próximos compromisos serán clave para ambos equipos. El Bayern visitará al PSV en una salida complicada donde necesitará sumar para seguir presionando al líder. Por su parte, el Saint-Gilloise recibirá al Atalanta en un duelo directo que puede marcar su futuro en la competición.
La victoria alemana también tiene implicaciones en la lucha por el liderato del grupo. Con el triunfo, el Bayern supera al Real Madrid en la tabla, aunque esto es meramente simbólico ya que ambos equipos no comparten grupo. Lo que sí es cierto es que el equipo de Kompany demuestra que está en forma y que puede ser un rival temible en la fase de eliminación.
El rendimiento de Neuer también merece mención especial. El capitán alemán fue fundamental con su paradón en la primera mitad, una acción que mantuvo el empate a cero y permitió que su equipo pudiera desplegar su juego con más tranquilidad. Su liderazgo y experiencia son invaluables para este joven equipo que Kompany está construyendo.
En definitiva, el Bayern consiguió una victoria trabajada pero merecida ante un rival que complicó las cosas durante buena parte del encuentro. El doblete de Kane, la seguridad de Neuer y la solidez defensiva en los momentos clave fueron las claves para llevarse los tres puntos. El camino hacia la siguiente ronda se presenta más claro para el conjunto alemán, aunque todavía quedan partidos importantes por delante que definirán su posición final en el grupo.